La política municipal de Lugo entra en fase crítica. La moción de censura registrada por el PP, con el apoyo clave de la exsocialista María Reigosa, abre la puerta a un cambio de gobierno inminente tras meses de inestabilidad.
Un giro político en Lugo tras meses de inestabilidad
Lo que está ocurriendo en Lugo podría redefinir completamente su rumbo político en tiempo récord. La líder popular, Elena Candia, ha justificado la moción de censura contra el bipartito PSOE-BNG asegurando que el actual ejecutivo local está “á deriva” y ha perdido tanto apoyo institucional como respaldo social.
La votación, prevista inicialmente para el 7 de mayo, supondrá previsiblemente la salida del socialista Miguel Fernández y la llegada de Candia a la Alcaldía, en lo que ya se considera un episodio histórico en la democracia reciente de la ciudad.
En menos de tres años, Lugo habrá tenido cuatro alcaldes distintos, una cifra que evidencia, según el PP, el desgobierno crónico que atraviesa el municipio.
Candia denuncia un gobierno débil y sin rumbo
Durante su comparecencia, Candia fue contundente:
- Calificó al ejecutivo actual como un “gobierno debilitado, sin mayoría y sin proyecto sólido”.
- Denunció una pérdida progresiva de confianza ciudadana.
- Aseguró que esta situación está arrastrando al conjunto de Lugo.
La dirigente popular defendió la moción como una herramienta “legal, democrática e incuestionable”, desmontando así las críticas que intentan presentar la operación como oportunista.
Además, lanzó un mensaje estratégico:
“Nun ano pódese cambiar unha cidade”, insistiendo en que, pese al corto margen hasta las próximas elecciones, existe una oportunidad real de transformación.
El papel decisivo de María Reigosa
La clave de esta operación política reside en María Reigosa, exconcejal socialista ahora no adscrita, cuyo apoyo permite al PP alcanzar la mayoría necesaria.
Reigosa fue tajante en dos aspectos:
- Negó cualquier interés personal o económico:
“Non me vou presentar á praza da Xunta”. - Justificó su decisión por el “desgoberno” y las prácticas internas que, según denunció, incluían:
- Facturas sin firmar
- Contratos caducados
- Procedimientos de “dudosa legalidad”
Sus declaraciones elevan el nivel de gravedad política, apuntando a posibles irregularidades administrativas dentro del gobierno saliente.
Tensiones internas y fractura en la izquierda
Uno de los elementos más explosivos de la situación es la fractura interna dentro del PSOE local.
Según Candia, existen concejales socialistas que han manifestado “enorme enfado co alcalde” y malestar con sus socios del BNG. Esto sugiere que la moción no solo responde a una estrategia del PP, sino también a un desgaste interno del bloque de izquierdas.
Reigosa, por su parte, confirmó contactos con figuras del PSOE, aunque evitó señalar presiones directas, sí reconoció un contexto de tensión política creciente.
Incertidumbre sobre el futuro gobierno
Uno de los puntos más controvertidos es el papel que jugará Reigosa en el nuevo ejecutivo.
Candia no pudo garantizar su entrada en el gobierno municipal debido a limitaciones legales, dejando claro que:
- “Estará no noso proxecto”, pero
- “os límites vainos marcar a lei”
Este matiz abre interrogantes sobre la arquitectura del futuro gobierno y posibles conflictos jurídicos.
El PP reivindica su legitimidad
Desde el Partido Popular se insiste en que esta moción responde a la voluntad popular, recordando que fueron la lista más votada en las elecciones municipales.
El presidente local, Ramón Carballo, fue directo:
“O PP está preparado para tomar as rendas da cidade”
Además, subrayó que la moción se ajusta a la “estricta legalidade”, desmontando el discurso de quienes intentan cuestionar su legitimidad.
Un año clave para transformar Lugo
El nuevo escenario plantea una incógnita fundamental:
¿Puede un gobierno en minoría temporal revertir años de inestabilidad en solo un año?
Candia cree que sí, apoyándose en:
- Gestión eficiente
- Capacidad de trabajo
- Revisión objetiva de proyectos en marcha
Sin embargo, el reto es mayúsculo: reconstruir la confianza institucional, estabilizar la administración y ofrecer resultados tangibles en tiempo récord.
Un clima político enrarecido
Tanto Candia como Reigosa denunciaron haber sido objeto de insultos, amenazas y descalificaciones, reflejando un clima político cada vez más polarizado.
Este contexto añade presión a un proceso que ya de por sí es delicado y que podría marcar un antes y un después en la política municipal gallega.
Conclusión: ¿cambio necesario o maniobra arriesgada?
La moción de censura en Lugo no es solo un relevo político: es el reflejo de una crisis estructural en el gobierno local y de una oportunidad para redefinir el rumbo de la ciudad.
El tiempo dirá si este movimiento responde a una necesidad real de estabilidad o si se convertirá en otro episodio más de la inestabilidad que ha marcado el mandato.
¿Estamos ante un ejercicio legítimo de regeneración democrática o ante una jugada política que podría aumentar la incertidumbre?

