España afronta los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina 2026 con una estadística histórica poco favorable —solo cinco medallas en toda su trayectoria invernal—, pero con una baza clara para cambiar ese balance: Oriol Cardona. El esquiador catalán llega a la cita italiana como uno de los grandes favoritos en el estreno olímpico del esquí de montaña, disciplina que debutará en el programa de invierno.
Las pruebas se disputarán en Bormio, escenario que Cardona conoce bien y donde ya ha demostrado su dominio. Allí optará al oro en las dos modalidades olímpicas del skimo: Sprint y Relevos Mixtos.
Dominador del sprint mundial
Cardona es, a día de hoy, el referente absoluto del sprint en esquí de montaña. Campeón del mundo en Boí Taüll 2023 y Morgins 2025, y vigente ganador de la Copa del Mundo, ha firmado una temporada casi perfecta con seis victorias en ocho pruebas. En 2025, además, se impuso en la prueba de la Copa del Mundo celebrada precisamente en Bormio, un triunfo que refuerza su condición de favorito olímpico.
Desde la Federación Española de Deportes de Montaña reconocen que el escenario soñado para el debut olímpico de esta disciplina era hacerlo con Cardona en plena madurez deportiva, liderando el ranking internacional.
El reto de los Relevos Mixtos
En la prueba de Relevos Mixtos, Cardona formará pareja previsiblemente con Ana Alonso, otra de las figuras clave del esquí de montaña nacional. Ambos fueron campeones de la Copa del Mundo en 2025 y lograron la plata mundial en Morgins, consolidándose como una de las duplas más competitivas del circuito.
La gran incógnita será el estado físico de Alonso, que llega a la cita tras una grave lesión de rodilla sufrida durante un entrenamiento. La esquiadora granadina ha optado por un tratamiento conservador para intentar llegar en condiciones a Bormio, una apuesta arriesgada que, de culminar con medalla, se convertiría en una de las mayores gestas del deporte español.
Rivales y contexto internacional
En el sprint, los principales adversarios de Cardona serán los franceses, con Thibault Anselmet, y los suizos Robin Bussard, Jon Kistler o Arno Lietha, habituales del podio internacional. Aun así, el español parte con la ventaja de la regularidad y la experiencia en carreras de máxima presión.
Más opciones españolas en la nieve
Más allá del esquí de montaña, las posibilidades de medalla española en Milano-Cortina son limitadas pero no inexistentes. En snowboard, Queralt Castellet, plata en Pekín 2022, y Lucas Eguibar, campeón del mundo en 2021, lideran las opciones nacionales.
En el hielo, el patinaje artístico también ofrece motivos para la esperanza con la presencia de parejas españolas en danza sobre hielo, un hito inédito para el país.
Una oportunidad histórica
Con el esquí de montaña entrando por primera vez en el programa olímpico, Oriol Cardona representa una oportunidad única para que España amplíe su escaso medallero invernal. Si confirma las expectativas en Bormio, Milano-Cortina 2026 podría marcar un antes y un después para el deporte español sobre la nieve.

