La Ley Wenger, propuesta por Arsène Wenger en 2020, busca modificar la normativa del fuera de juego en el fútbol. La intención es reestructurar la posición reglamentaria de los delanteros, permitiendo que su cuerpo esté en línea con el defensa para considerar la jugada como válida. Este cambio ha suscitado un debate significativo en el ámbito futbolístico y se someterá a votación en la IFAB a inicios de este año.
Con el objetivo de evaluar la efectividad de esta nueva norma, se realizaron pruebas en la Serie A Sub-18 durante la temporada 2021/2022. Inicialmente, las primeras 23 jornadas se jugaron bajo las reglas tradicionales, y las últimas siete con la Ley Wenger. Durante este periodo, se observó un aumento en el promedio de goles por partido, que pasó de 3,58 a 3,94, lo que representa un incremento de 0,36 goles.
Los resultados preliminares sugieren que, si la norma es adoptada, podría resultar en un aumento considerable de las anotaciones. Por ejemplo, extrapolando este dato a una liga como la Española, se estimaría un aumento de aproximadamente 130 goles por temporada.
Además de los datos cuantitativos, la Federación Italiana de Fútbol realizó encuestas a jugadores y entrenadores involucrados, concluyendo que la ley favorecía la creación de más ocasiones de gol. Sin embargo, se manifestó cierta preocupación sobre si las defensas modificarían sus tácticas por la nueva dificultad de marcar fuera de juego.
Los estudios continuarán, y se esperan más análisis antes de la votación final. Así, el futuro de la Ley Wenger podría transformar en gran medida el fútbol tal y como se conoce hoy en día.

