Lo que está ocurriendo en A Coruña no es habitual ni en el mundo del espectáculo ni en el de la aviación. Un artista que pilota su propio avión para actuar rompe todos los esquemas tradicionales.
El polifacético Enrique Piñeyro aterrizó este jueves en el aeropuerto de Alvedro tras pilotar personalmente un moderno avión para presentar su espectáculo “Volar es humano, aterrizar es divino”, que tendrá lugar este sábado en el Teatro Colón. Una escena que mezcla teatro, tecnología y aviación real, y que plantea una pregunta incómoda: ¿por qué figuras así resultan excepcionales en una industria cada vez más estandarizada?
Un perfil fuera de lo común: piloto, médico y actor
Pocos nombres reúnen un currículum tan diverso como el de Piñeyro. Actor, médico, chef, piloto y director de la ONG Solidaire, su trayectoria desafía los límites profesionales convencionales. No se trata de una figura mediática al uso, sino de alguien con una fuerte implicación en causas humanitarias.
De hecho, el propio Piñeyro ha participado en más de 100 misiones humanitarias, trasladando refugiados, alimentos y ayuda en zonas de conflicto. Para estas operaciones utiliza incluso un avión Boeing propio, lo que evidencia un nivel de compromiso poco habitual entre celebridades.
Un espectáculo tecnológico que rompe moldes
El show que presentará en A Coruña no es una obra teatral tradicional. Más de 20 personas forman parte del despliegue técnico necesario para recrear una experiencia inmersiva:
- Cabina de avión a tamaño real ocupando el escenario
- Uso de tecnología 3D
- Entrega de gafas especiales al público
- Narrativa que combina humor, crítica y aviación
Este tipo de propuestas refuerzan una tendencia creciente: el espectáculo como experiencia total, donde la tecnología sustituye a los formatos clásicos.
A Coruña, escenario de un evento singular
La ciudad gallega vuelve a convertirse en punto de aterrizaje —literal— de Piñeyro, quien ya había protagonizado una escena similar en visitas anteriores. En esta ocasión, llegó pilotando un Bombardier 8000, uno de los modelos más recientes del mercado.
Actualmente, el artista se encuentra alojado en el emblemático Hotel Finisterre, mientras las últimas entradas para el espectáculo del sábado siguen disponibles, lo que anticipa un lleno casi total.
Más allá del espectáculo: ¿referente o excepción?
La figura de Piñeyro plantea una reflexión inevitable. En una industria cultural cada vez más dependiente de subvenciones y discursos ideológicos previsibles, emerge un perfil que combina mérito individual, iniciativa privada y compromiso real.
Su caso invita a cuestionar el modelo dominante:
¿Estamos ante un ejemplo de talento auténtico y multidisciplinar… o ante una excepción que evidencia la falta de perfiles similares en Europa?

