David Brevik, programador jefe y cocreador de la saga Diablo, ha revelado decisiones financieras significativas que marcaron el desarrollo y la historia de esta franquicia, una de las más influyentes en el género RPG de acción.
Presupuesto inicial y desarrollo
El primer Diablo, lanzado en 1996, contó con un presupuesto inicial de desarrollo de aproximadamente 300 000 dólares. El equipo, compuesto por unas 15 personas, se vio limitado por esa cifra para todo el proyecto, lo que implicó unas inversiones y remuneraciones ajustadas de alrededor de 20 000 dólares por persona durante el desarrollo.
Durante este periodo, el equipo firmó un contrato para desarrollar un juego de fútbol americano para la consola 3DO M2, que nunca llegó a salir al mercado porque la consola fue cancelada. Esta colaboración generó unos ingresos adicionales cercanos a un millón de dólares, que ayudaron a sostener el desarrollo.
Oportunidades y ofertas en la adquisición del estudio
Con el avance del desarrollo de Diablo, varias empresas mostraron interés en adquirir el estudio. Destacan Blizzard y 3DO, esta última ofreciendo una cantidad aproximadamente el doble que Blizzard. Sin embargo, Brevik y su equipo optaron por Blizzard motivados por una alineación cultural y visión compartida, a pesar de la diferencia económica.
Rechazo a inversión en Hotmail
En 1996, un empresario llamado Sabeer Bhatia se acercó a Brevik con una propuesta para invertir en una startup que desarrollaba un gestor de correo electrónico vía navegador web, un proyecto que Brevik consideró en ese momento poco prometedor. La oferta incluía un 10% de la empresa a cambio de proporcionarle espacio de oficina. Esta startup se convertiría, meses después, en Hotmail, valorada en 400 millones de dólares tras su adquisición.
El rechazo a esa inversión significó para Brevik la pérdida de una posible ganancia equivalente a unos 280 millones de dólares actuales.
Impacto y legado
David Brevik ha reconocido estas decisiones financieras como lecciones importantes en su carrera. La saga Diablo sigue vigente 30 años después de su lanzamiento, bajo la propiedad de Blizzard, consolidada hoy en día dentro de Activision Blizzard.
Estas anécdotas muestran los retos que enfrentan los desarrolladores de videojuegos en la gestión financiera y estratégica, especialmente en etapas iniciales sin experiencia en negocios.


