Guardia Civil y Policía Foral desmantelan una red de drogas sintéticas tras casi un año de investigación: 20 detenidos, 10 en prisión y más de 220 kilos de droga intervenidos.
La operación Malandrona-Nautilus ha destapado una estructura criminal dedicada a fabricar, adulterar, almacenar y distribuir drogas sintéticas en Navarra y Guipúzcoa. El golpe culminó con la localización en Rada (Navarra) del mayor laboratorio clandestino de este tipo descubierto hasta ahora en la Comunidad Foral, según la investigación policial.
Las cifras dan una idea de la dimensión del entramado: 20 personas detenidas, 10 de ellas enviadas a prisión provisional, 19 registros y más de 220 kilos de diferentes drogas intervenidos. Entre las sustancias incautadas hay 192 kilos de speed, además de MDMA, cocaína, hachís, ketamina, marihuana, 2C-B, heroína y casi 9 700 pastillas de éxtasis.
Pero la operación revela algo todavía más significativo: la organización no se limitaba a almacenar droga. Había creado una infraestructura propia para producirla y adulterarla, con distintos inmuebles destinados a cada fase de la actividad criminal.
Una investigación que comenzó en octubre de 2025
La investigación arrancó en octubre de 2025, después de que los agentes analizaran conjuntamente información obtenida durante operaciones anteriores.
Ese trabajo permitió detectar indicios de una organización asentada principalmente en Navarra y dedicada al tráfico de estupefacientes. Las primeras actuaciones llevaron a los investigadores hasta Tudela, donde residía una de las personas identificadas como principales responsables.
A partir de ahí, Guardia Civil y Policía Foral fueron reconstruyendo progresivamente la estructura del grupo.
La operación se dividió en diez fases. Los investigadores fueron actuando sobre diferentes integrantes, domicilios y puntos utilizados por la organización hasta alcanzar el núcleo de producción.
Las actuaciones se extendieron por Navarra y Guipúzcoa, lo que permitió descubrir que la red disponía de diferentes lugares especializados en almacenamiento, preparación y adulteración.
La red tenía varios puntos para almacenar y adulterar la droga
Uno de los aspectos que más llama la atención de la investigación es la división de funciones.
En Noáin y Urnieta, los agentes localizaron instalaciones utilizadas para adulterar sustancias. Allí encontraron material empleado para ese proceso, cafeína y restos de anfetamina líquida.
En Ribaforada, los investigadores localizaron varios puntos destinados al almacenamiento de droga.
En los registros efectuados en esta localidad fueron intervenidos 46 kilos de speed preparados para su posterior distribución.
El análisis conjunto de todos estos indicios permitió a los investigadores avanzar hasta descubrir el lugar donde la organización daba un paso más: la fabricación de grandes cantidades de droga sintética.
Rada escondía el centro de producción
El principal hallazgo se produjo en Rada, donde la organización utilizaba una vivienda como laboratorio clandestino.
El inmueble estaba dividido en diferentes espacios y disponía de equipos y materiales destinados a las distintas etapas de elaboración de las drogas sintéticas. Según la Guardia Civil, los investigadores observaron un claro reparto de funciones entre los integrantes de la organización.
Los encargados del laboratorio preparaban previamente todo lo necesario para cada producción.
Entre el material localizado había:
- Recipientes y bolsas de envasado.
- Batidoras industriales.
- Básculas y equipos de medición.
- Material para el sellado y preparación de las sustancias.
- Anfetamina líquida y precursores químicos.
- Productos utilizados posteriormente en la adulteración.
La investigación determinó además que la organización recurría a un químico de origen neerlandés para ejecutar el proceso de fabricación.
Un químico neerlandés era trasladado al laboratorio
Según la Guardia Civil, el especialista era trasladado hasta Rada cuando debía realizarse una producción.
Su estancia en el laboratorio se limitaba al tiempo necesario para completar el proceso. Los investigadores sostienen que existía una división de tareas: otros miembros de la organización preparaban previamente los materiales y productos necesarios, mientras el químico ejecutaba la fase de elaboración.
La Policía Foral y la Guardia Civil esperaron a que se produjera una nueva fabricación para desplegar el dispositivo definitivo.
La intervención permitió detener a cinco personas relacionadas con esta fase de la operación.
103 kilos de speed en el laboratorio
El registro del laboratorio permitió descubrir una cantidad especialmente elevada de droga y productos destinados a su elaboración.
Los agentes intervinieron:
- 103 kilos de speed.
- 9,8 litros de anfetamina líquida.
- 75 litros de metanol.
- 24 kilos de cafeína.
- 20 litros de ácido sulfúrico.
- Envasadoras y termoselladoras.
- Básculas.
- Recipientes.
- Batidoras industriales.
- Otros equipos empleados en la preparación de la sustancia.
El hallazgo permitió a los investigadores concluir que se encontraban ante una infraestructura de producción de una dimensión hasta entonces desconocida en Navarra.
Tres de los detenidos vinculados directamente al laboratorio —el químico y dos personas que realizaban tareas auxiliares— ingresaron en prisión provisional tras pasar a disposición judicial.
Capacidad para producir hasta 400 kilos por partida
Uno de los datos más relevantes de la operación aparece en la estimación realizada por los investigadores sobre la capacidad productiva del laboratorio.
Según la Guardia Civil, la instalación podía producir entre 50 y 400 kilos de speed por partida, y la síntesis podía realizarse bajo demanda.
Esto sitúa el laboratorio en una dimensión muy superior a la de un simple punto de almacenamiento o distribución.
La investigación describe una estructura capaz de recibir precursores, preparar la producción, fabricar la sustancia, adulterarla y posteriormente distribuirla.
La operación, por tanto, no se limitó a retirar droga del mercado. También permitió inutilizar la infraestructura material que hacía posible mantener la producción.
Más de 220 kilos de droga intervenidos
El balance completo de la operación supera los 220 kilos de sustancias estupefacientes.
Según los datos oficiales, se intervinieron:
| Sustancia | Cantidad aproximada |
|---|---|
| Speed | 192 kg |
| MDMA | 11 kg |
| Cocaína | 7 kg |
| Hachís | 7 kg |
| Ketamina | 905 g |
| Marihuana | 468 g |
| 2C-B | 86 g |
| Heroína | 15 g |
| Éxtasis | 9 695 pastillas |
Además, los agentes encontraron anfetamina líquida, precursores químicos y diferentes sustancias utilizadas para la fabricación y adulteración, entre ellas metanol, ácido sulfúrico y cafeína.
El dispositivo permitió recuperar también dinero en efectivo, cinco vehículos y dos armas.
20 detenidos y 10 ingresos en prisión
La operación se desarrolló de manera progresiva durante diez fases.
El resultado final fue de 20 detenidos, de los cuales 10 ingresaron en prisión. En total se practicaron 19 registros.
La investigación no se limitó a una única localidad.
Los agentes actuaron en distintos puntos de Navarra y Guipúzcoa, siguiendo las conexiones entre los integrantes de la organización y los inmuebles utilizados para las diferentes actividades.
La dimensión territorial muestra que el grupo disponía de una estructura que iba mucho más allá de un único domicilio.
Guardia Civil y Policía Foral, frente a una estructura organizada
La operación ha sido desarrollada conjuntamente por el Equipo contra la Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Navarra y el Grupo de Delitos contra la Salud de la Policía Foral de Navarra.
Durante las diferentes fases también participaron:
- La Unidad de Seguridad Ciudadana (USECIC) de la Guardia Civil.
- El Grupo de Intervenciones Especiales (GIE) de Policía Foral.
- Los servicios cinológicos de ambos cuerpos.
- Policías municipales de Sarriguren, Urnieta y Lasarte.
- La Ertzaintza de Beasain y Tolosa.
La coordinación permitió abordar simultáneamente diferentes puntos de la organización y culminar la operación cuando los investigadores detectaron que se estaba realizando una nueva producción.
Un golpe al negocio de la droga sintética
La importancia de Malandrona-Nautilus reside no solo en la cantidad de droga retirada de circulación.
El principal resultado es el desmantelamiento de la infraestructura de producción.
Una red que disponía de almacenamiento, puntos de adulteración, productos químicos, maquinaria, personal especializado y capacidad de fabricación bajo demanda había construido una auténtica cadena de producción clandestina.
La localización del laboratorio en Rada permitió intervenir 103 kilos de speed en una sola fase, además de los productos y equipos necesarios para continuar fabricando la sustancia.
La investigación policial apunta así a un modelo de narcotráfico en el que la organización buscaba controlar buena parte del proceso, desde la preparación de los productos hasta la distribución.
La operación deja al descubierto la dimensión industrial del narcotráfico
El caso de Navarra muestra cómo determinadas organizaciones criminales han evolucionado desde el simple almacenamiento y distribución hacia modelos más complejos de producción clandestina.
La existencia de un laboratorio con capacidad estimada de hasta 400 kilos de speed por producción revela una escala de actividad que requiere logística, financiación, conocimientos técnicos y una estructura organizada.
La Guardia Civil considera que el laboratorio localizado en Rada es el mayor de drogas sintéticas desmantelado hasta la fecha en Navarra.
El golpe también pone de manifiesto la importancia de las investigaciones de largo recorrido. La operación comenzó en octubre de 2025 y necesitó diez fases hasta alcanzar el núcleo de fabricación.
Un año de investigación para llegar al núcleo de la red
Entre la primera información analizada y el desmantelamiento del laboratorio transcurrieron aproximadamente 12 meses.
Durante ese periodo, los investigadores fueron identificando personas, conexiones, domicilios y funciones.
Primero aparecieron los indicios en Tudela. Después llegaron los puntos de almacenamiento y adulteración en otras localidades. Finalmente, el seguimiento condujo hasta Rada.
La secuencia permitió reconstruir la organización antes de ejecutar el golpe definitivo.
El resultado es una de las operaciones más relevantes contra la producción de drogas sintéticas en Navarra de los últimos años.
Un laboratorio clandestino que ya no podrá producir
El balance de Malandrona-Nautilus combina tres elementos: droga retirada, detenidos y una infraestructura criminal desmantelada.
La intervención de más de 220 kilos de estupefacientes representa el resultado visible. Pero el hallazgo de maquinaria, productos químicos, instalaciones y personal especializado permite comprender el verdadero alcance del operativo.
La operación demuestra también el valor de la cooperación entre cuerpos policiales cuando una organización actúa sobre diferentes territorios.
Según la información oficial, la investigación continúa bajo la dirección de las autoridades judiciales competentes. Las personas detenidas quedan sujetas al procedimiento judicial correspondiente y debe respetarse su presunción de inocencia hasta que exista una resolución firme.


