El caso Zapatero continúa elevando la tensión política y judicial en España. El Partido Popular estudia presentar una querella contra el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero por un presunto delito de falso testimonio tras su comparecencia en el Senado, donde negó cualquier implicación en el rescate de Plus Ultra y rechazó vínculos con varios de los investigados en la trama.
La decisión definitiva todavía no está tomada, pero fuentes populares aseguran que el partido ya analiza jurídicamente las declaraciones realizadas por Zapatero en la Cámara Alta para determinar si existen indicios suficientes para emprender acciones penales. Además, el PP no descarta citar también a las hijas del expresidente después de las últimas revelaciones contenidas en el auto del juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama.
El movimiento del Partido Popular supone un nuevo salto político en el caso Zapatero, que se ha convertido en una de las mayores crisis para el PSOE y el Gobierno de Pedro Sánchez.
El PP cree que Zapatero mintió en el Senado
Desde el entorno del Partido Popular sostienen que las afirmaciones realizadas por Zapatero durante su comparecencia en el Senado contradicen la información que está apareciendo en la investigación judicial del caso Plus Ultra.
La portavoz del PP en la Cámara Alta, Alicia García, aseguró públicamente que el expresidente “mintió claramente” en varias de sus respuestas. Entre las cuestiones que están siendo revisadas figura su negativa a haber participado en el rescate de Plus Ultra, su supuesto desconocimiento sobre determinados empresarios vinculados a la trama y sus declaraciones sobre teléfonos móviles prepago.
Los populares consideran especialmente relevante que nuevas conversaciones y documentos incorporados a la causa judicial apunten a contactos directos entre Zapatero y algunos de los protagonistas investigados por la Audiencia Nacional.
Por ello, el PP quiere esperar a la comparecencia prevista para el próximo 2 de junio en la Audiencia Nacional antes de tomar una decisión definitiva sobre la querella. Según explican fuentes internas, el objetivo es “no interferir en el proceso judicial” mientras se siguen conociendo nuevos detalles del caso Zapatero.
Las hijas de Zapatero podrían ser citadas
Otro de los puntos que estudia el Partido Popular es la posible citación de las hijas del expresidente en el Senado. Esta posibilidad ha ganado fuerza tras conocerse las referencias incluidas en el auto del juez Calama sobre la empresa What The Fav, vinculada al entorno familiar de Zapatero.
La investigación judicial analiza una serie de pagos y transferencias económicas que podrían haber beneficiado tanto al expresidente como a sociedades relacionadas con sus hijas. Según las diligencias conocidas hasta el momento, varias empresas vinculadas al think tank Gate Center y al grupo Thinking Heads habrían realizado transferencias económicas que ahora están bajo sospecha.
El caso Zapatero ha provocado una creciente presión sobre el PSOE debido a las posibles derivaciones familiares y políticas de la investigación. Desde el PP aseguran que “no descartan absolutamente nada” y que tomarán nuevas decisiones conforme avance la instrucción judicial.
La formación liderada por Alberto Núñez Feijóo también estudia la posibilidad de volver a citar al propio Zapatero e incluso al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dentro de las distintas comisiones abiertas en el Senado.
El caso Zapatero complica aún más al Gobierno
La ofensiva del Partido Popular coincide con un momento especialmente delicado para el Ejecutivo. Las investigaciones sobre Plus Ultra, las conexiones con empresarios venezolanos y los informes policiales sobre varios dirigentes socialistas están aumentando el desgaste político del Gobierno.
En paralelo, siguen pendientes otras causas judiciales que afectan al entorno socialista, como el caso Hidrocarburos o las investigaciones relacionadas con José Luis Ábalos y Santos Cerdán.
Dentro del PP existe la sensación de que el caso Zapatero puede convertirse en un punto de inflexión político similar al impacto que tuvo el caso Gürtel en los últimos años del Gobierno de Mariano Rajoy.
Por ello, algunos sectores del partido empiezan incluso a plantear la posibilidad de impulsar una moción de censura si las investigaciones judiciales continúan agravándose y si se producen futuras condenas relevantes.
El debate sobre una posible moción de censura
Aunque oficialmente la dirección nacional del PP mantiene que actualmente “no dan los números” para sacar adelante una moción de censura, dentro del partido crece la presión para aumentar la ofensiva parlamentaria contra Pedro Sánchez.
La posibilidad de que futuras sentencias o nuevas imputaciones afecten a figuras relevantes del PSOE podría cambiar el escenario político en los próximos meses. Algunos dirigentes populares consideran que una condena firme relacionada con el entorno del Gobierno justificaría un movimiento político contundente.
El caso Zapatero también está tensionando a los socios parlamentarios del Ejecutivo. Diversas formaciones observan con preocupación la evolución judicial de la trama y no descartan modificar sus estrategias si continúan apareciendo nuevos indicios comprometedores.
Especial atención genera la posición de Junts y el malestar creciente de Carles Puigdemont por el retraso en su posible regreso a España. Algunos sectores políticos creen que mantener el respaldo a Sánchez podría tener un elevado coste electoral para determinadas formaciones independentistas.
La Audiencia Nacional sigue avanzando
Mientras tanto, la Audiencia Nacional continúa recopilando pruebas documentales, registros telefónicos y movimientos financieros relacionados con Plus Ultra y las empresas investigadas.
Las próximas semanas serán decisivas para determinar el alcance definitivo del caso Zapatero y sus posibles consecuencias penales y políticas. La comparecencia del expresidente ante el juez Calama el próximo 2 de junio marcará un momento clave dentro de una investigación que amenaza con seguir golpeando al PSOE y al Gobierno de Pedro Sánchez.
El avance de las pesquisas judiciales y la posible actuación del Partido Popular podrían abrir una nueva etapa de enorme tensión institucional y parlamentaria en España.

