La red Gemini redirige megabuques hacia el Mediterráneo para ganar cuota en la ruta Asia-Europa, mientras Algeciras observa el avance de Tánger Med.
La batalla logística del Estrecho de Gibraltar entra en una nueva fase. Maersk y Hapag-Lloyd han decidido reforzar su apuesta por el Mediterráneo, una maniobra que aumenta la presión competitiva sobre el Puerto de Algeciras y consolida a Tánger Med como rival directo en el tráfico internacional de contenedores.
Maersk y Hapag-Lloyd reorganizan Gemini para ganar peso en el Mediterráneo
Las navieras Maersk y Hapag-Lloyd están reajustando la flota de la red Gemini con un objetivo claro: aumentar su presencia en la ruta entre Asia y el Mediterráneo.
Según los datos de Sea-Intelligence, la alianza ha reducido capacidad en otros corredores estratégicos para concentrar más buques y más tonelaje en el arco mediterráneo.
La decisión implica una pérdida de peso en la ruta Asia-Norte de Europa, donde la cuota de capacidad de Gemini cayó del 25,7 % a mediados de mayo al 22,5 % en junio de 2026.
Más capacidad para Tánger Med y más presión para Algeciras
Los grandes portacontenedores de más de 18 000 teus han sido sustituidos en el servicio AE3/NE3 por buques de entre 14 000 y 15 000 teus, liberando tonelaje para el Mediterráneo.
Ese movimiento ha permitido reforzar el servicio AE15/SE3, con escala en Tánger Med, cuya capacidad media pasa de 13 100 a 18 400 teus por buque.
Además, Gemini ha lanzado una nueva línea, la AE19/SE4, operada con portacontenedores de 14 000 teus.
El resultado es contundente: más de 22 400 teus semanales adicionales en el tráfico Asia-Mediterráneo.

Gemini aspira al 29,7 % del mercado en julio de 2026
Con esta reorganización, la cuota de mercado de Gemini en el corredor Asia-Mediterráneo podría alcanzar el 29,7 % en julio de 2026, frente al 23,4 % con el que inició el año.
La estrategia contrasta con la de Ocean Alliance, integrada por CMA CGM, COSCO y Evergreen, que prefiere crecer de forma más equilibrada en varias rutas.
Gemini, en cambio, concentra su apuesta en el Mediterráneo. Es una jugada agresiva, calculada y con una lectura evidente: quien controle el flujo marítimo entre Asia y el sur de Europa tendrá ventaja en una de las rutas comerciales más sensibles del mundo.
Algeciras mira de reojo a Tánger Med
El Puerto de Algeciras no recibe nuevas escalas dentro de esta reconfiguración, pero sigue siendo una pieza estratégica en el Estrecho.
El problema es que una parte relevante del refuerzo beneficia directamente a Tánger Med, competidor marroquí que ha ganado peso en los últimos años gracias a su posición, sus costes y su capacidad de atraer grandes alianzas marítimas.
Algeciras mantiene una escala en el eje Asia-Mediterráneo de Gemini, frente a las dos de Tánger Med. También conserva conexiones con puertos como Ningbo, Singapur, Róterdam y Hamburgo.
El Estrecho se convierte en tablero geopolítico y comercial
La competencia entre Algeciras y Tánger Med ya no es solo portuaria. Es una cuestión de influencia económica, logística y geopolítica.
Ambas orillas del Estrecho cuentan con terminales vinculadas a APM Terminals, perteneciente al entorno empresarial de Maersk, lo que facilita la coordinación operativa. Sin embargo, el aumento de capacidad en Marruecos obliga a España a vigilar de cerca su posición.
El crecimiento de Tánger Med puede generar actividad indirecta para Algeciras, especialmente por el tráfico ro-ro entre ambas orillas, pero también evidencia una realidad incómoda: Marruecos compite cada vez con más fuerza por el negocio marítimo que España no puede permitirse perder.
Un aviso para España
La apuesta de Maersk por el Mediterráneo confirma que el comercio mundial se está reorganizando y que el Estrecho de Gibraltar será una zona cada vez más decisiva.
Para Algeciras, el reto es claro: aprovechar su posición histórica como gran puerto español del sur de Europa, acelerar inversiones y evitar que el crecimiento de Tánger Med termine desplazando tráfico estratégico hacia la otra orilla.

