El hijo de Harald V asume la Corona a los 53 años tras la muerte de su padre. Su reinado comienza bajo la presión de las polémicas que rodean a Mette-Marit y a Marius Borg.
Haakon VIII ya es rey de Noruega. El hasta ahora príncipe heredero ha ascendido al trono tras la muerte de su padre, Harald V, a los 89 años, y se convierte en el cuarto monarca noruego desde la independencia del país de Suecia en 1905.
El nuevo rey presidió este viernes una reunión extraordinaria del Consejo de Estado, donde confirmó que reinará con el nombre de Haakon VIII y mantendrá el histórico lema de sus predecesores: «Todo por Noruega». Su hija Ingrid Alexandra, de 22 años, pasa a convertirse en princesa heredera.
Un rey que de niño rechazaba su condición de príncipe
Haakon nació el 20 de julio de 1973 y ha reconocido que durante su infancia tuvo dificultades para aceptar el destino que le esperaba. En su autobiografía explicó que ser consciente de su condición de príncipe le provocaba ansiedad y que llegó a considerar su posición más un problema que un privilegio.
Estudió Ciencias Políticas en la Universidad de California en Berkeley y posteriormente cursó un máster en Comercio Internacional en la London School of Economics. Antes de convertirse en rey había asumido progresivamente funciones de regencia debido al deterioro de la salud de Harald V.
Mette-Marit y el caso Epstein ensombrecen el comienzo del reinado
Haakon VIII llega al trono en un momento particularmente complicado para la familia real.
Su esposa y ahora reina consorte, Mette-Marit, quedó envuelta en una fuerte controversia por sus antiguos contactos con Jeffrey Epstein. La propia Mette-Marit reconoció públicamente que haber mantenido esa relación fue una «falta de criterio» y pidió disculpas. Los contactos documentados se produjeron entre 2011 y 2014.
A esta polémica se suma el caso de Marius Borg Høiby, hijo de Mette-Marit de una relación anterior y sin título ni funciones reales. Según la información publicada, fue condenado en junio a cuatro años de prisión por delitos que incluyen violación y violencia de género y permanece bajo arresto domiciliario mientras se resuelve su apelación.
El gran desafío de Haakon VIII
El nuevo monarca deberá intentar preservar la elevada consideración que consiguió mantener su padre durante 35 años de reinado, mientras gestiona unas controversias familiares que han colocado a la Casa Real bajo un intenso escrutinio.
Haakon ha defendido públicamente a su familia durante los últimos meses. Ahora tendrá que hacerlo desde una posición completamente distinta: ya no como heredero, sino como jefe del Estado noruego.
El hombre que reconoció que de niño no quería ser príncipe comienza así su reinado en uno de los momentos más delicados para su familia.


