Desde este sábado, 17 de octubre, las empresas deberán utilizar números que comiencen por 400 para captar clientes por teléfono. Los usuarios podrán pedir a su operadora que bloquee estas llamadas y denunciar los incumplimientos.
El teléfono móvil se ha convertido en una puerta de entrada para ofertas insistentes, llamadas inesperadas y posibles intentos de fraude. A partir de este sábado, los consumidores españoles tendrán una nueva herramienta para distinguir las llamadas comerciales antes de descolgar: el prefijo 400.
La nueva numeración, de nueve cifras, permitirá identificar las comunicaciones telefónicas destinadas a vender productos, promocionar servicios o captar nuevos clientes. Las compañías deberán utilizarla para realizar este tipo de llamadas y las operadoras tendrán que bloquear las que incumplan las condiciones establecidas.
La medida forma parte de la Ley de Servicios de Atención a la Clientela y de la estrategia del Gobierno contra las estafas telefónicas. Sin embargo, conviene no confundir el cambio con una prohibición general de la publicidad telefónica: las empresas podrán seguir realizando llamadas comerciales, pero deberán identificarlas mediante la numeración asignada.
El objetivo es devolver a los ciudadanos una parte del control sobre su teléfono. La cuestión es si el nuevo sistema conseguirá reducir las molestias cotidianas y dificultar las prácticas fraudulentas que aprovechan la confusión entre llamadas comerciales y contactos personales.
Qué cambia desde el sábado 17 de octubre
La principal novedad es que las llamadas telefónicas destinadas a captar clientes deberán comenzar por 400. No se trata de un número único para todas las empresas, sino de un rango de numeración nacional de nueve cifras que permitirá asignar líneas diferentes a las compañías.
Hasta ahora, una oferta de electricidad, telefonía, seguros o servicios financieros podía aparecer en la pantalla del móvil con un número que parecía convencional. El usuario tenía que decidir si contestaba sin saber necesariamente si al otro lado había un familiar, una empresa o un comercial.
Con el nuevo sistema, el comienzo del número servirá como advertencia previa. Si una llamada empieza por 400, el destinatario sabrá que se trata de una comunicación comercial y podrá responder, rechazarla o dejar que termine sin contestar.
La normativa también contempla que las operadoras bloqueen las llamadas comerciales que no utilicen la numeración exigida una vez plenamente operativo el sistema.
El cambio afecta a las llamadas salientes destinadas a vender o captar clientes. No significa que todas las llamadas realizadas por una empresa deban empezar por 400: las comunicaciones de atención al cliente, la gestión de incidencias y otros contactos relacionados con servicios ya contratados tienen reglas de numeración diferentes.
Cómo bloquear las llamadas comerciales que empiezan por 400
Una de las opciones más útiles para los consumidores será solicitar a su compañía telefónica que bloquee el rango 400.
La ventaja frente al bloqueo habitual del móvil es que no será necesario añadir manualmente cada número a una lista negra. El bloqueo por rango puede evitar las llamadas comerciales que utilizan distintas líneas dentro de esa numeración.
Para solicitarlo, el usuario debe consultar con su operadora qué procedimiento ofrece. La activación puede depender de los canales de atención al cliente habilitados por cada compañía.
Hay tres posibilidades prácticas:
- Si no quieres recibir llamadas comerciales, pregunta a tu operadora si permite bloquear el rango 400.
- Si prefieres decidir caso por caso, puedes mantener las llamadas habilitadas y rechazar las que no te interesen.
- Si recibes una llamada comercial desde una numeración que no corresponde, conserva el número, la fecha y, si es posible, los detalles de la comunicación para presentar una reclamación.
La medida no obliga a los ciudadanos a bloquear todas las llamadas de ventas. Pretende facilitar que puedan identificarlas y elegir cómo actuar.
Qué hacer si una empresa llama desde un número que no empieza por 400
La nueva regulación establece una vía para reclamar cuando una compañía realiza una llamada comercial sin utilizar la numeración obligatoria.
Los consumidores pueden acudir a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) o a la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones, según el tipo de incumplimiento y el procedimiento aplicable.
Antes de presentar una reclamación, conviene distinguir entre una llamada de venta y una comunicación legítima relacionada con un servicio contratado. Que un número no comience por 400 no demuestra por sí solo que exista una infracción: hay que tener en cuenta la finalidad de la llamada y las excepciones previstas en la normativa.
Para documentar el caso, es recomendable anotar:
- El número desde el que se recibió la llamada.
- La fecha y la hora.
- El nombre de la empresa, si se identifica.
- El propósito de la comunicación.
- Cualquier información que permita acreditar que se trataba de una oferta comercial.
La identificación de la llamada no sustituye a los derechos que ya tienen los consumidores frente a las comunicaciones no deseadas. Si una empresa insiste pese a existir una oposición válida a recibir publicidad, también pueden entrar en juego las normas de protección de datos y de defensa de los consumidores.
El prefijo 400 no garantiza que una llamada sea segura
La nueva numeración puede ayudar a reconocer las llamadas comerciales, pero no es una garantía absoluta contra las estafas.
Una llamada identificada como comercial puede proceder de una empresa legítima, pero eso no significa que el usuario deba confiar automáticamente en cualquier oferta. Tampoco desaparece el riesgo de que los delincuentes intenten suplantar la identidad de una compañía o utilizar otros canales para contactar con sus víctimas.
Por eso, las recomendaciones básicas de seguridad siguen siendo necesarias:
- No facilites contraseñas, códigos de verificación ni claves bancarias durante una llamada inesperada.
- Desconfía de las ofertas que exigen tomar una decisión inmediata o realizar un pago urgente.
- Si alguien dice llamar de tu banco, compañía eléctrica o empresa de telecomunicaciones y tienes dudas, cuelga y contacta con la entidad a través de sus canales oficiales.
- No devuelvas llamadas sospechosas ni utilices enlaces recibidos en mensajes cuya procedencia no puedas verificar.
Además, el prefijo 400 estará destinado a llamadas salientes, por lo que no se podrá devolver una llamada perdida utilizando ese mismo número. Esta característica pretende evitar que los usuarios devuelvan llamadas comerciales a una numeración concebida para emitirlas.
Más de 400 millones de llamadas bloqueadas, según el Gobierno
El prefijo 400 se integra en un plan más amplio contra el fraude telefónico y los mensajes fraudulentos. Según las cifras difundidas por el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, las medidas aplicadas desde marzo de 2025 habían permitido bloquear más de 400 millones de llamadas y 32 millones de SMS vinculados a actividades fraudulentas.
Son cifras comunicadas por el Gobierno y deben interpretarse como un balance de las actuaciones de bloqueo, no como una medición directa de todas las estafas evitadas ni de la totalidad de las llamadas comerciales no deseadas.
La estrategia también incluye controles sobre los mensajes que utilizan nombres de empresas o instituciones como remitentes. Este tipo de identificación puede resultar convincente para el usuario y se emplea en campañas que suplantan a bancos, compañías energéticas y organismos públicos.
Desde el 15 de septiembre de 2026 está en funcionamiento un registro de alias alfanuméricos destinado a verificar la identidad de las entidades que utilizan esos identificadores en los SMS. Según los datos publicados por El País, el Ministerio informó del bloqueo de más de seis millones de mensajes procedentes de remitentes no identificados.
El objetivo es dificultar que una comunicación fraudulenta se presente como un mensaje legítimo de una entidad conocida. En el caso de las llamadas, el prefijo 400 pretende introducir una señal visible que permita distinguir las ofertas comerciales de otros contactos antes de contestar.
Qué llamadas de las empresas quedan fuera del prefijo 400
Una de las dudas más frecuentes es si el nuevo sistema obliga a cambiar todos los números de atención al cliente. La respuesta es no.
La normativa diferencia entre las llamadas destinadas a captar nuevos clientes y las comunicaciones relacionadas con servicios ya contratados. Las llamadas de atención al cliente deberán ajustarse a los rangos previstos para esa finalidad, que incluyen números cortos específicamente atribuidos, números gratuitos 800 y 900 y numeración geográfica.
Por tanto, una llamada para resolver una incidencia, gestionar una reclamación o prestar asistencia sobre un contrato no debe confundirse automáticamente con una llamada comercial de captación.
La distinción es importante para los usuarios: el prefijo 400 identifica la finalidad comercial de la llamada, no todas las comunicaciones que una empresa puede realizar por teléfono.
Si una compañía utiliza una llamada de atención al cliente para introducir una oferta de venta, el caso deberá analizarse según el contenido real de la comunicación y las reglas que le sean aplicables.
¿Acabará esta medida con el spam telefónico?
El nuevo sistema facilita la identificación de las llamadas comerciales, pero no elimina por sí mismo todas las molestias ni todos los riesgos asociados al teléfono.
Su eficacia dependerá de varios factores: el cumplimiento de las empresas, la capacidad de las operadoras para bloquear las llamadas irregulares, la supervisión de las autoridades y la posibilidad de que los consumidores reclamen cuando detecten incumplimientos.
También será importante que los usuarios conozcan las diferencias entre una llamada comercial, una comunicación de atención al cliente y un intento de fraude. La numeración aporta una señal útil, pero no reemplaza la comprobación de la identidad del interlocutor cuando se solicitan datos o se plantea una operación económica.
La medida representa un cambio concreto en la forma de identificar las llamadas de ventas. Su resultado deberá evaluarse con datos posteriores sobre las llamadas bloqueadas, las reclamaciones presentadas y la evolución de las comunicaciones fraudulentas.
Qué deben recordar los consumidores
Desde el 17 de octubre de 2026, las llamadas comerciales de captación deberán utilizar el prefijo 400. Los usuarios podrán reconocerlas antes de responder y consultar con su operadora la posibilidad de bloquearlas por completo.
Si una empresa realiza una llamada de ventas desde otra numeración, el consumidor podrá estudiar la presentación de una reclamación ante los organismos competentes. No obstante, deberá comprobar que se trata realmente de una comunicación comercial y no de una llamada legítima de atención al cliente.
La principal novedad es sencilla: el usuario podrá identificar el carácter comercial de una llamada antes de descolgar. No es una solución definitiva al spam telefónico, pero sí una herramienta adicional para reducir la incertidumbre y facilitar el control de las comunicaciones no deseadas.


