José Daniel Guisado Ponce, natural de Arahal (Sevilla), falleció durante la noche del miércoles tras ser atropellado accidentalmente por el vehículo policial que utilizaba durante su servicio en Alicante.
La tragedia se produjo cuando el agente bajó del coche patrulla para realizar una gestión en las instalaciones del parque móvil de la Policía Nacional. El vehículo comenzó a desplazarse y, al intentar detenerlo, el policía terminó siendo arrollado y golpeado contra un bolardo. Tenía 38 años.
El accidente que acabó con la vida del agente
El suceso tuvo lugar poco antes de las 21.00 horas del miércoles en las instalaciones del parque móvil de la Policía Nacional situadas en la calle Campo de Mirra, en Alicante.
Según las primeras informaciones conocidas, Guisado Ponce había acudido al recinto policial acompañado por un agente en prácticas para realizar una gestión y entregar un parte relacionado con el servicio.
El policía descendió del vehículo y se dirigió hacia la parte trasera para abrir el maletero. Fue entonces cuando el coche patrulla comenzó a desplazarse.
Las primeras informaciones apuntan a que el freno de mano no estaba accionado, aunque este extremo forma parte de las circunstancias que deberán ser determinadas con precisión. No puede darse por establecido como causa definitiva del accidente hasta que concluyan las actuaciones correspondientes.
Al percatarse de que el vehículo comenzaba a moverse, el agente intentó detenerlo manualmente.
La maniobra terminó de la peor manera posible: el coche lo arrolló y el policía acabó golpeándose contra un bolardo situado en la zona.
Los servicios de emergencia intentaron salvar al policía
El compañero que se encontraba con él dio la voz de alarma y comenzó las maniobras de reanimación mientras llegaban los servicios sanitarios.
Posteriormente, los equipos de emergencia continuaron intentando estabilizar al agente, pero las lesiones sufridas en el accidente resultaron mortales. José Daniel Guisado Ponce murió en el lugar pese a los esfuerzos por reanimarlo.
La comisión judicial acudió posteriormente al recinto y autorizó el levantamiento del cadáver.
El cuerpo fue trasladado al Instituto de Medicina Legal, donde estaba prevista la práctica de la autopsia para determinar oficialmente las circunstancias y consecuencias médicas del siniestro.
¿Por qué comenzó a moverse el coche patrulla?
Esta es una de las cuestiones centrales que deberán aclararse.
Las informaciones difundidas inicialmente señalan que el vehículo comenzó a desplazarse cuando el agente se encontraba fuera del automóvil y que el freno de mano podría no haber estado accionado. Sin embargo, esa primera reconstrucción no equivale todavía a una conclusión oficial sobre las causas del accidente.
Será necesario determinar la posición exacta del vehículo, las condiciones del terreno, el estado del sistema de estacionamiento y todos los demás elementos que puedan explicar el movimiento del coche.
La investigación deberá establecer también la secuencia exacta de los acontecimientos: desde el momento en que el agente abandonó el vehículo hasta el instante en que fue arrollado.
Por tanto, no resulta adecuado atribuir responsabilidades o hablar de un fallo concreto como hecho probado mientras no se conozcan las conclusiones de las actuaciones.
Un policía de Sevilla destinado en Alicante
Guisado Ponce tenía 38 años, era natural de Arahal (Sevilla) y estaba destinado en Alicante.
Según las informaciones publicadas sobre el caso, formaba parte del Grupo de Atención al Ciudadano (GAC) de la Brigada de Seguridad Ciudadana.
Su fallecimiento ha provocado una fuerte conmoción entre sus compañeros y en su localidad natal.
El Ayuntamiento y la Policía Local de Arahal trasladaron públicamente sus condolencias a la familia, a sus allegados y a los compañeros del agente. La localidad sevillana ha recibido con especial impacto la noticia de la muerte de uno de sus vecinos a una edad todavía muy temprana.
La Policía Local de Arahal destacó el dolor provocado por la pérdida de un servidor público fallecido en circunstancias especialmente trágicas.
Una tragedia durante el servicio
El fallecimiento de José Daniel Guisado Ponce se produjo mientras desempeñaba sus funciones como agente de la Policía Nacional.
El caso vuelve a poner de manifiesto la exposición a riesgos que existe incluso en actuaciones aparentemente rutinarias. El agente no se encontraba en una intervención policial con delincuentes ni en una persecución: estaba realizando una gestión en dependencias policiales cuando se produjo el accidente mortal.
Precisamente por ello, el siniestro resulta especialmente impactante para sus compañeros.
Las instalaciones policiales y los vehículos de servicio forman parte del entorno cotidiano de los agentes. Un accidente como este demuestra que la seguridad durante las tareas ordinarias también depende de protocolos, condiciones de trabajo y medidas preventivas adecuadas.
No obstante, sería prematuro extraer conclusiones sobre si existió algún incumplimiento o deficiencia en este caso concreto.
La investigación tendrá que aclarar las circunstancias
La prioridad ahora es determinar con precisión cómo se produjo el accidente.
Entre las cuestiones que deberán esclarecerse están:
- Por qué comenzó a desplazarse el vehículo.
- Qué condiciones presentaba el lugar donde estaba estacionado.
- Si el freno de estacionamiento estaba accionado y en qué condiciones.
- Qué ocurrió exactamente durante el intento del agente de detener el coche.
- Cómo se produjo el impacto contra el bolardo.
- Si existió algún otro factor mecánico o circunstancial que influyera en el siniestro.
La investigación y la autopsia permitirán completar la reconstrucción de los hechos.
Hasta entonces, cualquier explicación sobre una causa concreta debe considerarse provisional.
Consternación entre sus compañeros y en Arahal
La noticia ha generado dolor tanto en Alicante como en la localidad sevillana de la que era natural el agente.
Para sus compañeros, la pérdida se produce además en circunstancias especialmente difíciles de asumir: un accidente inesperado durante una gestión ordinaria terminó con la vida de un policía de 38 años.
En Arahal, el Ayuntamiento y la Policía Local han expresado su solidaridad con los familiares y allegados de Guisado Ponce y con toda la plantilla de la Policía Nacional.
El fallecimiento deja así un profundo impacto en dos lugares vinculados a la trayectoria del agente: Alicante, donde estaba destinado, y Arahal, su localidad natal.
Un recordatorio de los riesgos de la labor policial
La muerte de José Daniel Guisado Ponce no se produjo durante una operación de alto riesgo, sino en una circunstancia cotidiana dentro de su actividad profesional.
Ese elemento hace todavía más doloroso el accidente.
Los agentes de la Policía Nacional afrontan riesgos durante las intervenciones, desplazamientos y operaciones policiales, pero también durante tareas aparentemente rutinarias. La prevención y la seguridad operativa no pueden limitarse a las situaciones de emergencia.
En este caso, sin embargo, habrá que esperar a las conclusiones oficiales antes de determinar si existió alguna circunstancia evitable o algún defecto relacionado con el vehículo o las instalaciones.
La investigación tendrá la última palabra.


