Shakira ha vuelto a aparecer públicamente junto a su ex pareja y actual colaborador, Antonio de la Rúa, tras finalizar su residencia de conciertos en Europa en octubre de 2024. En un acto que destaca la continuidad profesional entre ambos, la cantante agradeció explícitamente a Antonio por su apoyo en la gira y en el desarrollo del proyecto Macondo Park.
Reconocimiento público tras la gira
El 12 de octubre de 2024, durante el cierre de su ciclo de tres conciertos, Shakira manifestó su gratitud a Antonio de la Rúa, con quien mantiene una relación tanto laboral como amistosa. La artista, originaria de Barranquilla, Colombia, definió a De la Rúa como un «gran amigo» que ha trabajado en «todos los detalles del Macondo Park» y ha sido un apoyo constante tras bambalinas.
Imagen compartida y relación profesional
Poco después, Shakira compartió en sus redes sociales una fotografía junto a Antonio de la Rúa, donde ambos aparecen sonrientes. Este gesto generó repercusión entre sus seguidores, quienes interpretan esta imagen como una señal de la buena relación actual entre ambos, aunque la cantante ha reiterado que se trata de una amistad y colaboración profesional.
Trayectoria común y cambios en la gestión
Antonio de la Rúa, abogado y empresario argentino e hijo del expresidente Fernando de la Rúa, inició su colaboración con Shakira en el año 2000, inicialmente como su mánager. Su relación sentimental terminó en 2011, tras lo cual mantuvieron disputas legales relacionadas con la gestión y representación de la artista, que se resolvieron en 2013.
En 2024, tras la salida de su anterior mánager Jaime Levine, Shakira volvió a contratar a Antonio de la Rúa para asumir responsabilidades de gestión. Además, él ha sido visto en varios conciertos acompañado por Zulu, hija de Shakira y del exmodelo Daniel Ramos.
Contexto y relevancia
Este cambio en el equipo de gestión surge en un momento clave para la carrera de Shakira, quien encara nuevos proyectos después de concluir su residencia europea. La colaboración con Antonio de la Rúa apunta a una etapa de trabajo conjunto basada en la confianza profesional y la amistad, sin indicios públicos de una reanudación sentimental.


