Lo que está ocurriendo en Castro de Rei abre un nuevo debate sobre la sostenibilidad del modelo de servicios públicos municipales en Galicia.
El Concello reconoce un fuerte desequilibrio económico en la escuela infantil de Castro de Ribeiras de Lea, con un déficit anual que supera los 200 000 euros y reclama más aportaciones a la Xunta de Galicia.
El Concello admite un déficit estructural de 200 000 euros
El alcalde de Castro de Rei, Francisco Balado, mantuvo una reunión con la conselleira de Política Social, Fabiola García, en la que trasladó la necesidad urgente de incrementar la financiación autonómica para la escuela infantil municipal ubicada en Castro de Ribeiras de Lea.
Los datos expuestos son claros:
- Coste total del servicio: alrededor de 300 000 euros anuales
- Gasto asumido por el Concello: unos 250 000 euros
- Ingresos municipales: apenas 65 000 euros
Este desfase económico deja a las arcas municipales en una situación de presión constante, según reconoció el propio regidor: «O que recibimos é pouco».
Una escuela infantil con plazas limitadas y gestión externalizada
El centro, inaugurado en 2005, dispone actualmente de 53 plazas. A pesar de ser de titularidad municipal, su gestión no recae directamente en el Concello, sino en una empresa concesionaria.
En estos momentos, el gobierno local trabaja en un nuevo pliego de condiciones para adjudicar nuevamente el servicio, lo que evidencia la dependencia estructural de la externalización en la gestión de servicios esenciales.
Este modelo, cada vez más extendido en los municipios gallegos, abre el debate sobre si la administración local está asumiendo costes desproporcionados sin la suficiente compensación autonómica.
La Xunta de Galicia en el punto de mira por la financiación
Desde el gobierno municipal se reclama un mayor compromiso económico por parte de la Xunta de Galicia, especialmente en un contexto donde los servicios sociales básicos —como las escuelas infantiles— representan un gasto creciente.
La tensión política se centra en el equilibrio entre competencias autonómicas y la carga financiera que soportan los ayuntamientos, que en muchos casos aseguran no disponer de recursos suficientes para mantener servicios deficitarios sin apoyo externo.
También en debate la residencia de mayores
La reunión entre Francisco Balado y la Consellería de Política Social no se limitó a la escuela infantil. También se abordó la situación de la residencia de mayores de Castro de Rei, otro centro de titularidad municipal gestionado por empresa privada.
El Concello plantea la posibilidad de concertar plazas con la Xunta, especialmente para usuarios con grado 3 de dependencia, ante una demanda creciente y listas de espera habituales.
Un modelo de servicios públicos bajo presión
El caso de Castro de Rei refleja una problemática extendida: municipios que gestionan infraestructuras sociales con fuerte déficit estructural, dependencia de subvenciones y creciente externalización.
Mientras el Concello reclama más fondos, el debate político se intensifica sobre la eficiencia del sistema actual y la capacidad real de las administraciones locales para sostener servicios esenciales sin un rediseño financiero más profundo.

