Comprar una vivienda en España es hoy mucho más caro que hace ocho años. Desde la llegada de Pedro Sánchez a la Presidencia del Gobierno en junio de 2018, el precio del metro cuadrado de la vivienda usada ha experimentado un incremento del 74 %, pasando de 1 608 euros a 2 795 euros en junio de 2026, según los últimos datos del mercado inmobiliario.
La escalada de precios ha llevado a la vivienda a registrar máximos históricos, mientras miles de familias ven cómo el acceso a la compra de una casa se convierte en un objetivo cada vez más difícil debido al fuerte encarecimiento del mercado y al crecimiento insuficiente de la oferta residencial.
Un mercado inmobiliario en máximos históricos
Los datos reflejan una tendencia que no ha dejado de acelerarse durante los últimos años.
Solo en el último ejercicio, el precio de la vivienda usada aumentó un 16,9 % interanual, una de las mayores subidas registradas en décadas.
A ello se suma un incremento del 4,5 % durante los tres últimos meses y otro 2 % respecto al mes anterior, confirmando que la presión sobre el mercado continúa creciendo.
En términos prácticos, una vivienda de 80 metros cuadrados que en 2018 podía adquirirse por aproximadamente 128 600 euros, hoy supera los 223 000 euros, lo que supone un incremento cercano a 95 000 euros sin que los salarios hayan evolucionado al mismo ritmo.
Para muchas familias, especialmente los jóvenes y quienes acceden por primera vez al mercado inmobiliario, esta diferencia representa una barrera prácticamente insalvable.
Ninguna comunidad autónoma escapa de las subidas
El encarecimiento afecta a todo el territorio nacional.
Todas las comunidades autónomas registran incrementos respecto al año anterior, aunque con distinta intensidad.
Las mayores subidas corresponden a:
- Región de Murcia: 24,6 %
- Cantabria: 19 %
- Andalucía: 18,3 %
- Asturias: 17,1 %
También presentan importantes incrementos:
- Castilla-La Mancha (15,1 %)
- Aragón (14,8 %)
- Comunidad Valenciana (14,7 %)
- Cataluña (14,2 %)
- Comunidad de Madrid (11,9 %)
- País Vasco (11,5 %)
Incluso las regiones donde el crecimiento ha sido menor mantienen fuertes aumentos:
- Castilla y León (9,9 %)
- Navarra (9,8 %)
- Extremadura (9,6 %)
- Galicia (9,5 %)
- La Rioja (9,2 %)
- Canarias (8 %)
- Baleares (7,8 %)

Baleares y Madrid continúan liderando los precios
El precio del metro cuadrado presenta importantes diferencias territoriales.
Las comunidades más caras son actualmente:
| Comunidad | Precio medio €/m² |
|---|---|
| Baleares | 5 285 € |
| Comunidad de Madrid | 4 739 € |
| País Vasco | 3 546 € |
| Canarias | 3 281 € |
| Cataluña | 2 923 € |
| Andalucía | 2 919 € |
En el extremo contrario se sitúan:
- Extremadura: 1 077 €/m²
- Castilla-La Mancha: 1 106 €/m²
- Castilla y León: 1 336 €/m²
A pesar de seguir siendo las más asequibles del país, estas comunidades también han experimentado incrementos significativos durante el último año.
El Banco de España alerta de un déficit de 750 000 viviendas
El fuerte aumento de precios coincide con las advertencias realizadas recientemente por el Banco de España, que identifica el desequilibrio entre oferta y demanda como uno de los principales problemas estructurales del mercado inmobiliario.
Según la institución, entre 2021 y 2025 se ha acumulado un déficit cercano a las 750 000 viviendas, consecuencia de que la creación de nuevos hogares ha superado ampliamente el ritmo de construcción residencial.
Durante 2025 se constituyeron alrededor de 240 000 nuevos hogares, mientras que únicamente se finalizaron unas 92 000 viviendas, una diferencia que continúa presionando al alza los precios.
Además, el organismo señala que el número de viviendas terminadas fue un 9 % inferior al registrado el año anterior.
Consecuencias económicas y sociales
El Banco de España advierte de que esta situación trasciende el mercado inmobiliario y puede afectar al conjunto de la economía.
Entre las principales consecuencias destacan:
- Mayor dificultad para acceder a una hipoteca.
- Incremento del esfuerzo económico de las familias.
- Reducción de la capacidad de ahorro.
- Retraso en la emancipación de los jóvenes.
- Aumento de la vulnerabilidad social.
- Impacto sobre la natalidad y la formación de nuevos hogares.
- Menor movilidad laboral.
- Riesgo de limitar el crecimiento económico a medio plazo.
La institución considera que mantener durante años un fuerte desequilibrio entre oferta y demanda puede alterar incluso la distribución intergeneracional de la riqueza.
Más vivienda, principal recomendación
Ante este escenario, el Banco de España insiste en que la prioridad debe centrarse en incrementar la oferta residencial, especialmente mediante la construcción de nuevas viviendas.
El organismo reconoce que las distintas administraciones han puesto en marcha diversas iniciativas para ampliar el parque residencial, pero considera que su impacto sigue siendo insuficiente para cubrir las necesidades actuales.
Asimismo, señala que muchas administraciones locales disponen de capacidad financiera y patrimonial suficiente para participar de forma más activa en la creación de vivienda pública.
Una crisis que condiciona a toda una generación
El mercado inmobiliario español atraviesa uno de los momentos más tensionados de las últimas décadas.
La combinación de una oferta insuficiente, el incremento sostenido de la demanda, el encarecimiento de los costes de construcción, la presión inversora y el aumento de población ha impulsado los precios hasta niveles nunca vistos.
Mientras tanto, miles de jóvenes retrasan su emancipación, numerosas familias dedican una parte creciente de sus ingresos al pago de la vivienda y acceder a la compra de un inmueble resulta cada vez más complicado.
Con un 74 % de incremento en el precio del metro cuadrado desde 2018 y un déficit de cientos de miles de viviendas reconocido por el propio Banco de España, el acceso a la vivienda se ha consolidado como uno de los principales desafíos económicos y sociales que afronta España en la actualidad.

