Los últimos datos del INE reflejan una fuerte caída del uso del tren en España. El ferrocarril pierde un 8,3 % de viajeros interanual en junio, mientras la media distancia retrocede un 23,5 % y la alta velocidad baja un 9,8 %. Autobuses, vuelos nacionales y transporte marítimo, en cambio, ganan pasajeros.
El tren pierde peso mientras otros medios ganan usuarios
El transporte ferroviario atraviesa un mal momento en España. Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el conjunto del ferrocarril registró en junio de 2026 56,91 millones de viajeros, lo que supone una caída interanual del 8,3 %.
La cifra confirma una tendencia preocupante para un sector que en los últimos meses ha estado marcado por retrasos, incidencias, huelgas y problemas de fiabilidad en distintas redes ferroviarias.
La media distancia se desploma un 23,5 %
La mayor caída se produjo en los servicios de media distancia, que perdieron un 23,5 % de usuarios respecto al mismo mes de 2025.
En junio, estos servicios fueron utilizados por aproximadamente 3,3 millones de viajeros.
La caída resulta especialmente significativa porque la media distancia desempeña un papel fundamental en la movilidad cotidiana de numerosos territorios y conecta capitales de provincia con municipios medianos y pequeños.
La alta velocidad también cae
La larga distancia ferroviaria redujo su volumen de pasajeros un 9,5 %, hasta situarse en unos 4,3 millones de usuarios.
Dentro de esta categoría se encuentra la alta velocidad, que incluye servicios de AVE, Avlo, Ouigo e Iryo.
En junio, la alta velocidad contabilizó cerca de 3,7 millones de viajeros, un 9,8 % menos que en el mismo mes del año anterior.
El resto de servicios de larga distancia también descendió, con aproximadamente 713 000 usuarios, lo que supone una caída del 8,2 %.
Cercanías pierde un 7 % de usuarios
Los servicios de Cercanías tampoco escapan a la tendencia negativa.
Durante junio fueron utilizados por alrededor de 49,2 millones de personas, un 7 % menos que un año antes.
Este descenso coincide con meses marcados por numerosas incidencias en redes como las de Madrid, Cataluña y otros grandes núcleos urbanos, donde los usuarios han denunciado retrasos, averías y problemas de servicio.
El autobús gana terreno
Mientras el ferrocarril pierde pasajeros, el transporte por carretera registra la tendencia contraria.
Los autobuses interurbanos alcanzaron 83,5 millones de usuarios, lo que representa un crecimiento del 5,2 % interanual.
Por categorías:
- Los autobuses de cercanías crecieron un 4,2 %, hasta 56,9 millones de viajeros.
- Los de media distancia aumentaron un 7,7 %, hasta 24,8 millones.
- Los de larga distancia subieron un 5,5 %, con 1,8 millones de usuarios.
El avión y el transporte marítimo también crecen
El transporte aéreo interior registró 4,6 millones de viajeros, un 2,6 % más que un año antes.
Los vuelos peninsulares crecieron un 3,1 %, mientras que el transporte aéreo en el resto del territorio avanzó un 2,6 %.
El transporte marítimo también mejoró sus cifras, con unos 567 000 viajeros, lo que supone un incremento interanual del 1,7 %.

La caída del tren abre el debate sobre la calidad del servicio
Los datos del INE llegan en un contexto especialmente delicado para el sistema ferroviario español.
Durante los últimos meses se han sucedido problemas de puntualidad, interrupciones del servicio, huelgas y quejas de usuarios, lo que ha alimentado el debate sobre la gestión del sistema ferroviario y la necesidad de reforzar el mantenimiento y la fiabilidad de la red.
Aunque las estadísticas no permiten atribuir automáticamente toda la caída a un único motivo, el retroceso del tren frente al crecimiento de autobuses y vuelos plantea una cuestión evidente: cada vez más viajeros están optando por alternativas al ferrocarril.
El gran reto: recuperar la confianza del usuario
El Gobierno y los operadores ferroviarios afrontan ahora el reto de recuperar la confianza de los pasajeros.
La alta velocidad española continúa siendo una de las redes más extensas de Europa y la liberalización ha ampliado la oferta de compañías y precios, pero la caída del número de viajeros demuestra que la competencia por la movilidad es cada vez más intensa.
Los próximos meses serán clave para comprobar si el ferrocarril logra revertir la tendencia o si el crecimiento del autobús y del avión consolida un cambio más profundo en los hábitos de transporte de los españoles.


