La Policía Nacional desarticula en Dos Hermanas una presunta trama que suplantaba a empleados bancarios para engañar a sus víctimas y mover el dinero mediante transferencias, Bizum y retiradas de efectivo.
Una llamada que aparenta proceder del banco puede convertirse en el primer paso para perder miles de euros. Ese es el método que, según la investigación policial, habría utilizado una trama de presuntas estafas bancarias desarticulada por la Policía Nacional en Dos Hermanas (Sevilla).
La operación se ha saldado con seis detenidos y un perjuicio económico estimado en 26 000 euros. Los sospechosos presuntamente se hacían pasar por trabajadores de entidades financieras y advertían a sus víctimas de supuestos movimientos fraudulentos en sus cuentas. Bajo ese pretexto, conseguían que realizaran nuevas transferencias que acababan en manos de los investigados.
La investigación comenzó después de que varias personas denunciaran los hechos en Madrid y Marbella. El análisis de las operaciones permitió a los agentes detectar un patrón común y seguir el recorrido del dinero a través de distintas cuentas bancarias.
Así funcionaba la presunta estafa bancaria
El procedimiento investigado se conoce como vishing, una modalidad de fraude que utiliza llamadas telefónicas para suplantar la identidad de una entidad o persona de confianza.
Según la información publicada por h50 Digital Policial el 21 de octubre de 2026, los presuntos estafadores llamaban a las víctimas haciéndose pasar por empleados bancarios. Durante la conversación, les advertían de que se habían producido operaciones sospechosas o movimientos fraudulentos en sus cuentas.
El engaño consistía en presentar una situación alarmante y ofrecer una supuesta solución inmediata. Las víctimas, creyendo que estaban hablando con personal legítimo de su banco, seguían las instrucciones de los interlocutores y realizaban nuevas transferencias.
De esta forma, el dinero que las víctimas creían estar protegiendo podía terminar en cuentas controladas o utilizadas por los presuntos responsables.
La clave del método no era únicamente la llamada, sino la suplantación de identidad y la presión psicológica. El supuesto aviso de seguridad generaba preocupación y empujaba a actuar con rapidez, reduciendo las posibilidades de comprobar si la comunicación era auténtica.
Madrid y Marbella, origen de las denuncias
Las primeras denuncias que dieron origen a la investigación se presentaron en Madrid y Marbella. Los agentes detectaron que los hechos compartían características suficientes para investigar una posible conexión entre los distintos episodios.
A partir de las denuncias, la Policía Nacional examinó el recorrido del dinero y las cuentas por las que había pasado. Ese análisis permitió identificar un procedimiento repetido y avanzar hacia una estructura en la que cada implicado presuntamente desempeñaba una función concreta.
La investigación condujo finalmente a los agentes hasta Dos Hermanas, donde se practicaron las detenciones.
La información publicada no concreta el número total de víctimas, la identidad de las entidades bancarias suplantadas ni el importe individual perdido por cada afectado. Tampoco detalla cuánto dinero se ha podido recuperar, si es que se ha recuperado alguna cantidad.
Por ello, los 26 000 euros deben entenderse como el perjuicio económico estimado comunicado en relación con el caso, no como una cifra que permita determinar cuánto perdió cada víctima.
Una estructura organizada para captar y mover el dinero
Los investigadores descubrieron una presunta estructura organizada en la que los participantes se repartían distintas tareas. Según la información difundida, esas funciones abarcaban desde la captación de cuentas bancarias hasta la recepción, distribución y retirada de los fondos obtenidos mediante el engaño.
El movimiento del dinero no se limitaba a una única transferencia. Los fondos pasaban por diferentes cuentas y se distribuían mediante operaciones bancarias y Bizum. También se realizaron retiradas de efectivo y movimientos de dinero en un salón de juegos de Sevilla.
Parte de los fondos terminaba concentrándose en cuentas vinculadas a uno de los investigados. Desde esas cuentas se efectuaban posteriormente retiradas en efectivo, de acuerdo con la información publicada.
Este recorrido resulta relevante para la investigación porque permite reconstruir las operaciones y estudiar la relación entre quienes reciben el dinero, quienes lo transfieren y quienes finalmente lo retiran.
La existencia de diferentes movimientos no demuestra por sí sola la responsabilidad penal de cada persona. Esa participación deberá acreditarse individualmente en el procedimiento judicial.
Seis detenidos y dos situaciones procesales distintas
La operación concluyó con la detención de seis personas por su presunta implicación en los hechos.
Según la información publicada por h50 Digital Policial:
- Tres detenidos fueron puestos a disposición de la autoridad judicial.
- Los otros tres quedaron en libertad con cargos después de las diligencias policiales correspondientes.
A los principales investigados se les atribuyen presuntamente delitos de estafa y pertenencia a organización criminal.
La diferencia entre ambas situaciones procesales no equivale a una declaración de culpabilidad o inocencia. La investigación policial, las decisiones judiciales y una eventual sentencia son fases distintas, y corresponde a los tribunales determinar las responsabilidades que puedan derivarse de los hechos.
Además, la investigación continúa abierta para esclarecer si hubo otras personas relacionadas con la trama.
Qué es el vishing y por qué resulta tan eficaz
El vishing combina las llamadas telefónicas con técnicas de ingeniería social para conseguir que una persona facilite información o realice operaciones que benefician al estafador.
El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) explica que este tipo de fraude se basa en hacerse pasar por una entidad legítima para obtener información personal o financiera. La llamada puede resultar convincente porque el interlocutor utiliza un tono profesional y presenta un problema que parece urgente.
En una estafa bancaria, el engaño puede seguir varios pasos:
- La falsa alerta. El interlocutor asegura que se ha detectado un movimiento sospechoso en la cuenta.
- La suplantación. Se presenta como trabajador de la entidad financiera y trata de generar confianza.
- La presión. Insiste en que es necesario actuar rápidamente para evitar una supuesta pérdida.
- La transferencia. Convence a la víctima para que realice una operación bancaria siguiendo sus indicaciones.
- La dispersión del dinero. Los fondos se mueven entre distintas cuentas o se retiran en efectivo para dificultar el seguimiento.
Esta descripción explica el mecanismo general del vishing. No significa que todos esos pasos se hayan producido exactamente de la misma forma en cada uno de los episodios investigados en Sevilla.
Cómo evitar caer en una falsa llamada del banco
La principal defensa frente a este tipo de fraude es no confiar en una llamada únicamente porque el interlocutor afirme trabajar para el banco.
Ante una comunicación que advierta de movimientos sospechosos, conviene adoptar varias precauciones:
- No realizar transferencias siguiendo instrucciones recibidas en una llamada inesperada.
- No facilitar contraseñas, códigos de autenticación ni credenciales de acceso a la banca digital.
- Colgar y contactar con la entidad mediante su aplicación oficial, la web escrita directamente en el navegador o el teléfono oficial.
- No utilizar números ni enlaces proporcionados por el supuesto empleado durante una comunicación sospechosa.
- Consultar con el banco cualquier movimiento que no se reconozca antes de realizar nuevas operaciones.
Si una persona cree haber sido víctima de una estafa, debe contactar cuanto antes con su entidad financiera, comunicar las operaciones sospechosas y conservar las pruebas disponibles, como mensajes, números de teléfono, justificantes y datos de las transferencias. También debe denunciar los hechos ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
El INCIBE dispone, además, de recursos de orientación en ciberseguridad y de la línea de ayuda 017.
La importancia de seguir el rastro del dinero
El caso investigado en Dos Hermanas muestra cómo una estafa telefónica puede convertirse en una operación más compleja cuando los fondos pasan por diferentes cuentas, se distribuyen mediante servicios de pago y terminan retirándose en efectivo.
El seguimiento de esas operaciones fue una parte central de las pesquisas que comenzaron tras las denuncias de Madrid y Marbella. La Policía Nacional ha detenido a seis personas, pero mantiene abierta la investigación para determinar si participaron otros implicados.
La cifra de 26 000 euros de perjuicio económico pone de relieve el impacto que puede tener este tipo de engaño sobre las víctimas. Para evitar nuevos casos, la prevención resulta esencial: una llamada que genera miedo o exige una reacción inmediata debe ser motivo para comprobar la información por un canal independiente, no para transferir dinero sin verificar.


