El piloto neerlandés vuelve a detectar irregularidades en el freno motor del DM01, la primera unidad de potencia desarrollada por Red Bull. Laurent Mekies celebra el rendimiento en México, pero reconoce que el equipo todavía tiene trabajo pendiente, especialmente en las salidas.
Red Bull ha superado una de las pruebas técnicas más exigentes de la temporada, pero Max Verstappen todavía no está completamente satisfecho. El tetracampeón del mundo ha vuelto a sufrir problemas de funcionamiento con el freno motor y considera que la respuesta de la unidad de potencia resulta demasiado imprevisible.
El comportamiento del sistema ya había generado dificultades en Austin y volvió a aparecer durante el Gran Premio de México, disputado en el Autódromo Hermanos Rodríguez, situado a 2 286 metros sobre el nivel del mar.
La situación supone un nuevo reto para Red Bull Ford Powertrains, que afronta su primera temporada como fabricante de unidades de potencia bajo el nuevo reglamento técnico de la Fórmula 1. Aunque el equipo ha conseguido completar con buenas sensaciones su primera gran prueba en altitud, Verstappen considera que todavía existen aspectos que necesitan una revisión.
El piloto bromeó incluso con la posibilidad de tener que hablar con el motor antes de cada carrera para pedirle que se comporte mejor. Detrás de la ironía hay una preocupación técnica concreta: la falta de consistencia del freno motor.
Verstappen vuelve a sufrir problemas aleatorios con el freno motor
El problema que más preocupa al piloto de Red Bull es el comportamiento irregular del freno motor, un sistema que influye directamente en cómo responde el monoplaza cuando el piloto levanta el acelerador y frena.
Verstappen ya había experimentado sensaciones inconsistentes durante el Gran Premio de Estados Unidos, en Austin. En México volvió a comunicar por radio que el funcionamiento no era siempre el mismo.
Después de la carrera, explicó que el comportamiento parecía producirse de manera aleatoria.
«Para ser honesto, el motor decide por sí solo qué hacer, así que no lo sé. Quizás deba hablar con el motor antes de la carrera. Quizás tenga que comportarse mejor», comentó con ironía.
El neerlandés insistió en que no existe una respuesta suficientemente constante. También señaló que las temperaturas de funcionamiento en México eran muy elevadas, tanto para el turbocompresor como para otros componentes de la unidad de potencia.
La explicación apunta a un problema que Red Bull deberá estudiar con detalle. El objetivo será conseguir que el sistema responda de forma previsible en las diferentes fases de conducción, sin comportamientos inesperados que compliquen el trabajo del piloto.
Para un equipo que aspira a luchar por las victorias, la regularidad del conjunto resulta tan importante como la potencia máxima disponible.
El motor DM01 supera su primera gran prueba en altitud
El Gran Premio de México representaba una prueba especialmente significativa para Red Bull Ford Powertrains.
El circuito de Ciudad de México es el trazado situado a mayor altitud del calendario de Fórmula 1. La menor densidad del aire obliga a los fabricantes a adaptar el funcionamiento de sus unidades de potencia, especialmente en lo relativo al turbocompresor.
Con el reglamento de 2026, la desaparición del MGU-H ha añadido complejidad a este desafío. Este componente desempeñaba una función importante en la gestión energética del turbocompresor y ayudaba a controlar el retraso de respuesta del turbo.
A mayor altitud hay menos moléculas de oxígeno por volumen de aire. Para introducir en el motor una cantidad suficiente de oxígeno, el turbocompresor debe trabajar en condiciones más exigentes.
Si el sistema no consigue mantener la presión necesaria, el rendimiento del motor de combustión puede verse afectado.
Antes del fin de semana, varios fabricantes habían expresado preocupación por el posible retraso del turbo y por las consecuencias que la altitud podría tener sobre la potencia disponible.
Red Bull, además, afrontaba una circunstancia particular: era una de las estructuras que estrenaban una unidad de potencia desarrollada por sus propios medios.
Laurent Mekies celebra el rendimiento de Red Bull en México
El director del equipo, Laurent Mekies, valoró positivamente el comportamiento del motor durante el fin de semana mexicano.
Preguntado por el desafío técnico que representaba el circuito, el responsable de Red Bull destacó que la unidad de potencia había funcionado bien y felicitó al equipo encargado de su desarrollo.
Mekies también subrayó el trabajo realizado en el chasis y en los sistemas de refrigeración.
México no solo exige un esfuerzo adicional al motor. La refrigeración del monoplaza y de los frenos también adquiere una importancia especial debido a las condiciones particulares del circuito y a la menor densidad del aire.
El director de Red Bull reconoció que el equipo no sabía de antemano si la altitud supondría una ventaja o una desventaja competitiva. Finalmente, consideró que habían estado en una posición adecuada para afrontar el desafío.
Su valoración confirma que el estreno del DM01 en un circuito de estas características ha sido satisfactorio desde el punto de vista general, aunque las observaciones de Verstappen demuestran que todavía quedan detalles por corregir.
Red Bull mejora sus salidas, una de las asignaturas pendientes
No todo fueron dificultades para el equipo austriaco. Uno de los aspectos más positivos del Gran Premio de México fue el rendimiento de Red Bull en las salidas.
Tanto Max Verstappen como Isack Hadjar habían expresado preocupación después de la clasificación. La larga recta que conduce hasta la primera curva podía convertir el arranque en un momento especialmente delicado.
Sin embargo, las salidas resultaron mucho mejores de lo esperado.
Mekies interpretó este rendimiento como una señal de progreso en un apartado en el que Red Bull reconoce que todavía no es una referencia de la parrilla.
El director del equipo explicó que los ingenieros de Milton Keynes llevan tiempo trabajando para mejorar el procedimiento de salida con el hardware disponible durante esta temporada.
El resultado de México fue especialmente importante porque las condiciones de la carrera obligaron a realizar varias salidas en un tramo muy largo hasta la primera curva.
«Sabemos que no somos un referente. Se está trabajando muchísimo en Milton Keynes para mejorar las salidas con lo que tenemos este año», explicó Mekies.
El responsable de Red Bull se mostró orgulloso del trabajo realizado por el equipo y destacó que el progreso se había podido comprobar en un escenario de máxima presión.
Los cambios de hardware serán importantes para la próxima temporada
Pese a las mejoras observadas en México, Mekies evitó presentar el resultado como una solución definitiva.
El director de Red Bull reconoció que todavía serán necesarios cambios más importantes en el hardware de cara a la próxima temporada.
Esta declaración deja claro que el equipo distingue entre las mejoras que puede introducir durante el campeonato actual y las modificaciones técnicas de mayor alcance que requerirán una evolución del sistema.
El trabajo en Milton Keynes continúa centrado en mejorar las salidas y optimizar el comportamiento general de la unidad de potencia.
En paralelo, las observaciones de Verstappen sobre el freno motor añaden otra tarea a la lista de prioridades de los ingenieros.
El neerlandés necesita una respuesta más previsible del DM01 para poder confiar plenamente en el comportamiento del coche. La falta de consistencia puede afectar a la conducción y obliga al piloto a adaptarse a reacciones que no siempre se repiten de la misma manera.
Red Bull supera México, pero Verstappen quiere un motor más consistente
El Gran Premio de México deja una lectura con dos caras para Red Bull.
Por un lado, el equipo ha demostrado que su primera unidad de potencia propia puede afrontar un desafío de altitud especialmente exigente. Mekies ha celebrado el rendimiento del motor y el trabajo realizado en la refrigeración y el chasis.
Por otro, Verstappen ha vuelto a señalar un problema concreto que todavía no está resuelto: el comportamiento irregular del freno motor.
Las buenas salidas también representan un avance, aunque Red Bull admite que todavía no se encuentra entre los equipos de referencia en ese apartado.
La prioridad será consolidar las mejoras y conseguir que el DM01 ofrezca una respuesta más constante en todas las circunstancias.
El proyecto de Red Bull Ford Powertrains ha superado una prueba importante, pero las palabras de Verstappen recuerdan que el rendimiento de una unidad de potencia no se mide únicamente por su capacidad para completar una carrera.
La fiabilidad, la regularidad y la confianza del piloto también cuentan. Y Verstappen todavía espera que los ingenieros consigan que el motor deje de sorprenderle en mitad de una vuelta.


