El mercado del aceite de oliva vive un cambio significativo en los flujos comerciales entre España y Marruecos. Los últimos datos oficiales de DataComex, dependiente del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, reflejan un incremento sin precedentes de las importaciones procedentes del país norteafricano durante el primer cuatrimestre de 2026.
Entre enero y abril, España importó 10 384,70 toneladas de aceite de oliva marroquí, frente a las 103,04 toneladas registradas en el mismo periodo del año anterior. El aumento supera el 9 900 %, mientras que las exportaciones españolas hacia Marruecos experimentaron un fuerte descenso.
Marruecos gana peso como proveedor de aceite de oliva
Las cifras oficiales muestran un cambio de tendencia que apenas tenía precedentes en el comercio bilateral de este producto.
Durante el primer cuatrimestre de 2025, el aceite de oliva procedente de Marruecos tenía una presencia prácticamente testimonial en el mercado español. Sin embargo, apenas un año después, las compras se han multiplicado por más de cien.
Esta evolución convierte a Marruecos en un proveedor mucho más relevante dentro del mercado español, en un contexto marcado por una menor producción nacional y por la necesidad de complementar el abastecimiento.
España reduce sus ventas al mercado marroquí
Mientras aumentan las importaciones, las exportaciones españolas siguen el camino contrario.
Los datos de DataComex indican que España exportó entre enero y abril de 2026 un total de 673,72 toneladas de aceite de oliva a Marruecos, frente a las 2 721 toneladas vendidas durante el mismo periodo de 2025.
El descenso alcanza aproximadamente el 75,2 %, lo que supone una inversión de la balanza comercial respecto al año anterior.
En 2025 España exportaba bastante más aceite del que importaba desde Marruecos. En 2026 la situación ha cambiado de forma significativa.
El valor económico también se multiplica
El incremento no solo se refleja en el volumen de mercancía.
Las importaciones pasaron de un valor aproximado de 340 000 euros durante el primer cuatrimestre de 2025 a 32,76 millones de euros en el mismo periodo de 2026.
Por el contrario, el valor económico de las exportaciones españolas descendió desde 11,11 millones de euros hasta 2,44 millones de euros, una caída cercana al 78 %.
Estas cifras evidencian el fuerte crecimiento de las operaciones comerciales de aceite de oliva entre ambos países.

La menor producción española explica parte del aumento
Uno de los factores que puede explicar este incremento de las importaciones es la evolución de la producción nacional.
Las previsiones oficiales del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación apuntan a que la campaña 2025/26 registrará una producción inferior a la del ejercicio anterior.
Hasta la fecha analizada, la producción acumulada alcanza aproximadamente 1 295 000 toneladas, frente a las 1 421 097 toneladas registradas durante la campaña 2024/25.
Las estimaciones ministeriales publicadas en primavera sitúan la cosecha actual alrededor de un 9 % por debajo de la campaña precedente.
En este escenario, las industrias envasadoras y comercializadoras pueden recurrir en mayor medida a las importaciones para garantizar el suministro y mantener su actividad.
Un mercado cada vez más internacional
España continúa siendo el principal productor y exportador mundial de aceite de oliva, pero el sector lleva años adaptándose a un mercado cada vez más globalizado.
Las importaciones de aceite procedentes de terceros países permiten complementar la oferta nacional en campañas con menor producción o responder a determinadas necesidades industriales y comerciales.
Además de Marruecos, otros países mediterráneos también participan en el comercio internacional del aceite de oliva, aunque el crecimiento registrado por las compras al país vecino durante 2026 destaca por su magnitud.
El sector sigue pendiente de la evolución de la campaña
La evolución definitiva del mercado dependerá del cierre de la campaña oleícola y de las previsiones para la próxima cosecha.
Factores como las condiciones climáticas, la disponibilidad de producto, la evolución de los precios internacionales y la demanda exterior serán determinantes para conocer si este incremento de las importaciones responde a una situación puntual o marca una nueva tendencia en el comercio entre España y Marruecos.
Mientras tanto, los datos oficiales muestran un cambio significativo en los flujos comerciales del aceite de oliva, con un fuerte aumento de las compras españolas al mercado marroquí y una reducción de las ventas nacionales hacia ese país.

