La advertencia no deja lugar a dudas y pone en jaque a miles de españoles: compartir una simple foto del DNI puede convertirse en la puerta de entrada a un fraude devastador. La Policía Nacional ha encendido las alarmas en Ourense ante el auge de estafas dirigidas a mayores, un colectivo cada vez más expuesto.
Los mayores, en el punto de mira de las estafas digitales
Cerca de un centenar de personas mayores acudieron en Ourense a una charla organizada por la asociación Mirada Mulleres + 60, junto a la Subdelegación del Gobierno y agentes de la Policía Nacional, en la que se abordó una realidad inquietante: los delitos digitales crecen sin freno y tienen como objetivo preferente a los mayores.
Durante el encuentro, los agentes fueron claros: la combinación de desconocimiento tecnológico y confianza tradicional convierte a este colectivo en un blanco fácil para los delincuentes. Una tendencia que no deja de agravarse en toda España.
Según datos oficiales, los fraudes vinculados a internet crecieron un 12,5 % en el último año en Ourense, una cifra que refleja una amenaza estructural que va mucho más allá de casos aislados.
“Ni al notario”: la advertencia más contundente sobre el DNI
Uno de los mensajes más contundentes lanzados por los expertos fue tajante:
“¿Enviar la foto del DNI a color? ¡Ni al notario!”
El inspector Rodríguez explicó que compartir una imagen del documento de identidad sin protección puede tener consecuencias graves:
- Solicitar créditos rápidos a nombre de la víctima
- Abrir cuentas bancarias fraudulentas
- Implicar al titular en delitos sin saberlo
La recomendación es clara:
Enviar siempre copias en blanco y negro
Ocultar datos innecesarios (como el equipo de expedición)
Evitar compartir documentación por WhatsApp o redes sociales
Porque, como recalcaron los agentes, “subir una imagen a internet es perder el control total sobre ella”.
Las estafas más comunes: del “hijo en apuros” al falso banco
Los delincuentes no descansan y adaptan sus métodos. Entre los fraudes más repetidos destacan:
El timo del hijo en apuros
Un mensaje urgente por WhatsApp en el que alguien finge ser un hijo que ha perdido el móvil.
Pide dinero rápido con excusas emocionales.
Apela al instinto protector de los padres.
Suplantación bancaria
Mensajes o llamadas que simulan ser del banco:
- Solicitan claves
- Invitan a pinchar enlaces
- Generan sensación de urgencia
La consigna policial es firme:
Nunca pinchar enlaces sospechosos
Nunca facilitar claves o PIN
Confirmar siempre con el banco por vías oficiales
Seguridad en la calle: pequeños gestos que evitan robos
Más allá del entorno digital, los agentes insistieron en hábitos cotidianos que pueden marcar la diferencia:
- Caminar pegado a la pared y con el bolso hacia el interior
- Evitar sacar grandes cantidades de dinero del cajero
- Desconfiar de abrazos de desconocidos (posibles hurtos)
También alertaron de técnicas usadas por ladrones para detectar viviendas vacías:
Hilos, pegamento o cintas colocadas en puertas para comprobar si alguien entra o sale.
Un problema creciente que el Gobierno intenta contener
El subdelegado del Gobierno en Ourense, Eladio Santos, reconoció que el aumento de las estafas digitales es imparable, aunque defendió iniciativas como el Plan Mayor de Seguridad para combatirlo.
Sin embargo, la realidad es evidente:
La digitalización avanza más rápido que la capacidad de protección de los ciudadanos
Los delincuentes encuentran nuevas grietas cada día
Conclusión: la confianza ya no basta
El mensaje final de la jornada fue claro: la confianza, tradicionalmente una virtud, se ha convertido en un riesgo en la era digital.
Los mayores, educados en una cultura de cercanía y buena fe, se enfrentan ahora a un entorno donde la sospecha es una herramienta de supervivencia.
¿Estamos ante un fallo del sistema de protección digital o simplemente ante una nueva forma de delincuencia que las instituciones no logran frenar a tiempo?

