El líder de Vox reclama unas elecciones «libres y limpias», desconfía del voto por correo y llama a sus votantes a acudir personalmente a las urnas el 29 de noviembre.
La campaña para las elecciones generales del 29 de noviembre apenas ha comenzado y ya tiene uno de sus primeros focos de controversia: Santiago Abascal ha pedido a los españoles que, si pueden, voten presencialmente y eviten el voto por correo.
El presidente de Vox ha reaccionado al adelanto electoral anunciado por Pedro Sánchez con un mensaje de máxima desconfianza hacia el Gobierno. Abascal ha advertido del riesgo de que el proceso pueda ser «manipulado» y ha reclamado unas elecciones «libres, limpias y sin violencia».
Sin embargo, existe una diferencia fundamental entre expresar desconfianza política y acreditar una irregularidad electoral: hasta ahora, Abascal no ha presentado pruebas de que el sistema de voto por correo esté siendo manipulado.
Abascal llama a votar presencialmente el 29 de noviembre
El dirigente de Vox ha sido claro en su recomendación: acudir personalmente a la urna.
En una entrevista televisiva, Abascal animó a los ciudadanos a no utilizar el voto por correo y a votar «con seguridad». El líder de Vox aseguró que actualmente no se fía de «absolutamente nada» de lo que haga el Gobierno de Pedro Sánchez.
Posteriormente, en una declaración institucional desde la sede de Vox, elevó el tono de sus advertencias.
Abascal afirmó que existe un riesgo de «manipulación» del proceso electoral si Sánchez consigue alterar las condiciones de las elecciones y reclamó que los comicios se desarrollen sin violencia y con garantías.
El mensaje coloca el procedimiento de votación en el centro del debate político desde el primer día del calendario electoral.
El líder de Vox dice que no se fía del voto por correo
La desconfianza hacia el voto por correo no es nueva en el discurso de Abascal.
El dirigente de Vox ha planteado en anteriores ocasiones dudas sobre posibles irregularidades relacionadas con este procedimiento y ha vinculado sus advertencias a la gestión del Gobierno socialista.
En esta ocasión, su recomendación es especialmente explícita: quien pueda desplazarse hasta su colegio electoral debería hacerlo y depositar personalmente su papeleta.
La petición tiene un evidente componente político y de movilización electoral.
Pero hay que distinguir entre una preferencia por el voto presencial y una afirmación de que el voto por correo sea ilegal o carezca de controles. La legislación electoral española contempla expresamente esta modalidad.
El voto por correo es legal y está regulado
La Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG) establece un procedimiento específico para quienes no puedan acudir personalmente a su localidad o no puedan personarse el día de la votación.
El artículo 72 permite solicitar el voto por correspondencia desde la convocatoria electoral y establece los requisitos necesarios para obtener el certificado de inscripción censal.
Para las elecciones del 29 de noviembre, el calendario difundido por EFE establece que:
- 6 de octubre: comienza el plazo para solicitar el voto por correo.
- 19 de noviembre: termina el plazo de solicitud.
- 25 de noviembre: finaliza el plazo para depositar el voto por correo.
- 29 de noviembre: jornada electoral.
Por tanto, votar por correo no constituye una excepción irregular ni un mecanismo ajeno al sistema electoral.
Es una modalidad legal de ejercicio del derecho al voto.
¿Ha presentado Abascal pruebas de un posible fraude?
No.
El líder de Vox ha advertido del riesgo de manipulación y ha expresado una profunda desconfianza hacia Pedro Sánchez, pero no ha aportado pruebas públicas que demuestren que el voto por correo vaya a ser manipulado en las elecciones del 29N.
Esta diferencia es esencial para entender el alcance de sus declaraciones.
Una cosa es afirmar que existen riesgos que deben ser vigilados.
Otra muy distinta es afirmar que se está produciendo un fraude.
Hasta el momento, lo primero forma parte del discurso político de Abascal; lo segundo no ha sido demostrado.
Abascal reclama elecciones «libres y limpias»
Durante su declaración institucional, Abascal aseguró que Vox está preparado para afrontar los comicios y exigió unas elecciones «libres, limpias y sin violencia».
El dirigente de Vox vinculó su advertencia a la posibilidad de que el Gobierno intentase condicionar el proceso electoral.
También afirmó que existen sectores que, en su opinión, podrían tratar de impedir que Vox haga campaña en condiciones de igualdad. Llegó a mencionar las «milicias» relacionadas con el asentamiento de la playa del Trampolín, en Ceuta.
Estas afirmaciones forman parte de la valoración política de Abascal y no equivalen a una constatación independiente de que exista una estructura organizada destinada a impedir las elecciones o la campaña de Vox.
Vox quiere evitar repetir el escenario de 2023
Una de las referencias recurrentes de Abascal es lo ocurrido en las elecciones generales de julio de 2023.
El líder de Vox ha recordado que entonces algunas encuestas anticipaban una mayoría parlamentaria para el PP y Vox que finalmente no se materializó.
Por eso ahora pide a sus seguidores que no den por hecho ningún resultado antes de votar.
«No vender la piel del oso antes de cazarlo» es una de las expresiones utilizadas por Abascal para resumir su posición.
El mensaje tiene una doble función.
Por un lado, pretende evitar la desmovilización de su electorado.
Por otro, busca advertir contra una lectura anticipada de los sondeos que pudiera llevar a parte de los votantes a considerar que el resultado está decidido antes de acudir a las urnas.
Abascal desconfía de las encuestas
El líder de Vox también ha pedido a los ciudadanos que no confíen ciegamente en las encuestas.
Según Abascal, las elecciones del 29 de noviembre serán «muy inciertas» y no deben darse por ganadas antes de que se produzca el recuento.
Su advertencia llega en un momento en el que distintos sondeos publicados tras el adelanto electoral sitúan al bloque de PP y Vox en posiciones relevantes, aunque las encuestas no constituyen resultados electorales y utilizan metodologías y fechas de trabajo diferentes.
Por eso el dirigente de Vox insiste en que la única cifra definitiva será la que salga de las urnas.
Sánchez adelanta las elecciones al 29 de noviembre
El origen de toda esta reacción está en la decisión de Pedro Sánchez de disolver las Cortes y convocar elecciones generales anticipadas para el 29 de noviembre.
El presidente anunció la convocatoria después de que el Congreso rechazara dos decretos vinculados a la vivienda, en un contexto de creciente dificultad parlamentaria para el Ejecutivo.
El calendario electoral arranca formalmente con la publicación del decreto de convocatoria en el Boletín Oficial del Estado.
A partir de entonces se sucederán los plazos para candidaturas, coaliciones, campaña y voto por correo.
La jornada electoral será el domingo 29 de noviembre.
Un calendario electoral comprimido
Los partidos disponen de poco más de siete semanas para preparar la campaña.
Las principales fechas son:
- 6 de octubre: publicación de la convocatoria y comienzo de la solicitud del voto por correo.
- 16 de octubre: fecha límite para comunicar coaliciones electorales.
- 21-26 de octubre: presentación de candidaturas.
- 2 de noviembre: proclamación de candidatos.
- 13 de noviembre: comienzo oficial de la campaña.
- 19 de noviembre: último día para solicitar el voto por correo.
- 25 de noviembre: último día para votar por correo.
- 28 de noviembre: jornada de reflexión.
- 29 de noviembre: elecciones generales.
- 2 de diciembre: comienzo del escrutinio general.
La rapidez del calendario obligará a los partidos a tomar decisiones prácticamente desde el primer día.
Ayuso también cuestiona el voto por correo
Abascal no ha sido el único dirigente político que ha puesto el foco en el voto por correo.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, también ha pedido a los ciudadanos que eviten votar por correo y ha expresado dudas sobre posibles «adulteraciones» relacionadas con el censo y el sistema electoral.
Ayuso ha situado sus críticas especialmente en las modificaciones del censo y en el impacto que, a su juicio, pueden tener determinadas nacionalizaciones sobre la distribución de escaños.
Las declaraciones han provocado críticas de otros dirigentes y comentaristas, precisamente porque cuestionar la limpieza de unas elecciones sin aportar evidencias puede afectar a la confianza pública en el sistema electoral.
La diferencia entre vigilar el sistema y cuestionarlo
La controversia plantea una cuestión de fondo.
En cualquier democracia es legítimo reclamar controles, transparencia y garantías electorales.
También es legítimo que un partido político denuncie irregularidades cuando disponga de pruebas.
Pero una advertencia sobre posibles manipulaciones requiere una distinción clara entre riesgo, sospecha y hecho probado.
En el caso de las declaraciones de Abascal, la información disponible permite afirmar que el líder de Vox desconfía del voto por correo y recomienda el voto presencial, pero no que haya demostrado la existencia de un fraude electoral.
Esa diferencia debería mantenerse especialmente clara durante una campaña que previsiblemente estará marcada por una fuerte polarización.
La preocupación por el voto debe traducirse en controles
La discusión abierta por Abascal también permite abordar una cuestión que trasciende a Vox.
El sistema electoral necesita que los ciudadanos puedan confiar en que cada voto válido será contabilizado correctamente, independientemente de si se deposita presencialmente o se emite por correo.
Por eso las garantías deben aplicarse a ambas modalidades.
En el caso del voto presencial, las mesas electorales, los interventores y apoderados de los partidos y el escrutinio público forman parte del sistema de control.
En el voto por correo existen, igualmente, procedimientos de solicitud, identificación, documentación y entrega que están regulados por la legislación electoral.
La existencia de controles no significa que ningún sistema pueda ser objeto de vigilancia o mejora.
Pero tampoco permite afirmar, sin pruebas, que un procedimiento esté siendo manipulado.
La campaña empieza con un debate sobre la confianza
El adelanto electoral ha provocado que la primera batalla política no sea todavía sobre impuestos, vivienda o empleo.
Una de las primeras controversias gira alrededor de la confianza en el propio proceso electoral.
Abascal pide movilización y voto presencial.
Ayuso ha expresado dudas sobre el voto por correo y el censo.
El PSOE y otros partidos han defendido la legitimidad del procedimiento electoral.
La Junta Electoral y las administraciones competentes deberán garantizar el cumplimiento de la normativa durante todo el proceso.
La discusión es especialmente sensible porque la confianza en las elecciones constituye una pieza básica del sistema democrático.
Abascal sitúa a Sánchez en el centro de sus acusaciones
El presidente de Vox ha aprovechado el adelanto electoral para intensificar sus críticas contra Pedro Sánchez.
En su declaración institucional afirmó que el presidente del Gobierno es capaz de «absolutamente de todo» y sostuvo que existe un riesgo de manipulación electoral.
También responsabilizó al Ejecutivo de la situación de Ceuta, donde continúa abierta la crisis migratoria después de la entrada masiva de finales de julio.
Abascal ha utilizado esa cuestión como uno de los argumentos centrales de su discurso para las elecciones del 29N.
Además, ha situado entre las prioridades de Vox la denominada «prioridad nacional», la desregulación administrativa y la «remigración», términos que forman parte del programa y discurso político de la formación.
Vox afronta el 29N con una estrategia de máxima movilización
El mensaje lanzado por Abascal tiene un denominador común: no dar la elección por decidida.
El líder de Vox ha pedido a sus seguidores que estén «alerta» y «movilizados» y ha rechazado interpretar las encuestas como una garantía de resultado.
La estrategia pretende evitar precisamente lo que Vox considera uno de los errores de 2023: confiar demasiado pronto en las previsiones electorales.
El llamamiento al voto presencial se incorpora así a una estrategia más amplia de movilización del electorado.
Qué sabemos sobre el voto por correo del 29N
A fecha de 5 de octubre de 2026, los datos objetivos son claros:
- El voto por correo es legal en España.
- La solicitud comenzará el 6 de octubre.
- El plazo para solicitarlo termina el 19 de noviembre.
- El voto por correo podrá depositarse hasta el 25 de noviembre.
- Las elecciones se celebrarán el 29 de noviembre.
- Abascal ha recomendado votar presencialmente cuando sea posible.
- No ha presentado pruebas públicas que demuestren una manipulación del voto por correo.
- Las autoridades electorales deberán aplicar los controles previstos en la LOREG.
Por tanto, cualquier ciudadano que cumpla los requisitos legales podrá optar por votar presencialmente o por correo.
El 29N abre una batalla política también sobre la confianza
Las elecciones generales anticipadas ya han comenzado a configurar el debate político.
Para Vox, el primer mensaje es de movilización y desconfianza hacia el Gobierno.
Para el resto de fuerzas, el reto será responder a estas acusaciones sin alimentar dudas sobre un sistema electoral cuya legitimidad depende, en buena medida, de que los ciudadanos confíen en sus procedimientos.
La recomendación de Abascal de acudir a las urnas personalmente es legal y no impide que un ciudadano vote por correo.
Lo que sí queda abierto es el debate sobre hasta dónde pueden llegar las acusaciones sobre un supuesto fraude sin evidencias que las sustenten.
La campaña del 29N acaba de comenzar y, antes incluso de conocer las candidaturas definitivas, la batalla por la confianza en el proceso electoral ya está sobre la mesa.


