Durante el rodaje de «Star Wars: Una nueva esperanza» en la década de 1970, el equipo de producción enfrentó limitaciones presupuestarias que dificultaban la fabricación de utilería. En este contexto, el sable láser, uno de los elementos más icónicos de la saga, se creó a partir de una cámara de fotos de segunda mano.
Origen del sable láser
La creación del sable láser correspondió a Roger Christian, quien buscaba un objeto que pudiera servir como base para el arma futurista. En una tienda de fotografía del West End de Londres encontró una cámara Graflex de los años 40. Esta cámara destacaba porque contaba con una especie de pistola acoplada para lanzar el flash.
Tras modificar ligeramente este dispositivo, se convirtió en el prop utilizado para representar el sable de luz de Luke Skywalker en la película.
Valor y legado del objeto
El coste original de la cámara fue de aproximadamente 15 dólares. Posteriormente, años después de su uso en la producción, este objeto se vendió en un museo de Seattle por 250 000 dólares, convirtiéndose en uno de los elementos de cine con mayor valor económico.
Las cámaras Graflex han ganado popularidad principalmente por su relación con esta icónica arma de la ciencia ficción. Hoy en día, se utilizan casi exclusivamente para fabricar réplicas de sables láser, lo que ha impulsado su demanda y precio en el mercado de coleccionismo.


