Mohammed Ben Sulayem confía en celebrar las dos últimas carreras de F1 de 2026, aunque la guerra en la región obliga a mantener planes alternativos.
La Fórmula 1 quiere cerrar la temporada donde estaba previsto, pero el calendario depende de una situación internacional que escapa al control de los circuitos. La Federación Internacional del Automóvil (FIA) mantiene su confianza en los grandes premios de Qatar, el 29 de noviembre, y Abu Dabi, el 6 de diciembre, pese a la guerra y a la inestabilidad que afectan a Oriente Próximo.
El presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, aseguró el martes que, con la información disponible en ese momento, ambas pruebas seguían adelante. Sin embargo, también reconoció que no podía garantizar que la situación permaneciera estable. La diferencia entre ambas afirmaciones es importante: la organización mantiene el calendario, pero no puede descartar un cambio si las circunstancias de seguridad empeoran.
El precedente de 2026 refuerza la cautela. Los grandes premios de Baréin y Arabia Saudí fueron cancelados debido al conflicto regional. La posibilidad de que las últimas citas del campeonato también se vieran afectadas había alimentado las dudas sobre el desenlace de la temporada.
Ben Sulayem defiende que la Fórmula 1 viaje a Qatar y Abu Dabi
El presidente de la FIA trasladó su confianza en las dos pruebas durante unas declaraciones a medios de comunicación en el Reino Unido, después de la inauguración del nuevo Centro de Operaciones Remotas de la federación en Biggin Hill.
Ben Sulayem sostuvo que no enviaría a trabajadores, pilotos ni oficiales a una zona en la que considerase que existe un riesgo inaceptable. También señaló que sus hijos permanecen en Emiratos Árabes Unidos, un argumento personal con el que quiso explicar su percepción de la situación actual.
No obstante, el dirigente evitó presentar el futuro como algo completamente asegurado. Su mensaje fue que los dos grandes premios se mantienen en el calendario mientras no cambien las condiciones, no que la seguridad pueda darse por garantizada con independencia de lo que ocurra en las próximas semanas.
La distinción es esencial. En una competición internacional como la Fórmula 1, una decisión de este tipo exige valorar la seguridad de pilotos, mecánicos, personal de los equipos, trabajadores de la organización, periodistas y espectadores, además de las condiciones necesarias para transportar el material y celebrar las pruebas.
La FIA asegura que dispone de mecanismos para responder a posibles dificultades de desplazamiento. Ben Sulayem explicó que la federación contempla recurrir a oficiales y personal de organizaciones automovilísticas locales si las restricciones de viaje impidieran la llegada de algunos trabajadores.
Las fechas de los grandes premios de Qatar y Abu Dabi
Las dos pruebas figuran en la parte final del calendario oficial de la temporada 2026. La cita de Qatar está prevista en el circuito de Lusail y la de Abu Dabi, en Yas Marina.
- Gran Premio de Qatar: 27-29 de noviembre, con la carrera prevista para el día 29.
- Gran Premio de Abu Dabi: 4-6 de diciembre, con la carrera programada para el día 6.
La sucesión de ambas pruebas convierte el desplazamiento al golfo Pérsico en una operación logística de gran importancia. Los equipos deben trasladar monoplazas, piezas de repuesto, herramientas, equipamiento informático y material de los garajes en un calendario muy ajustado.
Una modificación tardía no supondría únicamente cambiar el nombre de un circuito en el calendario. También obligaría a reorganizar transportes, alojamientos, personal, instalaciones temporales y compromisos comerciales.
Por eso, la decisión de mantener las carreras tiene consecuencias que van más allá de la competición deportiva. Cuanto más se acerquen las fechas, más compleja será cualquier alternativa que implique modificar el cierre del campeonato.
Baréin y Arabia Saudí ya sufrieron cancelaciones en 2026
La incertidumbre no parte de una hipótesis abstracta. La temporada ya ha sufrido alteraciones relacionadas con el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán y la inestabilidad en la región.
Las pruebas de Baréin y Arabia Saudí fueron canceladas a principios de año. En el caso de Baréin, los organizadores trasladaron posteriormente la cita aplazada a Malasia, según la información publicada por medios especializados y agencias internacionales.
Estos antecedentes explican por qué Qatar y Abu Dabi han estado bajo observación. Aunque cada país presenta circunstancias propias, la proximidad geográfica a zonas de tensión y los riesgos para los desplazamientos internacionales obligan a estudiar la situación de manera continuada.
El conflicto también ha afectado al tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el transporte mundial de petróleo. Los ataques contra embarcaciones y la alteración de los flujos energéticos añaden presión a una región de importancia económica y geopolítica.
La repercusión para la Fórmula 1 no se limita al riesgo directo en el entorno de los circuitos. También deben evaluarse las rutas aéreas, la disponibilidad de vuelos, los seguros, el transporte de mercancías y la posibilidad de que las autoridades impongan restricciones de viaje.
Imola aparece como alternativa, pero no hay un cambio anunciado
Ante la posibilidad de que las circunstancias obliguen a revisar el calendario, Imola, en Italia, ha sido mencionada como una posible alternativa para el cierre de la temporada.
La opción permitiría trasladar la competición a Europa, reduciendo la dependencia de los desplazamientos al golfo Pérsico. Sin embargo, la existencia de una alternativa estudiada no significa que se haya aprobado una sustitución ni que Qatar y Abu Dabi estén oficialmente cancelados.
A fecha de publicación, el mensaje de la FIA es que las dos carreras siguen adelante. La eventual utilización de Imola dependería de una decisión posterior si la situación de seguridad hiciera inviable la celebración de los grandes premios previstos.
Un cambio de sede tendría que resolver, además, cuestiones deportivas, comerciales y organizativas. El circuito alternativo necesitaría estar preparado para recibir a equipos, personal, proveedores y espectadores, mientras que la organización tendría que coordinar la modificación con las autoridades competentes y los promotores.
El director ejecutivo de la Fórmula 1, Stefano Domenicali, también ha defendido que el plan principal consiste en concluir el campeonato en Qatar y Abu Dabi. La situación, no obstante, permanece sujeta a la evolución de los acontecimientos.
La seguridad y la logística son los principales factores de decisión
La Fórmula 1 moviliza a miles de personas y una cantidad considerable de material entre carreras. La evaluación de riesgos debe contemplar tanto el entorno inmediato de los circuitos como las condiciones necesarias para que todo el campeonato pueda desarrollarse con normalidad.
Entre los factores que pueden influir en una decisión figuran:
- La evolución militar y geopolítica: un deterioro del conflicto podría modificar las condiciones de seguridad.
- Las recomendaciones de viaje: las restricciones de los gobiernos pueden impedir que equipos o trabajadores se desplacen.
- La conectividad aérea y logística: los cambios en rutas y operaciones de transporte pueden dificultar la llegada de personal y equipamiento.
- La evaluación de las autoridades locales: la celebración requiere coordinación con los responsables de seguridad de cada país.
- El tiempo disponible para reorganizar el calendario: una decisión tardía aumenta la complejidad de trasladar una carrera a otro circuito.
Ben Sulayem señaló que la FIA prepara planes de contingencia para evitar que la ausencia de determinados oficiales o las dificultades de viaje paralicen una prueba. Pero disponer de personal alternativo no elimina todos los riesgos: la decisión final debe tener en cuenta el conjunto de las condiciones de seguridad.
El Dakar de 2027 genera más dudas que la Fórmula 1
Mientras la FIA mantiene su confianza en las carreras de Qatar y Abu Dabi, la situación del Rally Dakar de 2027, previsto en Arabia Saudí, presenta un panorama más incierto.
Ben Sulayem reconoció que todavía no puede confirmar si el Dakar se celebrará en su ubicación actual. El rally tiene previsto comenzar el 1 de enero de 2027 y desarrollarse íntegramente en territorio saudí, lo que lo expone a una evaluación de seguridad diferente de la que corresponde a los dos grandes premios de Fórmula 1.
La tensión entre Arabia Saudí y los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, ha aumentado la preocupación después de ataques contra objetivos saudíes. Reuters informó de que otros acontecimientos deportivos previstos en el reino también habían sido cancelados o aplazados.
Entre las opciones que se han mencionado figura Marruecos como posible alternativa para el Dakar, aunque no se ha anunciado una decisión definitiva. La organización del rally no había confirmado un traslado cuando se publicaron las declaraciones de Ben Sulayem.
La situación muestra que la FIA no aplica una respuesta idéntica a todos los acontecimientos. Cada competición tiene un recorrido, unas necesidades logísticas y una exposición al riesgo diferentes. Por ello, la confianza expresada sobre Qatar y Abu Dabi no debe interpretarse como una garantía de que otros eventos en la región vayan a celebrarse.
Un final de temporada pendiente de la evolución internacional
La Fórmula 1 intenta mantener la continuidad de su calendario y evitar una reorganización de última hora. Qatar y Abu Dabi son las dos últimas citas previstas para 2026 y, por ahora, la federación no ha anunciado su cancelación.
Sin embargo, la experiencia de Baréin y Arabia Saudí demuestra que el calendario puede modificarse cuando la seguridad lo exige. Las declaraciones del presidente de la FIA expresan confianza en las condiciones actuales, pero dejan abierta la posibilidad de reaccionar ante nuevos acontecimientos.
El objetivo de la organización es que el campeonato termine según lo previsto, sin exponer a pilotos, equipos ni trabajadores a un riesgo que considere inaceptable. La evolución de las próximas semanas será determinante para comprobar si esa intención puede mantenerse.
La FIA quiere que la temporada de Fórmula 1 concluya en Qatar y Abu Dabi, pero la prioridad declarada es no enviar a su personal ni a los pilotos a lugares que considere peligrosos. Esa será la condición decisiva si el conflicto regional vuelve a alterar los planes deportivos.


