Investigadores españoles identifican nuevos compuestos antibacterianos
Un equipo multidisciplinar de la Universidad de Zaragoza ha logrado identificar una nueva familia de compuestos químicos con actividad significativa contra las bacterias resistentes a antibióticos, incluyendo el Staphylococcus aureus resistente a meticilina (MRSA). Esta bacteria es considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como uno de los patógenos más peligrosos a nivel global debido a su elevada resistencia a tratamientos convencionales.
El hallazgo, publicado en la revista científica Antibiotics, representa un avance en la lucha contra las resistencias antimicrobianas, un problema que afecta a millones de personas en todo el mundo y que causa un número significativo de muertes cada año.
La investigación fue llevada a cabo por el Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón (INMA), centro mixto del CSIC y la Universidad de Zaragoza, en colaboración con el Equipo de Antimicrobianos del Grupo de Genética de Micobacterias de la misma universidad.
Este trabajo, que se ha desarrollado durante casi cinco años, destaca por su metodología inusual en farmacología. A diferencia de los enfoques tradicionales, el equipo investigó diversas moléculas inicialmente diseñadas para aplicaciones fotovoltaicas. A través de este enfoque, se descubrió que una familia específica de compuestos presentaba actividad antibacteriana notable incluso en concentraciones bajas.
Un aspecto clave de este estudio es la eficacia de ciertos compuestos de origen sintético contra múltiples cepas de Staphylococcus aureus. Esta bacteria, parte del microbioma humano, puede causar infecciones graves en pacientes si desarrolla resistencia a los antibióticos habituales, complicando su tratamiento en entornos hospitalarios.
Uno de los compuestos evaluados demostró eficacia total frente a MRSA. Además, los ensayos clínicos en modelos de células humanas, como la línea HepG2, mostraron que los compuestos no generan toxicidad significativa a las dosis necesarias para eliminar microorganismos dañinos.
Los investigadores destacan que estos nuevos compuestos tienen una estructura química que es distinta a las familias de antibióticos actualmente disponibles en el mercado.

