La Audiencia Provincial de Badajoz concluye que el hermano del presidente del Gobierno fue beneficiado con una plaza creada de forma irregular. El tribunal absuelve a todos los acusados del delito de tráfico de influencias.
Nuevo revés judicial para el entorno de Pedro Sánchez. La Audiencia Provincial de Badajoz ha condenado a David Sánchez Pérez-Castejón, hermano del presidente del Gobierno, a 9 años de inhabilitación especial por un delito de prevaricación, al considerar acreditado que fue favorecido con la creación de un puesto público diseñado específicamente para él.
La Audiencia condena a David Sánchez por prevaricación
La sentencia, de 377 páginas, considera probado que la plaza que ocupó David Sánchez en la Diputación de Badajoz fue creada de forma arbitraria para favorecer su incorporación a la institución provincial.
El tribunal impone al hermano del jefe del Ejecutivo una pena de 9 años de inhabilitación especial, mientras que el expresidente de la Diputación y exlíder del PSOE extremeño, Miguel Ángel Gallardo, ha sido condenado a 18 años de inhabilitación por dos delitos de prevaricación.
Además, también han sido condenados los otros nueve acusados que formaban parte del procedimiento.

Un «plan preconcebido», según la sentencia
Los magistrados sostienen que existió un plan diseñado desde las más altas instancias de la Diputación de Badajoz para crear un puesto de trabajo que beneficiara directamente a David Sánchez.
Según recoge la resolución, los acusados actuaron «de consuno» y «en ejecución de un plan preconcebido» para crear una plaza de empleo público innecesaria y vacía de contenido, otorgándole unas condiciones laborales y salariales propias de un cargo de alta dirección.
El tribunal considera que el procedimiento vulneró los principios de mérito, capacidad, igualdad y publicidad que deben regir el acceso al empleo público.
La plaza fue adaptada a los intereses de David Sánchez
La sentencia también considera acreditado que posteriormente se modificó la denominación y las funciones del puesto para adaptarlo a las preferencias profesionales de David Sánchez, especialmente relacionadas con actividades operísticas.
Los magistrados concluyen que incluso se creó otro puesto de alta dirección para incorporar a un colaborador cercano del hermano del presidente con el fin de facilitar el desarrollo de esas funciones.
Según la resolución, ambos puestos carecían de una necesidad administrativa real.
Absueltos del delito de tráfico de influencias
Pese a la condena por prevaricación, la Audiencia absuelve a David Sánchez y al resto de acusados del delito de tráfico de influencias.
El tribunal entiende que durante el juicio no quedó acreditada la existencia de ese delito, por el que las acusaciones solicitaban para David Sánchez hasta seis años de prisión.
La sentencia tampoco establece responsabilidad civil y reparte parcialmente las costas procesales entre los condenados.
Una resolución que puede ser recurrida
El fallo de la Audiencia Provincial no es firme y podrá ser recurrido ante el Tribunal Supremo, que será el encargado de revisar la condena si las defensas presentan los correspondientes recursos.
Mientras tanto, la resolución supone uno de los mayores reveses judiciales para el entorno familiar del presidente del Gobierno desde la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa.
Un caso con fuerte impacto político
La condena llega en un momento de máxima tensión política y judicial para el Ejecutivo, con varias investigaciones abiertas que afectan al entorno del presidente.
Aunque la absolución por tráfico de influencias evita penas de prisión para David Sánchez, la inhabilitación de nueve años por prevaricación supone una resolución de enorme relevancia política y jurídica, que previsiblemente seguirá generando un intenso debate en los próximos meses.

