El líder del PP anuncia que su partido entrará en el procedimiento judicial para esclarecer qué sabía el Gobierno antes de la entrada masiva de migrantes. «Los responsables tendrán que rendir cuentas ante la Justicia», advierte.
La crisis de Ceuta abre un nuevo frente judicial para el Gobierno. El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, anunció este sábado que su formación se personará en la causa abierta en la Audiencia Nacional para investigar lo ocurrido durante la entrada masiva de migrantes registrada a finales de julio.
El anuncio llegó durante la apertura del curso político del PP en Cerdedo-Cotobade (Pontevedra). Feijóo sostiene que existen contradicciones dentro del propio Ejecutivo sobre las advertencias recibidas antes de la crisis y reclama determinar qué sabía el Gobierno, cuándo lo supo y qué decisiones adoptó.
«Los españoles tienen derecho a conocer toda la verdad», defendió el dirigente popular, antes de anunciar que el PP dará el paso de personarse judicialmente.
Feijóo apunta a las contradicciones sobre los avisos del CNI
El núcleo de la ofensiva política del PP está en las distintas explicaciones ofrecidas sobre la información de inteligencia disponible antes de las entradas de los días 30 y 31 de julio.
Feijóo puso el foco en las declaraciones de la ministra de Defensa, Margarita Robles, quien ha defendido la actuación de los servicios de inteligencia y la transmisión de información, frente a otras explicaciones gubernamentales sobre el alcance de los avisos previos.
«Es evidente que, como mínimo, alguien miente», afirmó Feijóo, quien fue más lejos al añadir que, a su juicio, «mienten todos». Esta última afirmación constituye una acusación política del líder del PP, no una conclusión judicial.
El PP también quiere que la directora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Esperanza Casteleiro, explique cuándo se produjeron los avisos, qué información se transmitió y qué conocía el Ejecutivo antes de que la situación fronteriza quedara desbordada.
«Tendrán que rendir cuentas ante la Justicia»
La personación en la Audiencia Nacional supone trasladar parte de la batalla política sobre Ceuta al terreno judicial.
«Los responsables del abandono tendrán que comparecer y rendir cuentas ante la Justicia», aseguró Feijóo durante su intervención.
La existencia de una investigación, no obstante, no implica por sí misma que se haya establecido responsabilidad penal de miembros del Gobierno. Será la Audiencia Nacional la que determine el alcance de las actuaciones y las eventuales responsabilidades que puedan derivarse.
Feijóo considera que Ceuta se ha convertido en el ejemplo de una falta de coordinación del Ejecutivo y ha acusado al Gobierno de reaccionar tarde ante una crisis que afectó directamente a la seguridad, los servicios públicos y la capacidad asistencial de la ciudad autónoma.
El PP reclama explicaciones sobre qué ocurrió antes del 30 de julio
El enfrentamiento sobre los avisos previos lleva días creciendo.
Feijóo ya había solicitado la convocatoria de la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso para aclarar las diferentes versiones ofrecidas desde Defensa e Interior sobre la información manejada antes de la crisis.
La oposición pretende reconstruir así la secuencia completa: qué detectaron los servicios de inteligencia, qué organismos recibieron información, cuándo llegó esa información y si existía capacidad para anticipar la magnitud de los acontecimientos.
El PSOE, por su parte, ha respondido a la ofensiva popular asegurando que una petición para que Casteleiro compareciera en el Senado fue rechazada por la propia Mesa de la Cámara Alta, donde el PP dispone de mayoría.
El ministro Ángel Víctor Torres también ha acusado a Feijóo de utilizar electoralmente la crisis y ha rechazado la necesidad de que la directora del CNI comparezca en el Senado.
Feijóo viajará a Ceuta el 2 de septiembre
El líder popular acompañará su ofensiva judicial con un gesto político. Ha anunciado que viajará a Ceuta el próximo 2 de septiembre, coincidiendo con el Día de la Ciudad Autónoma.
Feijóo ha definido la jornada de este año como «el Día de toda España» y ha llamado a participar en las concentraciones previstas esa tarde en distintos ayuntamientos para mostrar apoyo a los ceutíes.
También respaldó públicamente a las Fuerzas Armadas, Policía Nacional y Guardia Civil desplegadas durante la crisis, diferenciando su actuación de las decisiones adoptadas por los responsables políticos.
Feijóo abre el «curso político del cambio»
La crisis de Ceuta fue uno de los ejes de un discurso con el que Feijóo quiso presentar al PP como alternativa de Gobierno.
Ante dirigentes como Mariano Rajoy, Alfonso Rueda y Pedro Rollán, el presidente popular aseguró que su formación está preparada para superar sus resultados electorales de 2023 y captar lo que denominó el voto del «cabreo y la esperanza».
Feijóo declaró que «el sanchismo está acabado» y prometió, en caso de alcanzar La Moncloa, impulsar lo que definió como la «mayor reconstrucción desde la Transición». También aseguró que no pretende llegar al Gobierno únicamente por el desgaste de Pedro Sánchez, sino presentar una alternativa basada en su experiencia de gestión.
El PSdeG respondió acusándole de convertir la crisis de Ceuta en un «acto electoral» y de utilizar políticamente la situación de la ciudad autónoma.
La batalla política entra ahora en una fase diferente. Con el anuncio de su personación, el PP pretende que las contradicciones sobre los avisos previos a la crisis de Ceuta no se diriman únicamente en el Congreso y el Senado, sino también ante la Audiencia Nacional.


