El colapso del transporte metropolitano en A Coruña vuelve al centro del debate político con acusaciones directas de inacción y promesas vacías por parte del Gobierno gallego.
Caos en el transporte: denuncias de colapso técnico
El conflicto del transporte metropolitano en la comarca de A Coruña ha estallado de nuevo en el Parlamento gallego. La diputada del BNG, Iria Taibo, denunció una situación de “caos” y “colapso técnico” que, según afirma, afecta diariamente a miles de usuarios.
Durante su intervención en la Comisión 2.ª, Taibo puso sobre la mesa las deficiencias estructurales de un servicio que lleva años acumulando críticas. Entre los problemas más graves destacan la saturación en horas punta, la falta de plazas en autobuses y la incapacidad del sistema para absorber la demanda creciente.
Las consecuencias son visibles: en paradas clave como Santa Cruz, Santa Cristina o Fonteculler, numerosos usuarios se quedan en tierra cada día por falta de capacidad.
Reunión sin soluciones: críticas a la Xunta
La comparecencia se produjo apenas 24 horas después de una reunión entre la Dirección Xeral de Mobilidade y representantes municipales de Arteixo, Cambre, Culleredo, Oleiros y A Coruña. Sin embargo, desde el BNG califican el encuentro como “insuficiente” y carente de medidas concretas.
Según Taibo, la Xunta se limitó a reiterar su “voluntad de diálogo” y a prometer estudios futuros sobre nuevas conexiones, especialmente con la Universidade da Coruña (UDC) y polígonos industriales. Una respuesta que, para la oposición, llega tarde.
“Estas demandas no son nuevas; las mejoras deberían estar ya implantadas”, criticó la diputada.
Usuarios desprotegidos y falta de transparencia
Uno de los puntos más polémicos es la situación de las personas con movilidad reducida, quienes —según denunció el BNG— sufren una discriminación directa debido a la saturación del servicio.
Además, se señaló la ausencia de sistemas de información en tiempo real, lo que agrava la incertidumbre de los usuarios, así como un desajuste evidente entre horarios y necesidades laborales.
A esto se suma una acusación especialmente sensible: la falta de transparencia en los contratos con las empresas concesionarias, lo que abre el debate sobre la gestión y supervisión del servicio público.
Debate de fondo: coche privado vs transporte público
El BNG insiste en que el problema va más allá de la logística diaria. A su juicio, el aumento del uso del vehículo privado en la comarca es consecuencia directa de un transporte público ineficiente y desbordado.
Frente a ello, la formación nacionalista propone una reforma integral del sistema, apostando por el transporte colectivo como eje estratégico, no solo por razones de movilidad, sino también por su impacto ambiental.
Una crisis que evidencia la gestión autonómica
El episodio vuelve a poner en cuestión la capacidad de la Xunta para gestionar servicios esenciales. Mientras crecen las quejas ciudadanas, el Ejecutivo autonómico sigue apostando por medidas a largo plazo, sin ofrecer soluciones inmediatas a un problema que ya afecta al día a día de miles de gallegos.
La presión política aumenta, y el transporte metropolitano se perfila como un nuevo foco de desgaste para el Gobierno autonómico.
¿Estamos ante una simple falta de planificación o ante un modelo de gestión que prioriza otros intereses frente a las necesidades reales de los ciudadanos?

