El auge de las bodas civiles y el lujo desmedido en lunas de miel consolida un sector que ya mueve más de 33 millones de euros al año en A Coruña. Restauración, viajes exclusivos y celebraciones cada vez más caras reflejan un cambio profundo en la sociedad gallega.
Lo que hace apenas unos años parecía un sector hundido por las restricciones sanitarias hoy se ha convertido en una auténtica maquinaria económica. Mientras muchas familias afrontan dificultades para acceder a una vivienda o llegar a fin de mes, el negocio de las bodas vive una edad dorada en Galicia. Y especialmente en A Coruña, donde el coste medio de casarse ya roza los 37 000 euros por enlace.
El negocio nupcial explota tras la pandemia
El sector de las bodas en A Coruña ha dejado atrás definitivamente el golpe del covid. Según los datos del Instituto Galego de Estatística (IGE), durante el 2024 se celebraron 896 matrimonios en la ciudad, prácticamente recuperando las cifras previas a la pandemia.
El desplome del 2020 fue histórico: apenas 524 enlaces, un 43 % menos que en 2019. Sin embargo, el mercado se reactivó rápidamente gracias al efecto embalsado de bodas aplazadas y a una nueva tendencia: celebraciones más exclusivas, más caras y mucho más orientadas al lujo y la experiencia.
Actualmente, el sector mueve ya más de 33 millones de euros por temporada solo en A Coruña, según estimaciones derivadas del gasto medio por pareja.
Casarse cuesta ya casi 40 000 euros
El dato refleja hasta qué punto el matrimonio se ha convertido en un fenómeno económico de gran escala. Solo el banquete para una boda estándar de 150 invitados supera fácilmente los 22 500 euros.
A esto hay que añadir:
- Vestido de novia: alrededor de 2 150 euros
- Traje del novio: cerca de 1 000 euros
- Fotografía y vídeo: entre 1 500 y 3 000 euros
- Peluquería y maquillaje: hasta 600 euros
- Luna de miel: desde 5 000 euros por persona
La suma final convierte cada boda en una inversión propia de una pequeña empresa familiar.
Las bodas religiosas se hunden: 9 de cada 10 son civiles
Uno de los cambios más llamativos es el retroceso prácticamente total de las ceremonias religiosas.
Los últimos datos muestran que el 86,9 % de los matrimonios celebrados en 2024 fueron civiles, mientras que solo el 13,1 % se realizaron por la Iglesia.
La tendencia refleja un profundo cambio cultural en Galicia y en España. Las bodas religiosas, antaño símbolo social dominante, han quedado relegadas a una minoría.
Aun así, algunas parejas continúan apostando por ceremonias tradicionales en iglesias históricas, especialmente combinadas con pazos gallegos y celebraciones de alto nivel gastronómico.
Restauración: el verdadero motor del negocio
Si hay un sector que domina el mercado nupcial es la hostelería. Los grandes pazos y fincas de eventos manejan cifras millonarias gracias al auge de las bodas premium.
El coste medio del cubierto ya supera los 150 euros por persona, aunque en espacios exclusivos puede alcanzar o incluso superar los 220 euros.
Locales especializados en bodas trabajan habitualmente con plantillas de entre 25 y 30 empleados por evento, confirmando el enorme impacto económico indirecto que genera cada celebración.
Además, la tendencia actual apunta a bodas más experienciales:
- Cócteles más largos
- Más estaciones gastronómicas
- Menos platos tradicionales en mesa
- Fiestas prolongadas hasta la madrugada
La gastronomía gallega sigue siendo el principal reclamo, aunque mezclada cada vez más con cocina creativa y formatos de lujo.
La fiebre de las bodas “Instagram”: fotógrafos y videógrafos disparan precios
La transformación estética de las bodas también ha revolucionado el sector audiovisual.
Los fotógrafos especializados reconocen jornadas de hasta 14 horas de trabajo, miles de imágenes por evento y semanas completas de edición posterior.
El estilo documental y natural ha sustituido a las clásicas fotografías posadas, mientras el vídeo cinematográfico se ha convertido prácticamente en obligatorio para muchas parejas.
Algunos estudios gallegos especializados en bodas de lujo ya operan incluso a nivel internacional.
Lunas de miel de élite: Japón, Maldivas y África sustituyen al Caribe
El cambio más radical quizá se encuentra en los viajes de novios.
Las agencias aseguran que las parejas “tiran la casa por la ventana” con viajes cada vez más exclusivos y personalizados.
Los destinos estrella actualmente son:
- Japón + Maldivas
- Safari en África + Seychelles
- Polinesia Francesa
- Zanzíbar
- Mauricio
Los precios habituales oscilan entre 5 000 y 12 000 euros por persona, muy lejos del tradicional Caribe low cost que dominó las lunas de miel durante décadas.
El lujo nupcial crece mientras cae la natalidad en España
El auge de este negocio coincide con una realidad demográfica inquietante: España registra mínimos históricos de natalidad y cada vez más jóvenes retrasan o incluso renuncian a formar una familia.
Paradójicamente, quienes sí deciden casarse convierten el enlace en un evento de lujo altamente emocional y mediático.
La boda ya no es simplemente un compromiso sentimental: se ha transformado en una exhibición social, estética y económica donde las redes sociales también juegan un papel decisivo.
Un sector que sobrevive gracias al gasto emocional
Wedding planners, estilistas, agencias de viaje, fotógrafos y restauradores coinciden en una idea: las parejas priorizan la experiencia sobre el ahorro.
Aunque la inflación ha disparado el precio de alimentos, viajes y servicios, el gasto medio continúa creciendo.
El fenómeno refleja cómo el componente emocional sigue siendo uno de los motores más potentes del consumo moderno.
Y mientras las bodas religiosas retroceden y el coste de vida se dispara, el negocio nupcial gallego continúa consolidándose como uno de los sectores más rentables del ocio premium.
¿Estamos ante una celebración del amor o ante la definitiva transformación de las bodas en un producto de lujo reservado para unos pocos?

