Intentó viajar sin pagar, protagonizó varios incidentes en la estación y terminó agrediendo a un agente de la Policía Nacional. La Justicia ha confirmado una condena de once meses de prisión para el hombre que atacó a un policía en la estación de tren de Zaragoza-Delicias, después de que los agentes intervinieran ante sus reiterados problemas de comportamiento en las instalaciones.
La Audiencia Provincial de Zaragoza ha ratificado la condena por atentado contra la autoridad y lesiones, aunque ha estimado parcialmente el recurso del acusado para reducir la indemnización al agente de 3 600 a 2 700 euros.
El policía sufrió una fractura en la falange distal del pulgar izquierdo tras ser empujado violentamente contra una pared. El condenado se encontraba bajo los efectos de una importante intoxicación etílica cuando se produjo la agresión.
Varios incidentes por intentar viajar sin pagar
Los hechos comenzaron cuando el ahora condenado intentó acceder a un tren AVE sin disponer de billete.
Ante esta situación, los agentes de la Policía Nacional intervinieron y levantaron un acta de intervención. Sin embargo, el episodio no terminó ahí.
Pocos minutos después, los policías recibieron un nuevo aviso, esta vez en la estación de autobuses de Zaragoza-Delicias. Un conductor había alertado de que el individuo estaba causando molestias a los pasajeros.
Los agentes acudieron nuevamente al lugar y formalizaron un segundo parte por lo sucedido.
La situación volvió a repetirse aproximadamente una hora después, cuando otro conductor solicitó la presencia policial ante un nuevo intento del hombre de acceder a un autobús sin abonar el correspondiente billete.
La reiteración de los incidentes obligó a los policías a intervenir para desalojarlo de las instalaciones.
Fue entonces cuando se produjo la agresión.
Empujó al policía contra una pared y le fracturó un dedo
Cuando los agentes procedían a desalojar al individuo, este arremetió contra uno de los policías nacionales.
Según los hechos recogidos en la resolución judicial, el condenado empujó al agente contra una pared y le provocó una fractura en la falange distal del pulgar izquierdo.
Además de la agresión física, el hombre profirió amenazas contra el funcionario policial.
Los hechos tuvieron lugar mientras el acusado se encontraba bajo los efectos de una fuerte intoxicación etílica.
La lesión sufrida por el agente quedó acreditada mediante el atestado policial y el correspondiente informe forense.
La actuación policial terminó dando lugar a un procedimiento judicial en el que se analizaron tanto el comportamiento del acusado como las lesiones provocadas durante el altercado.
La Audiencia Provincial confirma los once meses de prisión
La Audiencia Provincial de Zaragoza ha estimado parcialmente el recurso presentado por el condenado, pero ha mantenido la pena de prisión de once meses.
Los magistrados consideran que la valoración de las pruebas realizada por la jueza de primera instancia fue plenamente ajustada a derecho.
Por tanto, se mantiene la condena por los delitos de:
- Atentado contra la autoridad, por la agresión cometida contra el agente durante el ejercicio de sus funciones.
- Lesiones, por la fractura provocada en el pulgar izquierdo del policía nacional.
La resolución confirma así la responsabilidad penal del acusado y mantiene la pena de prisión impuesta inicialmente.
La Audiencia no ha apreciado motivos para modificar la valoración de los hechos ni para dejar sin efecto la condena.
Un error médico obliga a rebajar la indemnización
La modificación introducida por la Audiencia Provincial afecta exclusivamente a la responsabilidad civil.
La sentencia inicial había establecido una indemnización de 3 600 euros para el policía por las lesiones sufridas.
Sin embargo, los magistrados detectaron una contradicción en la documentación médica utilizada durante el procedimiento.
La fractura se había producido en el pulgar izquierdo, tal y como recogían el atestado policial y el informe forense. Sin embargo, en los hechos probados de la sentencia aparecía atribuida una secuela al pulgar derecho.
La discrepancia procedía de un error en el parte médico inicial que no llegó a corregirse.
La Audiencia considera que no existe prueba suficiente para acreditar que la lesión del pulgar derecho estuviera relacionada con la agresión.
Por ese motivo, los magistrados han eliminado los 900 euros correspondientes a ese concepto.
La indemnización definitiva queda establecida en 2 700 euros.
La rebaja no supone una absolución parcial respecto de la agresión ni modifica la condena penal de once meses de prisión. Se limita a corregir la cuantía de la responsabilidad civil conforme a las lesiones que han quedado acreditadas.
Qué castiga el delito de atentado contra la autoridad
El Código Penal español contempla el delito de atentado contra la autoridad, sus agentes y los funcionarios públicos en los artículos 550 y siguientes.
El artículo 550 establece que cometen este delito quienes agreden o, con intimidación grave o violencia, oponen resistencia grave a la autoridad, sus agentes o funcionarios públicos cuando se encuentran en el ejercicio de sus funciones o con ocasión de ellas.
La finalidad de esta protección legal es garantizar que los funcionarios puedan desarrollar sus responsabilidades sin sufrir agresiones o amenazas que impidan el ejercicio de sus competencias.
En el caso de Zaragoza, la condena se fundamenta en la agresión física contra un policía nacional que estaba interviniendo ante los incidentes protagonizados por el acusado.
La sentencia también contempla el delito de lesiones por la fractura sufrida por el agente.
Se trata de dos responsabilidades penales diferenciadas, aunque derivadas de una misma actuación.
La sentencia todavía puede recurrirse ante el Tribunal Supremo
La resolución de la Audiencia Provincial de Zaragoza no es necesariamente el último paso del procedimiento.
Según informa H50 Digital Policial, la sentencia puede ser recurrida en casación ante el Tribunal Supremo.
Por tanto, existe todavía la posibilidad de que la resolución sea objeto de un nuevo recurso judicial.
Mientras tanto, la Audiencia ha confirmado los once meses de prisión y ha fijado en 2 700 euros la indemnización que deberá recibir el agente por las lesiones acreditadas.
Una agresión a un policía que vuelve a poner el foco en la seguridad de las estaciones
El caso de Zaragoza-Delicias vuelve a poner sobre la mesa los problemas de seguridad a los que pueden enfrentarse los agentes que intervienen en espacios públicos con una elevada afluencia de viajeros.
Las estaciones ferroviarias y las terminales de autobuses concentran diariamente a miles de personas y requieren dispositivos de vigilancia capaces de responder ante incidentes de distinta naturaleza.
Los agentes de la Policía Nacional deben intervenir ante situaciones que pueden comenzar con conflictos relacionados con el acceso al transporte y terminar convirtiéndose en episodios de violencia física.
En este caso, la intervención policial estuvo precedida por varios avisos relacionados con los intentos de acceder a trenes y autobuses sin pagar el correspondiente billete.
La agresión terminó con un funcionario lesionado y un procedimiento penal que ha concluido, por ahora, con una condena de once meses de prisión.
La resolución judicial deja un mensaje claro desde el punto de vista jurídico: agredir a un agente durante una intervención policial puede tener consecuencias penales, independientemente de que el incidente inicial estuviera relacionado con una infracción en el uso del transporte público.
La seguridad de los trabajadores públicos y la protección de quienes utilizan diariamente las instalaciones de transporte siguen siendo cuestiones fundamentales para garantizar la convivencia.


