El Gobierno español quiere contar con la presidenta interina de Venezuela en la cita del 4 y 5 de noviembre. Delcy Rodríguez sigue sancionada por la UE, aunque el régimen europeo prevé excepciones que pueden permitir su entrada para reuniones internacionales.
El Gobierno de Pedro Sánchez trabaja para que la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, pueda participar en la XXX Cumbre Iberoamericana, que se celebrará en Madrid los próximos 4 y 5 de noviembre. La cita reunirá a los jefes de Estado y de Gobierno de los 22 países de la comunidad iberoamericana.
La cuestión tiene una dificultad jurídica y diplomática añadida: Rodríguez continúa incluida en el régimen de sanciones de la Unión Europea, que contempla congelación de activos y restricciones de viaje para las personas incluidas en la lista. El Consejo de la UE mantiene esas medidas vigentes hasta el 10 de enero de 2027.
Ahora bien, la prohibición de entrada no es absoluta. El propio marco europeo permite determinadas excepciones para desplazamientos vinculados a reuniones intergubernamentales o encuentros políticos internacionales, una posibilidad que ya fue señalada por la Comisión Europea cuando España invitó a Rodríguez a la Cumbre de Madrid.
La Cumbre Iberoamericana será el 4 y 5 de noviembre
La Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) confirma que la XXX Cumbre de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno se celebrará en Madrid los días 4 y 5 de noviembre de 2026.
El lema de esta edición será “Iberoamérica. Juntos construimos nuestra Comunidad. Juntos la proyectamos hacia el futuro y hacia el mundo”.
España fue elegida por consenso en 2024 como sede de la reunión y será la cuarta ocasión en la que el país acoge una Cumbre Iberoamericana, después de las celebradas en 1992, 2005 y 2012.
La cita se produce además en el 35.º aniversario de la creación de este foro político y diplomático.
Delcy Rodríguez sigue sancionada por la Unión Europea
El principal obstáculo para su presencia en Madrid son las medidas restrictivas europeas.
El Consejo de la UE mantiene sanciones contra 69 personas relacionadas con Venezuela. Las medidas incluyen congelación de activos y prohibición de viajar al territorio de la Unión.
Delcy Rodríguez permanece entre las personas sometidas a ese régimen.
Las sanciones europeas fueron introducidas inicialmente en 2017 por la situación política venezolana y, según el Consejo, buscan responder a violaciones de derechos humanos y actuaciones que han socavado la democracia y el Estado de Derecho.
La sanción no impediría necesariamente su viaje a Madrid
Aquí está uno de los matices clave.
Aunque Rodríguez tiene restringida la entrada en territorio comunitario, la legislación europea permite excepciones en determinados supuestos.
La Comisión Europea explicó en abril que los Estados miembros pueden autorizar viajes cuando estén relacionados con reuniones de organismos intergubernamentales o encuentros políticos internacionales que permitan mantener un diálogo sobre democracia, derechos humanos y Estado de Derecho en Venezuela.
Por tanto, no sería necesario necesariamente eliminar por completo las sanciones para que Rodríguez pudiera acudir a Madrid.
Podría utilizarse una exención temporal y específica vinculada al carácter internacional de la Cumbre.
Albares ya dijo que no haría falta una excepción extraordinaria
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ya abordó este asunto en mayo.
Entonces señaló que un eventual viaje de Rodríguez a España no tendría por qué ser distinto de otros desplazamientos a territorio europeo realizados para participar en reuniones internacionales.
Albares recordó que Rodríguez ya había podido viajar a Europa pese a mantener las sanciones, gracias a las excepciones previstas en el propio régimen comunitario.
De hecho, en mayo viajó a Países Bajos para participar en una audiencia relacionada con la disputa territorial del Esequibo ante la Corte Internacional de Justicia.
España intentó que la UE retirara las sanciones
La posición del Gobierno español respecto a Delcy Rodríguez no es nueva.
En febrero, Albares anunció que España pediría formalmente a sus socios europeos iniciar el proceso para retirar las sanciones individuales contra la dirigente venezolana.
El ministro justificó la petición alegando que, si el nuevo Gobierno venezolano daba pasos políticos que la UE consideraba positivos, Bruselas debía responder también con señales de apertura.
La propuesta española no desembocó en la retirada de las medidas.
El Parlamento Europeo pidió mantenerlas
El Parlamento Europeo se pronunció posteriormente en sentido contrario.
El 30 de abril aprobó una resolución por 507 votos a favor, 31 en contra y 35 abstenciones en la que reclamó mantener las sanciones individuales mientras no existan avances significativos hacia una transición democrática, la liberación de presos políticos y una hoja de ruta para elecciones libres y justas.
La resolución del Parlamento Europeo no es jurídicamente vinculante para el Consejo, que es la institución competente para mantener, modificar o retirar estas medidas.
Aun así, representa una posición política clara de la Eurocámara.
Nueva York sirve de escenario para preparar Madrid
La información publicada por Libertad Digital señala que el Gobierno español está aprovechando la celebración de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York para reforzar la participación de mandatarios latinoamericanos en la Cumbre de Madrid.
La presencia de Delcy Rodríguez en Nueva York está confirmada. Reuters informó esta semana de que encabeza la delegación venezolana en la Asamblea General y que mantiene reuniones con dirigentes políticos, instituciones financieras internacionales y representantes empresariales.
El Gobierno español ha señalado públicamente desde hace meses que espera una elevada presencia de líderes latinoamericanos en la reunión de noviembre. En julio, Sánchez manifestó que España confiaba en contar con “muchos líderes de la región”.
La invitación a Rodríguez ya se conocía desde abril
Un aspecto importante es que la invitación a Rodríguez no es una decisión adoptada ahora en Nueva York.
Ya en abril constaba que España la había invitado formalmente a la Cumbre Iberoamericana y que Bruselas consideraba jurídicamente posible su asistencia mediante las excepciones previstas en el régimen de sanciones.
Por eso, el debate actual no gira tanto en torno a si puede ser invitada, sino a cómo se concretaría su entrada en España si las sanciones continúan vigentes en noviembre.
Un precedente que remite inevitablemente a 2020
La posible llegada de Delcy Rodríguez a Madrid vuelve a situar en primer plano las restricciones europeas de viaje.
En enero de 2020 se produjo una intensa controversia política después de que Rodríguez aterrizara en el aeropuerto de Barajas cuando ya tenía prohibida la entrada en territorio de la UE.
El asunto acabó llegando incluso al Parlamento Europeo mediante preguntas sobre el cumplimiento de la Decisión PESC 2017/2074, que contiene las restricciones de viaje aplicables a determinados dirigentes venezolanos.
La situación de 2026 es jurídicamente diferente porque una Cumbre Iberoamericana puede encajar en las excepciones contempladas expresamente por el régimen europeo.
Sánchez quiere una cumbre con amplia representación
La estrategia diplomática española consiste en intentar reunir en Madrid a Gobiernos latinoamericanos con posiciones políticas muy diferentes.
La Conferencia Iberoamericana integra 22 países y funciona como un foro multilateral en el que participan gobiernos de orientaciones ideológicas muy diversas.
El objetivo declarado por España es reforzar la cooperación regional y mantener canales de diálogo independientemente de las diferencias entre gobiernos.
En ese contexto, la presencia de Rodríguez tendría una relevancia política particular debido a la situación interna de Venezuela y al mantenimiento de las sanciones europeas.
Qué está confirmado y qué sigue pendiente
A día de hoy pueden darse por confirmados varios puntos: la Cumbre se celebrará el 4 y 5 de noviembre; Delcy Rodríguez continúa sometida a sanciones europeas; España la ha invitado; y el régimen comunitario contempla excepciones que pueden permitirle participar en reuniones internacionales.
Lo que todavía no consta públicamente como definitivo es qué mecanismo administrativo concreto utilizará España para autorizar su entrada ni si Rodríguez ha confirmado finalmente su asistencia.
Ese matiz resulta importante frente al titular de que Moncloa estaría “maniobrando” para lograr su presencia: existe una gestión diplomática evidente para favorecer una cumbre con alta participación, pero la posibilidad jurídica de que Rodríguez viaje a España ya estaba prevista por el propio régimen de sanciones europeo desde antes de las gestiones de esta semana.


