Melchor León, vicepresidente socialista de la Asamblea de Ceuta, denuncia falta de seguridad, cuestiona las cifras del Gobierno y asegura haber recibido amenazas de expulsión del PSOE por sus críticas a la gestión de la crisis.
La crisis de Ceuta ha abierto una fractura política que ya alcanza al propio PSOE. Melchor León, vicepresidente socialista de la Asamblea de la ciudad autónoma, ha lanzado una de las críticas internas más duras conocidas hasta ahora contra el Gobierno de Pedro Sánchez y ha asegurado que no llevará a su hija de ocho años al colegio cuando comience el curso porque, a su juicio, “no hay seguridad” suficiente.
León describe una ciudad sometida a una fuerte tensión social, económica y sanitaria un mes después de las entradas masivas desde Marruecos. Sus afirmaciones incluyen denuncias sobre delincuencia, presión asistencial, falta de control institucional y discrepancias con las cifras oficiales sobre cuántos migrantes permanecen todavía en Ceuta.
Pero sus palabras tienen además una dimensión política especialmente incómoda para Ferraz: el dirigente socialista asegura que ha sido amenazado con la expulsión del partido por mantener sus críticas.
“El PSOE es mucho más fuerte que Pedro Sánchez”, afirma.
Melchor León dice que Ceuta no está preparada para iniciar el curso
Uno de los puntos más graves de su intervención se refiere a los colegios.
El curso escolar está previsto para comenzar en cuestión de días, pero León sostiene que las condiciones actuales no permiten garantizar la normalidad en determinados centros.
Según su relato, aunque oficialmente los colegios ya no estarían siendo utilizados para alojar a personas llegadas durante la crisis, la Policía tendría que intervenir con frecuencia en algunos recintos porque personas acceden durante la noche.
El dirigente socialista defiende por ello que el inicio de las clases debería retrasarse.
“No se cumplen las medidas de seguridad ni sanitarias necesarias”, sostiene, antes de añadir una frase de enorme impacto político: “Yo también soy padre de una niña de 8 años y no la voy a llevar al colegio hasta que haya unas condiciones mínimas de seguridad”.
León cuestiona además que menores que tradicionalmente acudían solos en transporte público desde barriadas periféricas puedan hacerlo ahora con la misma tranquilidad.
Estas afirmaciones reflejan su percepción de la situación y deben distinguirse de una evaluación oficial de seguridad de los centros educativos.
«La ciudad está completamente en quiebra»
La crítica del vicepresidente de la Asamblea no se limita a la seguridad.
León sostiene que Ceuta atraviesa una situación económica extrema y habla directamente de una ciudad “completamente en quiebra”.
Según sus declaraciones, el pequeño comercio estaría sufriendo una fuerte pérdida de empleo y numerosos autónomos se encontrarían al límite.
El socialista afirma que dos de cada cuatro puestos de trabajo del pequeño comercio se están perdiendo, aunque la entrevista no aporta en ese punto una estadística oficial independiente que permita verificar esa estimación.
También advierte de que las arcas municipales estarían sometidas a una presión extraordinaria y reclama ayudas urgentes del Estado.
Su diagnóstico es tajante: “Aquí nadie ha hecho nada y estamos mucho peor que hace un mes”.
León eleva a entre 12 000 y 15 000 los migrantes que seguirían en Ceuta
Otro de los grandes puntos de choque con el Gobierno está en las cifras.
El Ejecutivo ha situado en torno a 5 000 el número de personas que seguirían en situación irregular en Ceuta, mientras que León sostiene que la cifra real sería muy superior.
“Aquí quedan entre 12 000 y 15 000 personas como mínimo”, afirma.
Su cálculo, de confirmarse, duplicaría o incluso triplicaría la estimación ofrecida por el Gobierno.
León asegura además que durante los últimos días se habría observado una mayor presencia de personas que, según él, habían permanecido ocultas en zonas boscosas y posteriormente habrían bajado hacia el núcleo urbano.
Esta discrepancia revela uno de los principales problemas de la crisis: no existe todavía una cifra pública única e indiscutida sobre cuántas personas permanecen exactamente en la ciudad.
El socialista cuestiona también las devoluciones a Marruecos
El Gobierno ha comunicado que 3 658 personas habían sido devueltas a Marruecos durante las últimas semanas y que esperaba ejecutar otras 1 500 devoluciones.
León rechaza la imagen de una cooperación fluida por parte de Rabat.
Según su versión, las salidas serían mucho más lentas y algunas personas abandonarían Ceuta voluntariamente cuando agotan sus recursos.
“Es completamente mentira que Marruecos esté colaborando en las devoluciones”, sostiene.
La declaración entra en contradicción directa con la versión trasladada por el Ejecutivo, por lo que deberá ser contrastada con los datos administrativos de Interior y con los acuerdos operativos existentes con Marruecos.
Las denuncias de inseguridad elevan la tensión
León vincula parte del deterioro de la situación a la permanencia prolongada de miles de personas en la ciudad y asegura que han aumentado los robos, hurtos y otros delitos.
Afirma que antes se celebraban “cinco o seis juicios semanales” relacionados con robos o pequeños hurtos y que ahora la cifra estaría “en torno a 30 o 40”.
También menciona robos en viviendas, atracos con arma blanca y agresiones a fuerzas de seguridad.
Estas afirmaciones proceden del propio dirigente y no deben interpretarse como una estadística oficial global de criminalidad atribuible a la población migrante.
La situación es especialmente sensible porque cualquier vinculación entre inmigración y delincuencia requiere datos policiales y judiciales completos, no únicamente percepciones o ejemplos particulares.
León menciona asimismo agresiones sexuales y remite a declaraciones de responsables de la Fiscalía de Ceuta sobre la elevada carga de determinados procedimientos. De nuevo, no existe en el material aportado un desglose que permita atribuir de forma general esos delitos a un colectivo concreto.
«Esto no es una crisis migratoria, es una invasión»
El dirigente socialista rompe también con el lenguaje utilizado por el Gobierno.
León sostiene que lo ocurrido en Ceuta debería calificarse como una “invasión de Marruecos” y no como una crisis migratoria.
Se trata de una caracterización política especialmente grave.
Los informes policiales conocidos han descrito indicios de planificación, presión coordinada y posibles conexiones de algunos participantes con estructuras marroquíes, pero no existe todavía una resolución judicial definitiva que haya establecido que el Estado marroquí organizó formalmente una invasión de territorio español.
León, sin embargo, da por válida esa interpretación y reprocha a Sánchez que no utilice la misma terminología.
“Esto no es una crisis migratoria”, afirma.
El vicepresidente socialista reprocha a Sánchez sus vacaciones
Otro de los ataques más duros se refiere a la ausencia del presidente del Gobierno durante parte de la crisis.
León recuerda que él mismo tenía vacaciones previstas para el 1 de agosto y decidió cancelarlas.
También señala que se suspendieron permisos a militares, policías, guardias civiles y otros funcionarios destinados en Ceuta.
Por ello considera que Sánchez debería haber hecho lo mismo.
“Si se les suspenden las vacaciones a todos los funcionarios, el presidente del Gobierno tiene que predicar con el ejemplo”, afirma.
León considera una “falta de respeto” que el jefe del Ejecutivo no permaneciera de manera permanente al frente de la respuesta política durante los días posteriores a las entradas.
La Moncloa ha defendido, por su parte, el derecho del presidente a mantener periodos de descanso mientras continúa ejerciendo sus responsabilidades.
«Para hacerse una foto, mejor que se quede en Moncloa»
La ruptura verbal se vuelve todavía más evidente cuando se le pregunta por una posible nueva visita de Sánchez a Ceuta.
León responde que no desea una visita exclusivamente institucional o simbólica.
“Para hacerse la foto, mejor que se quede en la Moncloa o se vaya otra vez de vacaciones”, afirma.
El vicepresidente de la Asamblea reclama medidas materiales: apoyo económico, soluciones para el comercio, control fronterizo y un cambio profundo de la relación con Marruecos.
Incluso plantea que Sánchez debería acudir únicamente si está dispuesto a adoptar una posición mucho más severa frente a Rabat, incluida una eventual ruptura de relaciones comerciales o diplomáticas.
Esta última sería una decisión de enorme alcance internacional y económico y no forma parte, hasta ahora, de la política oficial del Gobierno.
León apoya una visita del rey aunque se declara no monárquico
Uno de los matices más llamativos de la entrevista aparece cuando se le pregunta por una eventual visita de Felipe VI.
León afirma abiertamente que no es monárquico, pero considera que el rey debería acudir si así lo desean los ceutíes.
“El rey es el jefe del Estado y debe ir a todos los territorios de España”, sostiene.
Su argumento se basa en la idea de que Ceuta y Melilla forman parte integral de España y deben recibir el mismo reconocimiento institucional que cualquier otra parte del territorio nacional.
«Me han amenazado con expulsarme del PSOE»
La crisis fronteriza se convierte aquí en una crisis interna socialista.
León asegura que ha recibido presiones para moderar sus ataques al Gobierno.
La acusación es explícita: “Me han amenazado con expulsarme del partido”.
No aporta en la entrevista nombres concretos de quienes habrían realizado esas advertencias, por lo que se trata de una afirmación que correspondería aclarar al propio PSOE.
El vicepresidente sostiene que no piensa modificar su postura.
“Si en el partido me quieren ver en la calle, adelante, no tengo miedo”, declara.
Y remata con una frase que supone un desafío directo al liderazgo de Sánchez:
“Esto es el Partido Socialista, no el partido sanchista, y el PSOE es mucho más fuerte que Pedro Sánchez.”
Rechaza trasladar a los menores a la Península
León se distancia igualmente de las propuestas para aliviar la presión sobre Ceuta mediante el traslado de menores a otras comunidades autónomas.
Su posición es que las personas que entraron irregularmente deberían ser devueltas a Marruecos.
En el caso específico de menores, sin embargo, cualquier devolución está sometida a garantías jurídicas reforzadas, a la protección del interés superior del menor y a procedimientos individualizados.
No existe legalmente una devolución automática de todos los menores únicamente por haber cruzado irregularmente una frontera.
León considera, pese a ello, que trasladarlos a la Península podría generar un “efecto llamada” y favorecer futuras entradas.
Ese planteamiento forma parte del debate político, pero su aplicación está condicionada por la legislación española, europea e internacional sobre protección de menores.
Acusa a Sánchez de proteger políticamente a Marruecos
El dirigente socialista tampoco comprende, según explica, la prudencia del presidente al hablar del posible papel de Marruecos.
Sánchez ha señalado que las investigaciones siguen abiertas y que no existen todavía pruebas suficientes para atribuir institucionalmente al Gobierno marroquí el diseño y ejecución de las entradas.
León sostiene exactamente lo contrario.
En su opinión, los informes policiales serían suficientemente claros y el comportamiento posterior de dirigentes marroquíes reforzaría sus sospechas.
También sostiene que Rabat tiene capacidad suficiente para impedir prácticamente cualquier entrada si decide utilizar plenamente sus dispositivos fronterizos.
Pero esta conclusión continúa siendo objeto de investigación y no ha sido declarada judicialmente como un hecho probado.
El socialista se burla de las acusaciones sobre Rusia e Israel
León critica además las explicaciones gubernamentales sobre posibles campañas de desinformación vinculadas a actores extranjeros.
El Ejecutivo ha señalado actividad procedente de distintos ecosistemas digitales, mencionando entre otros a Rusia, Israel y redes internacionales de extrema derecha.
Eso no significa necesariamente que el Gobierno atribuya a esos actores la organización material de las entradas.
León considera esa línea una distracción y responde con ironía:
“Ya solo le falta acusar a los Pokémon”.
Su frase sintetiza el profundo distanciamiento entre el dirigente socialista ceutí y la estrategia de comunicación de Moncloa.
Marlaska, en el centro de sus acusaciones
La entrevista también apunta directamente al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska.
León afirma que existieron alertas previas sobre el riesgo de una llegada masiva y cuestiona que, según su relato, hubiera únicamente 12 agentes en la frontera durante una de las fases críticas.
Acusa a Marlaska de ser “el principal responsable” de la situación y sostiene que debería haber dimitido.
La existencia de advertencias policiales previas está adquiriendo un peso creciente después de conocerse informes del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras que recogen varias alertas antes, durante y después de los acontecimientos.
Sin embargo, todavía debe aclararse qué responsables recibieron cada aviso y hasta qué nivel ascendió la información.
León afirma que Marlaska y el delegado del Gobierno tuvieron conocimiento de esos informes. Esa imputación concreta exige confirmación documental independiente.
Asegura que Vivas llamó tres veces a Moncloa
León añade otro elemento potencialmente comprometedor para el Gobierno.
Según su versión, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, habría telefoneado hasta tres veces a Moncloa durante los días de creciente presión y no habría conseguido hablar con Sánchez.
También sostiene que Vivas pidió refuerzos policiales antes de la fase más grave.
El relato reforzaría la tesis de que existían señales suficientes para anticipar un deterioro de la situación.
Pero, nuevamente, la entrevista aporta la versión de León y no documentación independiente sobre las llamadas, sus horarios o su contenido.
Denuncia colapso sanitario y carga contra Mónica García
El vicepresidente socialista también dirige sus críticas hacia la ministra de Sanidad, Mónica García.
León la acusa de minimizar los problemas asistenciales de Ceuta y sostiene que se han suspendido operaciones, consultas y pruebas médicas.
Se apoya en denuncias realizadas, según afirma, por profesionales y organizaciones sanitarias de la ciudad.
El dirigente utiliza además un insulto directo contra la ministra, calificándola de “sinvergüenza”, expresión que forma parte de sus declaraciones y no del lenguaje editorial de este periódico.
Su argumento de fondo es que la presencia prolongada de miles de personas sin alojamiento estable estaría generando problemas de higiene y presión sobre los servicios públicos.
Reclama que el Gobierno habilite instalaciones suficientes para evitar que personas permanezcan en la calle.
Una rebelión dentro del PSOE que agrava el problema de Sánchez
Las declaraciones de Melchor León tienen una dimensión que va mucho más allá de una entrevista local.
No proceden del PP ni de Vox.
Proceden de un dirigente socialista que ocupa la Vicepresidencia de la Asamblea de Ceuta.
Y eso convierte sus críticas en un problema político especialmente delicado para Pedro Sánchez.
León cuestiona las cifras oficiales, acusa al Gobierno de abandono, reclama la dimisión de Marlaska, critica las vacaciones del presidente, considera insuficiente la seguridad en los colegios y sostiene que Marruecos estuvo detrás de lo ocurrido.
Además, asegura haber sido amenazado con la expulsión del PSOE.
Buena parte de estas afirmaciones son acusaciones políticas o apreciaciones personales que todavía requieren contraste independiente, pero su relevancia institucional es evidente.
Ceuta abre una grieta cada vez mayor en el PSOE
La gran cuestión ahora es si León representa una voz aislada o si su posición anticipa un malestar más amplio dentro del socialismo ceutí.
Su frase final resume el alcance del enfrentamiento:
“El PSOE es mucho más fuerte que Pedro Sánchez.”
En una crisis donde continúan abiertas las preguntas sobre las alertas previas, el número real de personas que permanecen en Ceuta, la cooperación de Marruecos, la seguridad, la atención sanitaria y el inicio del curso escolar, la ruptura pública de un alto cargo socialista con el Gobierno añade un elemento explosivo.
Y el punto más difícil de ignorar es también el más humano: un vicepresidente de la Asamblea, miembro del propio PSOE y padre de una niña de ocho años, afirma que no considera suficientemente seguro llevar a su hija al colegio.
Para Moncloa, esa imagen puede resultar políticamente más dañina que muchas de las acusaciones de la oposición.


