Los Mossos y la Policía Nacional investigan a seis jóvenes, cuatro de ellos menores, por su presunta implicación en los disturbios de Barcelona. El Govern exige a las plataformas digitales que identifiquen a los creadores de los grupos utilizados para coordinar los saqueos.
La investigación sobre los disturbios vinculados al fenómeno Blocus en Cataluña ha entrado en una nueva fase. Las fuerzas de seguridad han detenido a seis jóvenes, cuatro menores de edad, sospechosos de administrar grupos de mensajería, difundir convocatorias o participar en la coordinación de los saqueos registrados en Barcelona el pasado 24 de octubre.
Los investigadores sostienen que los arrestados actuaban individualmente y que, por el momento, no existe una relación acreditada entre ellos. La investigación se centra en el papel que desempeñaron las redes sociales y las plataformas de mensajería en la organización de los incidentes.
El balance policial incluye también 133 detenciones durante los disturbios iniciales, 89 de ellas de menores. Posteriormente, los cuerpos de seguridad realizaron nuevas identificaciones y detenciones relacionadas con las convocatorias difundidas por internet.
La Generalitat ha decidido intervenir también en el frente digital. El Govern exige a las plataformas que faciliten la identidad de quienes crearon los grupos utilizados para promover los saqueos y estudia posibles acciones legales contra las empresas que no colaboren con las autoridades.
Seis detenidos por su presunta implicación en Blocus
Los Mossos d’Esquadra y la Policía Nacional han identificado a seis jóvenes que, según la investigación, participaron en la creación, administración o dinamización de grupos de mensajería relacionados con las convocatorias de Blocus.
Los investigadores consideran que algunos de los arrestados desempeñaron funciones de organización y coordinación, mientras que otros habrían difundido carteles y códigos QR que permitían acceder a comunidades de WhatsApp.
Las detenciones se han producido en diferentes localidades catalanas y responden a una investigación que combina el análisis de redes sociales, los grupos de mensajería y las actuaciones realizadas durante los disturbios.
Según las fuentes policiales citadas por EL PAÍS, los seis arrestados no mantenían una relación acreditada entre sí. La investigación apunta a actuaciones individuales dentro de un fenómeno de movilización que se extendió mediante diferentes canales digitales.
La situación procesal de los detenidos es distinta en cada caso. Algunos permanecen en libertad vigilada, mientras que dos adultos y un menor de edad han sido sometidos a medidas más restrictivas.
Las detenciones y las medidas judiciales no equivalen a una condena. La responsabilidad penal de cada investigado deberá determinarse conforme a las pruebas y al procedimiento correspondiente.
WhatsApp y TikTok, bajo investigación por las convocatorias
La investigación policial se centra especialmente en la utilización de plataformas digitales para difundir convocatorias y organizar grupos vinculados a los saqueos.
Los agentes de la Comisaría General de Información de los Mossos d’Esquadra están analizando grandes cantidades de contenido recopilado en redes sociales y aplicaciones de mensajería.
Entre las plataformas mencionadas en la investigación figuran:
- WhatsApp, utilizado para crear grupos de comunicación y coordinación.
- Telegram, donde se difundieron mensajes y convocatorias.
- TikTok, empleado para publicar carteles y códigos QR que facilitaban el acceso a grupos.
- Signal, también presente en el análisis de comunidades y canales digitales.
Los investigadores tratan de determinar qué personas crearon los grupos, quiénes administraban las comunidades y qué actividad concreta desarrollaron durante las convocatorias.
El uso de códigos QR difundidos en redes sociales ha adquirido especial importancia en la investigación. Según los Mossos, algunos carteles permitían acceder directamente a grupos de mensajería en los que se habría facilitado la coordinación de participantes.
La policía también examina si los administradores se limitaron a gestionar comunidades o si desempeñaron un papel activo en la promoción de los saqueos y los actos vandálicos.
Qué papel desempeñó cada uno de los seis detenidos
La investigación publicada por EL PAÍS recoge las circunstancias de los arrestos y las medidas adoptadas por los órganos judiciales.
Un menor de 16 años detenido en Lleida
El primer arrestado fue un joven de 16 años de Bellmunt d’Urgell, detenido el jueves anterior a la publicación de la noticia.
La policía le atribuye la creación de un grupo denominado Blocus Lleida. Según la información publicada, su familia desconocía que el menor pudiera estar relacionado con el movimiento.
El juzgado acordó su libertad vigilada con intervención terapéutica y le prohibió acudir a la ciudad de Lleida los días 31 de octubre y 1 de noviembre.
Un joven de 17 años en Sant Sadurní d’Anoia
Los Mossos detuvieron el viernes a otro menor, de 17 años, en Sant Sadurní d’Anoia, Barcelona.
Los investigadores lo vinculan a un grupo de WhatsApp y le atribuyen presuntas tareas de organización y coordinación.
En su caso, la sección de menores acordó el internamiento en régimen cerrado, una medida judicial que deberá desarrollarse conforme a las condiciones del procedimiento.
Un joven de 18 años acusado de promover los saqueos
También el viernes fue detenido en Barcelona un joven de 18 años, al que los Mossos describen como uno de los presuntos ideólogos de Blocus.
La investigación lo relaciona con las convocatorias de los saqueos del 24 de octubre.
El juez acordó su ingreso en prisión provisional sin fianza, al apreciar indicios de presuntos delitos de conspiración para cometer desórdenes y pertenencia a grupo criminal, según la información publicada.
La medida cautelar no supone una condena ni determina por sí misma la culpabilidad del investigado.
Un administrador de 21 años detenido en Cabrera d’Anoia
El sábado fue arrestado en Cabrera d’Anoia un joven de 21 años, al que los investigadores atribuyen la coordinación de actos vandálicos ocurridos en Barcelona.
Según la investigación, el detenido administraba uno de los grupos de comunicación utilizados para facilitar la coordinación de los participantes.
Los Mossos sostienen que también habría participado activamente en la dinamización del grupo y que se encontraba en Barcelona durante los altercados.
El juez acordó su ingreso en prisión provisional por presuntos delitos de desórdenes públicos y pertenencia a organización criminal.
Dos menores detenidas en Maresme y Bages
El lunes, una operación conjunta de los Mossos y la Policía Nacional llevó a la detención de dos chicas de 14 y 17 años, sin relación acreditada entre ellas.
La investigación les atribuye la administración de diferentes grupos de comunicación y la difusión de carteles que facilitaban el acceso a las comunidades utilizadas para coordinar las convocatorias.
Ambas fueron arrestadas en las comarcas del Maresme y el Bages.
La sección de menores acordó para las dos libertad vigilada.
133 detenidos durante los saqueos de Barcelona
Las seis detenciones posteriores se suman a las actuaciones policiales realizadas durante los disturbios del 24 de octubre.
En aquella jornada, los cuerpos de seguridad detuvieron a 133 personas, de las cuales 89 eran menores de edad, acusadas de participar directamente en los saqueos.
Según el balance publicado por EL PAÍS, 79 de los detenidos menores pasaron a disposición judicial. De ellos, cinco fueron internados y 72 quedaron en libertad vigilada.
En el caso de los adultos, se acordaron medidas cautelares, entre ellas órdenes de alejamiento, pero no se decretaron ingresos en prisión en aquel primer balance.
La investigación posterior ha permitido identificar a personas que, según los agentes, desempeñaron funciones de organización o coordinación en las redes digitales.
La distinción es importante: los detenidos durante los disturbios y los arrestados posteriormente por su presunta actividad en redes forman parte de actuaciones policiales diferentes.
El Govern exige a las plataformas que identifiquen a los creadores de los grupos
La Generalitat ha decidido trasladar parte de la investigación al ámbito de las plataformas digitales.
La portavoz del Govern, Sílvia Paneque, reclamó este martes que las redes sociales y aplicaciones de mensajería cierren los grupos en los que se detecten mensajes violentos o incitaciones a la violencia y colaboren con la Justicia.
Paneque pidió que las empresas faciliten los nombres de las personas que crearon las comunidades utilizadas para coordinar los saqueos.
La portavoz afirmó que algunas plataformas ya habían atendido las peticiones de las autoridades, aunque expresó su confianza en que la colaboración se extienda a todas.
Telegram, por su parte, sostiene que elimina los grupos en los que detecta incitaciones a la violencia o a los saqueos.
El Govern considera que conocer la identidad de los administradores y creadores de las comunidades puede resultar determinante para esclarecer cómo se organizaron las convocatorias y quiénes participaron en ellas.
Cataluña investigará si las redes sociales incumplieron sus obligaciones
La Generalitat ha acordado elaborar un informe técnico para examinar el papel de las plataformas digitales durante los disturbios.
En el trabajo participarán la Dirección General de la Policía y la Agencia de Ciberseguridad de Cataluña, que deberán analizar la actividad de las redes sociales y los posibles incumplimientos de sus obligaciones legales.
El objetivo es determinar si las plataformas facilitaron la propagación de mensajes violentos o si dejaron de colaborar con las autoridades cuando recibieron requerimientos.
Además, el Gabinete Jurídico de la Generalitat estudiará posibles acciones legales contra las empresas y sus responsables que hayan desatendido las solicitudes relacionadas con el esclarecimiento de los hechos o la prevención de nuevos desórdenes.
La iniciativa abre un debate sobre la responsabilidad de las plataformas digitales y los límites de su obligación de colaboración con las autoridades.
La exigencia de identificar a los administradores deberá ajustarse a las garantías legales y a los procedimientos correspondientes, especialmente cuando afecta a menores de edad o a datos personales.
¿Hubo una injerencia extranjera detrás de Blocus?
Uno de los aspectos que más atención ha despertado es la posibilidad de que el fenómeno Blocus estuviera relacionado con una acción híbrida o una injerencia externa.
Sin embargo, las fuentes policiales citadas por EL PAÍS subrayan que no existen pruebas concluyentes que permitan sostener esa hipótesis.
Los investigadores no descartan por completo esa posibilidad, pero tampoco han acreditado que los disturbios fueran organizados desde el extranjero.
Por ahora, la investigación se centra en las personas identificadas, la actividad de los grupos digitales y la posible coordinación de los saqueos.
Esta cautela resulta fundamental para evitar atribuir responsabilidades a actores externos sin pruebas suficientes.
Más de 2 200 identificados en una nueva convocatoria
La investigación también ha analizado las convocatorias posteriores a los saqueos iniciales.
El sábado 31 de octubre se desplegó un dispositivo policial en diferentes puntos de Cataluña, especialmente en Barcelona.
Durante esa jornada, los cuerpos de seguridad realizaron más de 2 200 identificaciones en toda la comunidad autónoma, según el balance citado por el diario.
La convocatoria terminó sin incidentes relevantes, aunque el despliegue policial generó críticas por parte de la CUP.
Paneque defendió la actuación de los Mossos y reivindicó la necesidad de garantizar la seguridad pública.
La portavoz sostuvo que el dispositivo fue legal y proporcional, y justificó su despliegue por la gravedad de los disturbios del 24 de octubre.
Blocus, un fenómeno de movilización digital que preocupa a Cataluña
El Govern considera que Blocus representa una forma de articulación de protestas sociales poco habitual hasta ahora en Cataluña.
La combinación de redes sociales, códigos QR y grupos de mensajería permite difundir convocatorias y conectar a participantes sin necesidad de una estructura organizativa tradicional.
Esa facilidad de acceso también complica la investigación: los agentes deben identificar quién administra los grupos, quién difunde las convocatorias y qué personas participan realmente en la coordinación de los incidentes.
El caso plantea un desafío para las autoridades, que deben investigar los posibles delitos y prevenir nuevos disturbios sin atribuir automáticamente responsabilidad penal a todos los usuarios de una comunidad digital.
La administración de un grupo, la difusión de un mensaje y la participación directa en un saqueo son conductas distintas y requieren una valoración individualizada.
Una investigación que pone a prueba la responsabilidad de las plataformas
La actuación policial contra Blocus ha abierto un debate sobre la relación entre las redes sociales, la seguridad pública y la libertad de comunicación.
La Generalitat quiere que las plataformas colaboren para identificar a quienes crearon los grupos y facilitar el esclarecimiento de los hechos. Al mismo tiempo, la investigación debe determinar qué usuarios participaron en conductas delictivas y cuáles se limitaron a otras actividades.
Los seis arrestos posteriores a los disturbios reflejan el esfuerzo de los Mossos y la Policía Nacional por investigar la organización digital de las convocatorias.
El reto será demostrar qué papel desempeñó cada detenido, esclarecer la responsabilidad de los posibles participantes y exigir colaboración a las plataformas dentro del marco legal.
La investigación sigue abierta y no permite atribuir, por ahora, una organización común a los seis arrestados ni confirmar una injerencia extranjera.


