El menor desapareció el 4 de octubre durante un episodio de lluvias torrenciales en Cataluña. Su cuerpo fue localizado diez días después en el mar, frente a la costa de Sitges, tras un amplio dispositivo de búsqueda.
La búsqueda de Rami ha terminado con el desenlace más doloroso. El niño, de 12 años y con autismo, desapareció de madrugada en Granollers durante un fuerte temporal. Diez días después, los servicios de emergencia localizaron su cuerpo en el mar, en una zona próxima al Port Ginesta, entre Sitges y Castelldefels.
La identidad del menor fue confirmada este jueves por el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, que trasladó sus condolencias a la familia. Fuentes policiales también confirmaron el hallazgo a Europa Press. La investigación deberá esclarecer las circunstancias de la muerte y reconstruir, en la medida de lo posible, lo ocurrido desde la desaparición.
El cuerpo apareció en el mar diez días después de su desaparición
El hallazgo se produjo durante la tarde del miércoles 14 de octubre, cuando un pescador que navegaba por la costa observó un cuerpo flotando en el agua, en las inmediaciones de la playa de Les Botigues y del Port Ginesta.
El testigo alertó al teléfono de emergencias 112, lo que permitió activar a los equipos de rescate. La Policía Marítima de los Mossos d’Esquadra intervino para recuperar el cadáver y trasladarlo a tierra.
El cuerpo se encontraba en un avanzado estado de descomposición, circunstancia que dificultaba su identificación inicial. En las primeras horas, los investigadores trabajaron con la hipótesis de que pudiera tratarse de Rami, desaparecido en Granollers durante las lluvias torrenciales del 4 de octubre.
La confirmación de su identidad, comunicada este jueves, puso fin a diez días de incertidumbre para sus familiares y para los equipos que participaron en la búsqueda.
Rami desapareció durante el temporal que golpeó Granollers
Rami desapareció durante la madrugada del domingo 4 de octubre, en un episodio de precipitaciones intensas que afectó a Granollers y a otros municipios de la provincia de Barcelona.
El menor, que tenía 12 años y autismo, habría salido de su domicilio asustado por el ruido de los truenos, según las informaciones difundidas durante la búsqueda. La desaparición activó una operación de emergencia ante la especial vulnerabilidad del niño y las difíciles condiciones meteorológicas de aquella jornada.
Desde el primer momento, los investigadores y los equipos de rescate tuvieron que trabajar con varias incógnitas: dónde había ido el menor, qué recorrido pudo seguir y si había llegado a alguno de los cauces afectados por las lluvias.
Las circunstancias del temporal llevaron a concentrar buena parte de los esfuerzos en ríos, torrentes y zonas inundables. Sin embargo, la búsqueda se prolongó durante días sin resultados positivos, hasta el hallazgo del cuerpo en el litoral barcelonés.
Un dispositivo de búsqueda que se amplió durante diez días
La desaparición movilizó a numerosos efectivos de emergencia. Los equipos rastrearon distintos puntos del Vallès Oriental y de la cuenca del Besòs, con especial atención a los cauces que podían haberse visto afectados por las precipitaciones.
En el operativo participaron Bombers de la Generalitat, Mossos d’Esquadra, policías locales, agentes rurales, Protección Civil y voluntarios. Los trabajos incorporaron recursos especializados para revisar tanto el terreno como las zonas inundadas.
Entre los medios desplegados figuraron:
- Unidades caninas, preparadas para colaborar en la localización de personas.
- Drones y helicópteros, para inspeccionar áreas extensas y de difícil acceso.
- Equipos subacuáticos, destinados a revisar zonas de agua y cauces.
- Efectivos terrestres que recorrieron las riberas y los alrededores de Granollers.
Los rastreos se concentraron en el río Congost, el torrente de Valldoriolf y distintos tramos vinculados a los ríos Mogent y Besòs. También se inspeccionaron zonas próximas a Montmeló y otros municipios del entorno.
A medida que pasaban los días sin localizar al niño, el radio de búsqueda se amplió. La investigación llegó finalmente a distintos puntos del litoral catalán, donde apareció el cuerpo.
¿Pudo arrastrar el agua a Rami hasta la costa?
Una de las hipótesis de trabajo de los Mossos d’Esquadra es que las corrientes marinas pudieran haber desplazado el cuerpo desde otro punto del litoral hasta la zona donde lo encontró el pescador. Esta posibilidad forma parte de la investigación y no debe confundirse con una reconstrucción definitiva de lo sucedido.
La desaparición coincidió con un episodio de lluvias torrenciales que afectó a distintos puntos de Cataluña. Las precipitaciones intensas pueden provocar crecidas rápidas, inundaciones y cambios en las condiciones de los cauces, pero la información disponible no permite afirmar por sí sola qué recorrido siguió el menor.
La localización del cuerpo en el mar tampoco demuestra, sin más datos, dónde se produjo la muerte ni cuáles fueron sus causas. Para establecer esos extremos hacen falta los resultados de las actuaciones forenses y de las diligencias policiales.
Por ahora, la prioridad es esclarecer las circunstancias del fallecimiento y determinar qué ocurrió durante el tiempo transcurrido desde que Rami salió de su domicilio hasta que fue localizado.
La madre llegó a temer que alguien lo retuviera
Durante los días de búsqueda, la familia vivió una incertidumbre extrema. En declaraciones difundidas por medios de comunicación, la madre expresó el temor de que el niño pudiera estar retenido por otra persona. Esa posibilidad reflejaba la angustia de la familia, pero no constituye una prueba de que hubiera existido un secuestro o una intervención de terceros.
Las autoridades centraron los trabajos en localizar al menor y comprobar las distintas posibilidades que pudieran explicar su desaparición. La investigación debe distinguir entre los temores expresados por sus allegados, los datos comprobados y las hipótesis que puedan sostenerse con pruebas.
La especial vulnerabilidad de Rami, por su edad y su autismo, incrementó la preocupación desde el comienzo. La desaparición durante una madrugada marcada por el temporal añadió dificultades a la búsqueda y dejó a la familia sin información concluyente durante diez días.
Salvador Illa traslada sus condolencias a la familia
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, confirmó el fallecimiento y trasladó públicamente su afecto a los familiares y amigos del menor. También agradeció el trabajo de los equipos de emergencia que participaron en las labores de búsqueda.
El mensaje institucional llegó durante un acto de homenaje al expresidente de la Generalitat Lluís Companys, coincidiendo con el aniversario de su fusilamiento.
La confirmación del fallecimiento pone fin a la incertidumbre sobre el paradero de Rami, pero no cierra necesariamente todas las preguntas sobre las circunstancias de su muerte. Las diligencias policiales y las pruebas forenses son esenciales para determinar qué sucedió y descartar conclusiones precipitadas.
Qué se sabe y qué falta por esclarecer
Con la información difundida hasta este jueves, los principales hechos confirmados son los siguientes:
- Rami tenía 12 años y vivía en Granollers.
- Desapareció el 4 de octubre, durante un episodio de lluvias intensas.
- Los servicios de emergencia desplegaron un amplio operativo en ríos, torrentes y zonas próximas.
- Un pescador encontró un cuerpo flotando en el mar el 14 de octubre, cerca del Port Ginesta, entre Sitges y Castelldefels.
- La identidad del menor fue confirmada públicamente por Salvador Illa el 15 de octubre.
- Los investigadores contemplan la posibilidad de que las corrientes marinas desplazaran el cuerpo, pero esa hipótesis no equivale a una explicación definitiva de la muerte.
Quedan por aclarar aspectos fundamentales, entre ellos las circunstancias exactas del fallecimiento y el recorrido que pudo seguir el menor. Es importante no atribuir responsabilidades ni dar por probada una causa concreta sin resultados oficiales que lo respalden.
La tragedia de Rami deja a una familia destrozada y pone de relieve la enorme dificultad de buscar a un menor desaparecido en un contexto de lluvias torrenciales. La investigación deberá aportar ahora respuestas con pruebas, sin alimentar rumores ni convertir las hipótesis en certezas.


