El testimonio de Daniela Ponce, ofrecido en el programa «Y ahora Sonsoles» de Antena 3, alerta sobre los riesgos de observar un eclipse solar sin protección adecuada. Daniela relató que en 2010, mientras estaba en Chile, miró directamente un eclipse solar a través de una ventana y sintió un dolor intenso de forma inmediata.
Según su relato, aunque la exposición duró solo unos segundos, la incidencia directa de la luz solar provocó una quemadura en su retina que dejó secuelas permanentes, incluyendo un punto negro visible en el centro de su campo visual. Este efecto coincide con las advertencias médicas sobre los posibles daños de mirar al Sol sin las protecciones correctas.
La orientación de especialistas y organismos oficiales insiste en que para observar el próximo eclipse solar total que tendrá lugar el 12 de agosto de 2026 en algunas zonas de España se debe utilizar exclusivamente gafas o visores homologados. Estos dispositivos deben cumplir la norma internacional ISO 12312-2:2015, contar con la Declaración UE de Conformidad y el marcado CE. Las gafas de sol convencionales no ofrecen protección suficiente.
Los riesgos asociados a la observación directa sin filtros adecuados incluyen la retinopatía solar, que puede manifestarse con síntomas como visión borrosa, manchas en el centro del campo visual o deformación de las imágenes, generando daños irreversible en la retina.
El Ministerio de Consumo ha recomendado adquirir estos dispositivos únicamente a través de canales oficiales y ha advertido sobre algunos incumplimientos detectados en la documentación de ciertos modelos, aunque sin que ello suponga un peligro directo para los usuarios. Además, enfatiza que las gafas deben mantenerse puestas durante toda la duración del eclipse.
El eclipse solar total del 12 de agosto de 2026 será un fenómeno destacado en España, pues una experiencia similar no se observa en la península ibérica desde 1912.


