Madrid acoge la XXX Cumbre Iberoamericana con solo diez de los 22 países representados por sus máximos dirigentes. Lula, Sheinbaum y Delcy Rodríguez no acudirán, mientras Javier Milei sí estará presente tras sus recientes ataques verbales al presidente español.
Pedro Sánchez afronta desde este miércoles una cita diplomática que pretendía servir para recuperar el protagonismo de las Cumbres Iberoamericanas, pero que comienza con una participación de alto nivel más reducida de la esperada. Solo diez de los 22 países estarán representados por sus jefes de Estado o de Gobierno, mientras que algunas de las principales potencias latinoamericanas enviarán a sus ministros de Exteriores.
La XXX Cumbre Iberoamericana se celebra en Madrid los días 4 y 5 de noviembre y contará con una presencia especialmente llamativa: la del presidente argentino, Javier Milei, que coincidirá con Sánchez después de haberle llamado recientemente «dictador», «corrupto» y «ladrón». En cambio, no acudirán los presidentes de Brasil, México y Venezuela: Luiz Inácio Lula da Silva, Claudia Sheinbaum y Delcy Rodríguez.
El encuentro llega así condicionado por dos circunstancias: la ausencia de dirigentes de países fundamentales para el peso político y económico de la región y la presencia de líderes con posiciones ideológicas enfrentadas. La organización quiere recuperar la influencia del foro, pero tendrá que demostrar que puede alcanzar acuerdos en un contexto de profundas diferencias.
Solo diez de los 22 países estarán representados al máximo nivel
La cifra de asistencia es uno de los principales indicadores del desafío al que se enfrenta esta edición. Según los datos comunicados por el Gobierno y recogidos por Europa Press y EFE, los países que acudirán con sus máximos representantes son:
- España, con Pedro Sánchez y el rey Felipe VI.
- Argentina, con Javier Milei.
- Bolivia, con Rodrigo Paz.
- Chile, con José Antonio Kast.
- Costa Rica, con Laura Fernández.
- Guatemala, con Bernardo Arévalo.
- Honduras, con Nasry Asfura.
- Portugal, con el presidente António José Seguro y el primer ministro Luís Montenegro.
- República Dominicana, con Luis Abinader.
- Andorra, con Xavier Espot.
Los otros países también estarán representados, aunque no todos enviarán a sus máximos dirigentes. Colombia, Ecuador y El Salvador contarán con sus vicepresidentes, mientras que otras delegaciones estarán encabezadas por sus ministros de Exteriores.
La diferencia entre representación estatal y asistencia presidencial es importante: los 22 países miembros estarán presentes, pero solo diez lo harán al máximo nivel político.
Lula, Sheinbaum y Delcy Rodríguez, las ausencias más relevantes
La ausencia de Lula da Silva y Claudia Sheinbaum supone un contratiempo para el intento de Sánchez de reforzar las relaciones con dos de los países más importantes de América Latina.
Brasil estará representado por su ministro de Exteriores, Mauro Vieira. Desde el Gobierno brasileño se han alegado razones de agenda y el desgaste derivado de la reciente campaña electoral. Lula tiene previsto viajar próximamente a Turquía para participar en la COP31.
México enviará al canciller Roberto Velasco en lugar de Sheinbaum. La presencia de la presidenta mexicana habría tenido especial relevancia por las diferencias diplomáticas de los últimos años entre Madrid y Ciudad de México sobre la memoria histórica y la conquista de América.
La ausencia de Delcy Rodríguez añade otra particularidad. La dirigente venezolana no viajará a España y su país estará representado por el nuevo ministro de Exteriores, Oliver Blanco. Sobre Rodríguez pesan sanciones de la Unión Europea que incluyen restricciones de entrada, un elemento que también ha condicionado las especulaciones sobre su posible asistencia.
No todas las ausencias responden a un mismo motivo. Algunas se explican por compromisos institucionales, cuestiones de agenda o circunstancias internas. Por ello, no sería correcto atribuirlas en bloque a un boicot político contra Sánchez.
Milei vuelve a Madrid tras sus ataques al presidente español
La presencia de Javier Milei será uno de los focos políticos de la cumbre. El presidente argentino regresa a Madrid apenas dos semanas después de una visita en la que lanzó duras descalificaciones contra Pedro Sánchez.
Milei llegó a calificar al jefe del Ejecutivo español de «impresentable dictador», «corrupto» y «ladrón», expresiones que elevaron la tensión entre ambos gobiernos.
La coincidencia en Madrid vuelve a situar las relaciones hispanoargentinas bajo los focos. Sin embargo, no está previsto un encuentro bilateral entre Sánchez y Milei durante la cumbre, según fuentes del Gobierno citadas por Europa Press. Tampoco figura una audiencia del presidente argentino con Felipe VI en la agenda anunciada.
Ambos compartirán, no obstante, distintos actos oficiales, entre ellos la cena inaugural y el almuerzo de trabajo del jueves. También participarán en el plenario, donde las delegaciones tendrán un turno de intervención.
El Gobierno español confía en que las diferencias personales y políticas no alteren el desarrollo de la reunión. La presencia de dirigentes con posiciones enfrentadas no es nueva en este tipo de foros, aunque el reciente choque verbal entre Sánchez y Milei añade una tensión particular a esta edición.
José Antonio Kast también estará en Madrid
Otro de los asistentes destacados será el presidente chileno, José Antonio Kast, que ha aprovechado su viaje para desarrollar una agenda propia en España.
Kast se reunió con el líder de Vox, Santiago Abascal, y recibió de manos de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid. También mantuvo un encuentro con Felipe VI.
Su presencia, junto a la de Milei, contrasta con la ausencia de Lula y Sheinbaum y refleja la diversidad de orientaciones políticas que conviven actualmente en América Latina.
La cumbre reunirá, por tanto, a dirigentes con planteamientos muy diferentes sobre economía, política exterior, cooperación y modelos institucionales. Esa pluralidad puede enriquecer el debate, pero también complicar la negociación de una declaración conjunta y de compromisos concretos.
Madrid busca recuperar el peso de las Cumbres Iberoamericanas
El objetivo central de la reunión es relanzar el papel de la comunidad iberoamericana como espacio de diálogo, cooperación y coordinación entre los países de habla española y portuguesa.
La edición anterior, celebrada en Cuenca (Ecuador) en 2024, estuvo marcada por una asistencia muy reducida de jefes de Estado y de Gobierno y por la dificultad para aprobar una declaración final. La organización española pretende que Madrid marque un punto de inflexión.
La cumbre abordará asuntos que van más allá de las diferencias ideológicas entre los gobiernos. Entre los objetivos anunciados figuran:
- La creación de una red iberoamericana para reducir el riesgo de desastres y reforzar la protección civil.
- El impulso de una alianza iberoamericana de inteligencia artificial.
- La adopción de una Carta Iberoamericana de Movilidad Académica.
- Una carta de cooperación en materia de cuidados y apoyo.
- Una nueva estrategia de cooperación entre los países miembros.
La reunión también servirá para preparar el relevo de la Secretaría Pro Tempore. Honduras organizará la siguiente Cumbre Iberoamericana en 2028, según el calendario anunciado.
Felipe VI presidirá el plenario en medio de las diferencias políticas
La sesión plenaria del jueves será uno de los momentos centrales del encuentro. Felipe VI moderará las intervenciones de las delegaciones, que dispondrán de un turno para exponer sus posiciones.
El formato exige que los representantes de los países compartan un mismo espacio institucional pese a sus diferencias políticas y diplomáticas. La organización espera que las intervenciones se desarrollen con normalidad y que los desacuerdos no impidan avanzar en los compromisos previstos.
La coincidencia de Sánchez y Milei hace que cualquier intercambio verbal pueda adquirir una repercusión especial. No obstante, por el momento no hay constancia de que se haya programado una conversación privada entre ambos.
Una cumbre con una importante operación de seguridad
Madrid ha preparado un dispositivo especial para garantizar la seguridad durante los dos días de reuniones. Según EFE, el despliegue contará con 3 250 agentes, distribuidos entre Policía Nacional, Policía Municipal y Guardia Civil.
El dispositivo incluye 1 800 efectivos de la Policía Nacional, 800 de la Policía Municipal y 650 guardias civiles. La presencia de delegaciones internacionales y autoridades de alto nivel obliga a reforzar la vigilancia en los espacios donde se celebrarán los actos oficiales.
La inauguración tendrá lugar en el Teatro Real, con la presencia de los Reyes y Pedro Sánchez. Posteriormente se celebrará una cena oficial en el Palacio Real. El plenario del jueves se desarrollará en la Galería de las Colecciones Reales.
El reto de Sánchez: conseguir acuerdos pese a las ausencias
La XXX Cumbre Iberoamericana comienza con una participación presidencial menor de la que se esperaba y con un escenario político marcado por la polarización. La presencia de Milei y Kast, frente a las ausencias de Lula, Sheinbaum y Delcy Rodríguez, añade un componente de contraste ideológico que acompañará buena parte de la reunión.
El Gobierno español defiende que la representación de los 22 países y la agenda de acuerdos justifican la importancia del encuentro. Sin embargo, la ausencia de varios dirigentes de referencia plantea dudas sobre la capacidad de la cumbre para recuperar el peso político que busca.
El éxito de Madrid no dependerá únicamente de la fotografía oficial, sino de los acuerdos que consigan aprobar los países participantes y de que estos se traduzcan en cooperación efectiva. Sánchez tendrá que ejercer de anfitrión en un foro donde las diferencias son evidentes y donde el diálogo con Milei promete ser uno de los elementos más observados.


