La plataforma valenciana de alquiler de motos entre particulares capta nueva financiación con el respaldo del piloto de MotoGP, Enisa, el IVF y antiguos directivos de Hawkers. El objetivo es acelerar su crecimiento y dar el salto a nuevos mercados.
El negocio del alquiler de motos premium busca ganar velocidad. Momoven acaba de cerrar una ronda de financiación de 3,5 millones de euros con la participación de inversores vinculados al deporte, al emprendimiento y al ecosistema empresarial español. Entre ellos destaca Álex Márquez, que vuelve a respaldar a la compañía después de incorporarse como inversor estratégico en 2025.
La operación sitúa de nuevo a esta empresa valenciana en el foco del emprendimiento tecnológico nacional. Su propuesta consiste en conectar a propietarios de motocicletas con usuarios interesados en alquilarlas, especialmente en el segmento de motos de gama alta.
Momoven capta 3,5 millones para acelerar su expansión
La compañía ha conseguido una nueva inyección de 3,5 millones de euros para financiar su siguiente etapa de crecimiento. Según la información publicada por Cinco Días el 5 de noviembre de 2026, la ronda cuenta con la participación de Álex Márquez, además de Enisa, el Instituto Valenciano de Finanzas (IVF) y antiguos integrantes del equipo empresarial de Hawkers.
La financiación permitirá a Momoven concentrar sus recursos en tres grandes objetivos:
- Desarrollar su producto tecnológico, con mejoras en la plataforma y en la experiencia de alquiler.
- Incorporar talento, reforzando los equipos necesarios para sostener el crecimiento.
- Impulsar la internacionalización, con la mirada puesta en ampliar su presencia más allá del mercado español.
La operación refleja el interés inversor por modelos de negocio que aprovechan los activos infrautilizados mediante plataformas digitales. En este caso, el producto no es una motocicleta nueva, sino el acceso temporal a vehículos que ya pertenecen a particulares.
Álex Márquez vuelve a apostar por la empresa valenciana
La participación del piloto español es uno de los elementos más destacados de la operación. Márquez ya había entrado en el capital de Momoven como inversor estratégico en 2025 y ahora refuerza su compromiso con el proyecto.
Su vinculación tiene una dimensión que va más allá de la aportación económica. Como piloto de MotoGP, Álex Márquez cuenta con reconocimiento internacional y una relación directa con el mundo de las dos ruedas. Ese conocimiento del sector puede contribuir a dar visibilidad a una plataforma cuyo negocio depende, en buena medida, de conectar con los aficionados al motociclismo.
No obstante, la presencia de un deportista de primer nivel en el accionariado no garantiza por sí sola el éxito comercial. El verdadero desafío será convertir esa notoriedad en usuarios recurrentes, operaciones rentables y una oferta suficientemente amplia de motocicletas.
La apuesta también pone de manifiesto una tendencia cada vez más visible: deportistas profesionales que diversifican sus inversiones y participan en empresas tecnológicas, en lugar de limitar su actividad económica a los ingresos derivados de sus carreras deportivas.
Una plataforma para alquilar motos premium entre particulares
Momoven nació con una propuesta concreta: facilitar el alquiler de motocicletas premium entre particulares mediante una plataforma tecnológica.
El funcionamiento se basa en conectar a propietarios que desean obtener ingresos por sus vehículos con usuarios que prefieren alquilar una moto durante un periodo determinado antes que comprarla o asumir los costes de mantenerla.
Este modelo se encuadra dentro de la denominada economía colaborativa, aunque su viabilidad depende de cuestiones muy concretas: la confianza entre las partes, la disponibilidad de vehículos, la protección frente a daños, la cobertura aseguradora y la facilidad para gestionar las reservas.
En el caso de las motocicletas de gama alta, estos factores adquieren especial importancia. Se trata de vehículos cuyo valor puede ser elevado y cuyo uso exige experiencia, responsabilidad y unas condiciones claras de contratación.
Por eso, el desarrollo tecnológico de Momoven será una pieza fundamental de su estrategia. La plataforma debe ofrecer garantías tanto a quienes ponen sus motos a disposición de otros usuarios como a quienes desean alquilarlas.
Enisa y el IVF, presentes en la financiación
La participación de Enisa y del Instituto Valenciano de Finanzas añade una dimensión institucional a la ronda.
Enisa es una entidad pública vinculada al apoyo financiero a pequeñas y medianas empresas y proyectos empresariales innovadores. El IVF, por su parte, es el instrumento financiero de la Generalitat Valenciana para respaldar iniciativas empresariales y proyectos de inversión.
Su presencia junto a inversores privados apunta al interés por acompañar el crecimiento de compañías nacidas en el ecosistema emprendedor valenciano.
También participan antiguos integrantes de Hawkers, marca española que alcanzó notoriedad internacional en el mercado de las gafas de sol gracias a su estrategia digital y comercial.
La experiencia de estos perfiles puede aportar conocimiento en áreas como la captación de clientes, el posicionamiento de marca y la expansión comercial. Sin embargo, la información disponible sobre la operación no detalla el importe aportado por cada participante ni el porcentaje de capital que corresponde a los nuevos inversores.
El reto de internacionalizar un negocio con exigencias operativas
La internacionalización es uno de los objetivos declarados de Momoven. Sin embargo, expandir una plataforma de alquiler de motocicletas entre particulares plantea dificultades que no se resuelven únicamente con una aplicación o una campaña de publicidad.
Cada nuevo mercado exige estudiar las condiciones legales, fiscales y aseguradoras, así como la disponibilidad de motocicletas y la demanda real de alquiler.
Además, la compañía tendrá que garantizar que su modelo funciona de forma homogénea en territorios con normativas y hábitos de movilidad diferentes. La gestión de incidencias, la entrega y devolución de los vehículos y la atención al cliente pueden convertirse en factores decisivos.
La empresa también deberá encontrar un equilibrio entre crecimiento y control de costes. Una expansión demasiado rápida puede aumentar las necesidades de personal, tecnología y atención al usuario antes de que cada mercado alcance una actividad suficiente.
Por ello, los 3,5 millones de euros captados representan una oportunidad para acelerar el proyecto, pero también elevan las expectativas sobre su capacidad para transformar la financiación en resultados.
La economía colaborativa busca nuevas oportunidades en el motor
El alquiler de motos entre particulares forma parte de un mercado más amplio en el que las plataformas digitales intentan facilitar el acceso a bienes cuyo coste de adquisición o mantenimiento puede resultar elevado.
En el sector de las dos ruedas, esta fórmula puede resultar atractiva para quienes necesitan una motocicleta de forma puntual, quieren probar un modelo concreto o desean utilizar un vehículo durante un viaje sin tener que comprarlo.
Para los propietarios, la propuesta consiste en obtener un rendimiento económico de una moto que, de otro modo, podría permanecer largos periodos sin utilizarse.
Pero el modelo también afronta obstáculos: la estacionalidad de la demanda, el coste de los seguros, el desgaste de los vehículos, el riesgo de accidentes y la necesidad de verificar adecuadamente a los usuarios.
La confianza será, por tanto, uno de los principales activos de Momoven. En un negocio donde el producto alquilado tiene un valor considerable, cualquier fallo en la protección del propietario o del conductor puede perjudicar la reputación de la plataforma.
Una nueva etapa para la start-up valenciana
Fundada por David Berbel, Pablo Carceller y Jordi Royo, Momoven busca aprovechar esta ronda para consolidar su posición y ampliar sus posibilidades de crecimiento.
El respaldo de Álex Márquez aporta visibilidad y conexión con el mundo del motociclismo. La presencia de Enisa, el IVF y antiguos miembros de Hawkers suma perfiles financieros y empresariales a una operación que pretende impulsar el desarrollo de producto, la contratación y la expansión internacional.
La incógnita está ahora en la ejecución. La compañía tendrá que demostrar que existe suficiente demanda para sostener el alquiler de motos premium entre particulares y que puede operar con garantías en nuevos territorios.
La financiación abre una oportunidad, pero no sustituye a los resultados. El éxito de Momoven dependerá de su capacidad para convertir los 3,5 millones captados en crecimiento sostenible, confianza de los usuarios y un negocio rentable.


