El conjunto de Mourinho remonta dos veces al AEK y gana 2-3 con un disparo demoledor del uruguayo. Bellingham y Mbappé también marcaron en una noche de sufrimiento y carácter.
El Real Madrid firma otra remontada épica en la Champions
El Real Madrid venció por 2-3 al AEK de Atenas en la cuarta jornada de la fase liga de la Champions League, gracias a un gol de Fede Valverde en el minuto 92. El conjunto blanco tuvo que remontar dos veces un marcador adverso en el Allwyn Arena, después de encajar los tantos de Aboubakary Koïta y Stavros Pilios.
Jude Bellingham, con un precioso remate de tacón, y Kylian Mbappé, tras una asistencia de Denzel Dumfries, habían devuelto la igualdad al marcador. Cuando el encuentro parecía encaminado al empate, apareció el capitán madridista con un derechazo desde fuera del área que culminó la remontada.
El triunfo permite al equipo dirigido por José Mourinho sumar 12 puntos de 12 posibles en esta edición de la Champions. Cuatro partidos, cuatro victorias y una nueva demostración de que el Real Madrid conserva una de sus señas de identidad: competir hasta el último instante incluso cuando el encuentro se complica.
La victoria, sin embargo, no oculta los problemas que mostró el equipo durante buena parte del partido. El AEK encontró espacios, castigó los errores defensivos y obligó a Thibaut Courtois a intervenir en momentos decisivos.
Koïta castiga el mal comienzo del Madrid
El encuentro comenzó con un AEK valiente, intenso y decidido a aprovechar el ambiente del estadio. El equipo griego presionó la salida del balón madridista y encontró espacios para atacar desde los primeros minutos.
El Real Madrid tardó en asentarse. La defensa formada por Antonio Rüdiger y Éder Militão sufrió ante las aproximaciones locales, mientras el centro del campo no conseguía imponer el ritmo que necesitaba el equipo de Mourinho.
El primer golpe llegó en el minuto 12. Aboubakary Koïta recibió cerca del borde del área, encaró a Marc Cucurella, se perfiló y soltó un potente disparo con la izquierda que superó a Courtois.
El tanto premió el buen comienzo del conjunto ateniense y dejó al Real Madrid obligado a reaccionar demasiado pronto.
El AEK pudo ampliar su ventaja. Luka Jović, antiguo delantero madridista, estuvo cerca de marcar el segundo con un disparo raso que Courtois consiguió despejar. La intervención del portero belga evitó que el partido se pusiera todavía más cuesta arriba.
Durante ese tramo, el Madrid transmitió dificultades para controlar las transiciones y proteger su área. El equipo necesitaba mejorar la circulación y encontrar jugadores capaces de conectar el centro del campo con sus delanteros.
Bellingham cambia el partido con un taconazo
La reacción madridista llegó a través de Jude Bellingham. El centrocampista inglés comenzó a ganar protagonismo y ayudó a que el equipo avanzara metros y encerrara progresivamente al AEK.
En el minuto 28, el Madrid llegó a celebrar un gol del inglés que finalmente fue anulado por fuera de juego. La ocasión anticipó lo que sucedería poco después.
En el minuto 32, Marc Cucurella puso un balón desde el costado izquierdo y Bellingham resolvió con un espectacular remate de tacón. El recurso técnico sorprendió a la defensa y al guardameta local, y permitió establecer el 1-1.
El gol tuvo un efecto importante en el desarrollo del encuentro. El Real Madrid encontró más continuidad con balón y comenzó a acercarse con mayor frecuencia al área rival.
El AEK, que había dominado buena parte del primer tramo, tuvo que retroceder y protegerse ante el crecimiento de los visitantes.
El empate también confirmó la importancia de Bellingham en el funcionamiento ofensivo del equipo. Su capacidad para aparecer entre líneas y participar en zonas de remate permitió al Madrid encontrar soluciones en una primera parte que había comenzado con muchas dificultades.
El Madrid domina, pero no consigue cerrar el partido
Tras el descanso, el equipo de Mourinho salió con una actitud más ofensiva. El objetivo era aprovechar el impulso del empate y ponerse por delante cuanto antes.
Una de las mejores ocasiones llegó en el minuto 55. Kylian Mbappé protagonizó una acción ofensiva que terminó con un remate de Cucurella. El balón parecía destinado a convertirse en el segundo tanto madridista, pero Lazaros Rota despejó sobre la misma línea de gol.
El Madrid siguió acumulando aproximaciones, aunque le faltó precisión en los metros finales. Mbappé también probó fortuna desde fuera del área, pero sus disparos no encontraron portería.
El encuentro entró entonces en una fase de mayor desorden. El equipo blanco tenía más posesión, pero no siempre conseguía transformar ese dominio en ocasiones claras.
Mourinho decidió intervenir desde el banquillo. Fede Valverde entró en sustitución de Bernardo Silva, mientras Endrick ocupó el lugar de Diomande. Los cambios buscaban aportar energía, profundidad y mayor capacidad para atacar los espacios.
Sin embargo, el AEK encontró una oportunidad para volver a golpear.
Pilios adelanta al AEK y Mbappé responde inmediatamente
El segundo tanto del conjunto griego llegó en el minuto 75. El Real Madrid perdió el balón en una zona comprometida y el AEK aprovechó la transición para lanzar un contraataque.
La jugada terminó con un remate de Stavros Pilios dentro del área pequeña. El balón pasó entre las piernas de Courtois y acabó en el fondo de la portería.
El marcador reflejaba un 2-1 que castigaba los problemas defensivos del Madrid y premiaba la capacidad del AEK para aprovechar sus oportunidades.
Pero la reacción blanca fue inmediata.
En el minuto 78, Jude Bellingham participó en la construcción de la jugada y conectó con Denzel Dumfries. El neerlandés puso un pase atrás que Kylian Mbappé convirtió en el 2-2.
El delantero francés volvió a demostrar su capacidad para aparecer en el área cuando el equipo necesita un gol. Su definición devolvió al Madrid al partido y evitó que el AEK pudiera administrar la ventaja.
El empate cambió de nuevo el escenario. Los griegos perdieron parte de la tranquilidad que habían recuperado con el segundo tanto y el conjunto de Mourinho se lanzó a buscar la victoria.
Valverde firma un gol decisivo en el minuto 92
Los últimos minutos fueron un ejercicio de resistencia para el AEK y de insistencia para el Real Madrid.
Los blancos acumularon llegadas y buscaron el tercer gol con centros, disparos y acciones individuales. Mbappé estuvo muy cerca de conseguirlo en el minuto 86, pero su remate se estrelló contra el larguero después de una intervención de Alberto Brignoli.
El guardameta local también tuvo que intervenir ante los intentos madridistas, mientras el equipo griego trataba de conservar un empate que ya parecía valioso.
Entonces llegó la acción decisiva.
En el minuto 92, Fede Valverde recibió el balón fuera del área y soltó un disparo potentísimo con la derecha. El lanzamiento salió con dirección a la escuadra y superó a Brignoli, que no pudo evitar el tanto.
El 2-3 desató la celebración madridista y culminó una remontada que parecía improbable pocos minutos antes.
El uruguayo volvió a demostrar su importancia en los momentos decisivos. Su capacidad para llegar desde segunda línea, competir en los duelos y aportar disparos de larga distancia añade una dimensión ofensiva fundamental al equipo.
El gol de Valverde fue mucho más que una acción espectacular: significó tres puntos y mantuvo intacto el pleno de victorias del Real Madrid en la competición.
Los goleadores del AEK-Real Madrid
El partido tuvo cinco goles y dos remontadas parciales. Esta fue la secuencia del marcador:
| Minuto | Gol | Resultado |
|---|---|---|
| 12′ | Aboubakary Koïta (AEK) | 1-0 |
| 32′ | Jude Bellingham (Real Madrid) | 1-1 |
| 75′ | Stavros Pilios (AEK) | 2-1 |
| 78′ | Kylian Mbappé (Real Madrid) | 2-2 |
| 92′ | Fede Valverde (Real Madrid) | 2-3 |
El encuentro también dejó una expulsión de Koïta después de finalizar el partido, según el registro del encuentro publicado por LaLiga.
Courtois y Bellingham sostienen al equipo en los momentos difíciles
Aunque el protagonismo final correspondió a Valverde, el triunfo tuvo otros nombres propios.
Thibaut Courtois evitó que el AEK ampliara su ventaja durante el primer tiempo. Su intervención ante Jović fue especialmente importante porque permitió al Real Madrid mantenerse a un solo gol de distancia.
Jude Bellingham fue determinante en la reacción ofensiva. Su gol de tacón igualó el encuentro y su participación en la jugada del empate de Mbappé volvió a poner de manifiesto su influencia en el juego madridista.
Kylian Mbappé cumplió con su responsabilidad goleadora. El francés marcó el segundo tanto y estuvo cerca de conseguir otro antes del gol definitivo de Valverde.
Por último, el capitán uruguayo volvió a aparecer en un momento decisivo. Su entrada desde el banquillo terminó siendo determinante para cambiar el resultado.
Una victoria que no debe ocultar los problemas defensivos
El resultado es excelente para el Real Madrid, pero el desarrollo del encuentro deja aspectos que Mourinho tendrá que revisar.
El equipo encajó dos goles y concedió situaciones de peligro ante un rival que supo aprovechar los espacios. La primera parte mostró dificultades para controlar la presión del AEK y la segunda volvió a evidenciar problemas cuando el Madrid perdió el balón en zonas comprometidas.
El dominio de la posesión no siempre se tradujo en control real del partido. El conjunto blanco tuvo que recurrir a su capacidad ofensiva y a la calidad individual de sus futbolistas para evitar que se escaparan dos puntos.
La Champions permite sobrevivir a noches de este tipo, pero los errores defensivos pueden tener consecuencias mayores ante rivales de más entidad.
La lectura positiva es que el equipo mantiene su capacidad de reacción y cuenta con futbolistas capaces de decidir partidos en acciones aisladas. La lectura pendiente es que el Real Madrid necesita combinar ese talento individual con una mayor regularidad colectiva.
El Real Madrid mantiene el pleno de victorias en Champions
Con el triunfo en Atenas, el Real Madrid suma cuatro victorias en cuatro jornadas de la fase liga y alcanza los 12 puntos.
El equipo mantiene así una trayectoria perfecta en la competición europea y refuerza su posición de cara a la clasificación para las eliminatorias.
La próxima cita liguera será la visita a Mestalla para enfrentarse al Valencia, antes de regresar a la Champions para continuar su recorrido europeo.
La victoria ante el AEK deja una imagen que define al Real Madrid: un equipo capaz de sufrir, cometer errores y verse por detrás en el marcador, pero que conserva recursos individuales para cambiar el desenlace cuando el partido parece perdido.
Esta vez, el héroe fue Fede Valverde. Su derechazo en el minuto 92 convirtió una noche complicada en otra remontada para la historia reciente del conjunto blanco.


