Cristiano Ronaldo explica por qué abandonó la concentración de Portugal, pide disculpas a sus compañeros y aficionados y deja abierta la puerta a su regreso.
Cristiano Ronaldo ha decidido contar su versión de una de las mayores crisis recientes de la selección portuguesa.
En un extenso comunicado difundido el 6 de octubre, el capitán luso asegura que Jorge Jesus incumplió en dos ocasiones acuerdos alcanzados previamente y que esa ruptura de confianza fue determinante para abandonar la concentración.
El delantero, sin embargo, también asume su responsabilidad. Pide perdón por marcharse de la concentración, acepta que la Federación Portuguesa de Fútbol pueda sancionarle y reconoce que, por su condición de capitán, su comportamiento debe estar sujeto a las mismas reglas que el del resto de internacionales.
Ronaldo insiste, además, en que no ha renunciado a Portugal. Si se encuentra en buenas condiciones físicas, continúa jugando para su club y cumple la eventual sanción federativa, asegura que estará disponible para volver a competir con la selección.
El origen de la crisis entre Cristiano Ronaldo y Jorge Jesus
La disputa comenzó durante la concentración de Portugal para los partidos de la Liga de Naciones contra Noruega y Dinamarca.
Ronaldo sostiene que había mantenido previamente una conversación con Jorge Jesus en la que el seleccionador le presentó un plan específico para gestionar su participación con Portugal.
Según el relato del delantero, Jesus le explicó que quería contar con él para el primer y último encuentro y que realizaría varios cambios durante los partidos para controlar su carga física.
En aquella conversación, siempre según Ronaldo, el técnico llegó a plantearle que no viajara con el equipo para los compromisos en el extranjero y permaneciera en Portugal.
El futbolista asegura que rechazó esa posibilidad.
Su argumento fue que no consideraba apropiado que el capitán se quedara en Portugal mientras sus compañeros disputaban partidos fuera del país.
Ronaldo afirma que Jorge Jesus terminó aceptando ese planteamiento.
En aquella conversación, según el delantero, también estuvo presente Simão Coutinho, director deportivo del Al Nassr y persona que había trabajado con Jesus durante su etapa en el club saudí.
Ronaldo asegura que Jesus le dijo que jugaría 30 minutos
El episodio que desencadenó la crisis ocurrió antes del partido contra Noruega.
Ronaldo explica que su plan de preparación física estaba diseñado para disputar posteriormente el encuentro previsto en Portugal. Sin embargo, durante el almuerzo del día del partido, un miembro del cuerpo técnico le comunicó que Jorge Jesus quería hablar con él.
La conversación, según su versión, terminó con una modificación del plan.
El seleccionador le habría comunicado que jugaría 30 minutos.
Ronaldo afirma que aceptó inmediatamente porque entendía que se trataba de una decisión del entrenador y porque estaba dispuesto a modificar su planificación física.
El delantero comenzó a calentar en el segundo tiempo.
Pero los minutos fueron pasando y no llegó a entrar al terreno de juego.
«El seleccionador había roto su palabra», sostiene Ronaldo en su comunicado.
Ese episodio, según explica, fue el primer punto de ruptura de la relación.
El gesto de Ronaldo con la afición y sus disculpas
Tras el encuentro, Ronaldo reconoce que reaccionó de una manera que considera equivocada.
El delantero explica que, frustrado por lo ocurrido, decidió no acercarse a saludar a los aficionados.
En su comunicado asume expresamente la responsabilidad por ese comportamiento y pide disculpas al pueblo portugués, a los seguidores y a las personas que viajaron para verle.
La disculpa alcanza también a sus compañeros de selección por abandonar posteriormente la concentración.
Ronaldo sostiene que su marcha fue una decisión personal y que nadie más debe cargar con esa responsabilidad.
La segunda ruptura que denuncia Cristiano
La crisis no terminó después del partido.
Según Ronaldo, 48 horas después mantuvo una reunión con Jorge Jesus y Simão Coutinho para intentar cerrar la polémica.
El jugador afirma que fue una conversación «profunda y muy franca» y que se alcanzó un acuerdo sobre la manera de explicar públicamente lo ocurrido.
Ronaldo sostiene que el seleccionador aceptó aclarar ante los medios que:
- El plan inicial había sido diseñado por el propio Jorge Jesus.
- Ronaldo nunca había exigido jugar determinados minutos.
- El partido de Noruega no estaba inicialmente incluido en su planificación.
- El técnico había decidido posteriormente utilizarle.
- Había sido un error hacerle calentar para después no introducirle.
- Ronaldo había respetado las decisiones del entrenador.
Según el delantero, también se acordó que Jesus dejaría claro que quería contar con él en Portugal.
Pero Ronaldo afirma que la posterior rueda de prensa no se desarrolló como habían acordado.
Ronaldo acusa a Jesus de cambiar su versión en público
Este es uno de los puntos más delicados del comunicado.
El delantero asegura que la actitud de Jorge Jesus durante una videoconferencia y posteriormente ante los medios no coincidió con lo que había expresado en privado.
Ronaldo habla de una actitud que considera «agresiva» y de una posición de autoridad que, según afirma, nunca había percibido anteriormente en sus conversaciones privadas con el técnico.
El futbolista incluso reproduce en su comunicado un documento de ocho puntos que, según explica, había revisado antes de que fuera trasladado al seleccionador.
Uno de ellos hacía referencia a que el técnico consideraba un error haber hecho calentar a Ronaldo para finalmente no utilizarlo.
La comparación utilizada en ese documento fue especialmente llamativa: se mencionaba a Pelé y Maradona como ejemplos de jugadores de una dimensión excepcional.
Jorge Jesus mantiene otra versión
El relato de Cristiano Ronaldo no constituye, por sí mismo, una confirmación independiente de todos los hechos descritos.
Jorge Jesus ha negado que existiera el acuerdo en los términos planteados por Ronaldo, según Reuters, mientras que el seleccionador había defendido públicamente que la puerta de Portugal continuaba abierta para el delantero.
Por eso, la controversia contiene dos elementos diferentes: los hechos que ambos protagonistas reconocen y aquellos sobre los que sus versiones divergen.
Sí está confirmado que Ronaldo abandonó la concentración portuguesa el 30 de septiembre. La Federación Portuguesa de Fútbol confirmó entonces su salida de la concentración en Copenhague, aunque no explicó las razones de la decisión.
La FPF señaló que el equipo continuaría preparando sus compromisos con el resto de los convocados.
Cristiano Ronaldo niega haber interferido en las decisiones técnicas
Otro de los mensajes centrales del comunicado es la defensa que hace Ronaldo de su relación con los distintos seleccionadores que ha tenido durante su carrera internacional.
El delantero asegura que nunca ha interferido en decisiones técnicas o tácticas durante sus casi 25 años con Portugal.
Según su versión, ha aceptado las decisiones de los entrenadores tanto cuando le beneficiaban como cuando le perjudicaban.
Su conflicto actual, sostiene, no tiene que ver con exigir un determinado número de minutos, sino con la confianza en la palabra del seleccionador.
Ronaldo resume su posición de una manera muy concreta: si no cuentan con él, prefiere que se lo digan directamente.
El delantero acepta una posible sanción
Cristiano Ronaldo no intenta evitar las consecuencias de su decisión.
Todo lo contrario.
En su comunicado afirma que la Federación Portuguesa de Fútbol debe valorar y sancionar su comportamiento.
El delantero considera incluso que su condición de capitán puede constituir un factor agravante.
Su razonamiento es que las normas deben aplicarse a todos los futbolistas, independientemente de su posición dentro del equipo.
«No soy un jugador cualquiera; soy el capitán», sostiene Ronaldo en su explicación.
Al mismo tiempo, recuerda que ya ha pedido disculpas públicamente por abandonar la concentración.
Ronaldo no anuncia su retirada de Portugal
La polémica había alimentado las especulaciones sobre una posible retirada definitiva del fútbol internacional.
Pero el propio Ronaldo ha despejado esa posibilidad, al menos por ahora.
El jugador afirma que sigue disponible para Portugal y que su prioridad continúa siendo competir.
Su regreso estaría condicionado a varios factores: su estado físico, su rendimiento con el Al Nassr y el cumplimiento de la eventual sanción que pueda imponer la Federación.
Ronaldo deja así abierta la posibilidad de volver a vestir la camiseta portuguesa.
Reuters también destaca que el delantero mantiene abierta esa puerta pese a la disputa con Jorge Jesus.
«Habrá tiempo» para el partido de despedida
Otro aspecto relevante del comunicado es la referencia al futuro adiós de Ronaldo a la selección.
El jugador asegura que ha escuchado hablar de la posibilidad de organizar uno o varios partidos de despedida.
No rechaza esa posibilidad.
Pero deja claro que, para él, ese momento todavía no ha llegado.
Ronaldo explica que cuando piensa en Portugal no piensa en homenajes, sino en competir y ganar.
Por ello, considera prematuro plantear una despedida mientras continúe encontrándose en condiciones de jugar al máximo nivel.
El recuerdo de su padre y su compromiso con Portugal
En uno de los pasajes más personales de su comunicado, Ronaldo recuerda la muerte de su padre.
Explica que recibió aquella noticia mientras estaba concentrado con Portugal y que decidió permanecer con el equipo hasta disputar el partido previsto al día siguiente.
El delantero utiliza aquel episodio para explicar la dimensión que tiene la selección para él.
Según sus palabras, ha hecho por Portugal cosas que nunca habría hecho por un club.
Ese argumento sirve también para explicar por qué considera tan importante la relación de confianza con el seleccionador.
Ronaldo quiere volver
El mensaje final del comunicado no es el de un futbolista que abandona definitivamente Portugal.
Es exactamente el contrario.
Ronaldo afirma que, si está en condiciones, sigue marcando goles con su club y cumple la eventual sanción federativa, estará disponible para competir con la selección portuguesa.
También reconoce que su salida de la concentración fue un error y pide disculpas a sus compañeros y aficionados.
La crisis, por tanto, no supone formalmente el final de Cristiano Ronaldo con Portugal.
El conflicto queda ahora en manos de la Federación Portuguesa de Fútbol, que deberá valorar las consecuencias disciplinarias de la marcha del capitán, mientras continúa la discrepancia pública entre Ronaldo y Jorge Jesus sobre lo sucedido.
Por ahora, hay una certeza y varias versiones enfrentadas: Cristiano Ronaldo abandonó la concentración, ha reconocido su responsabilidad por hacerlo y acusa al seleccionador de haber incumplido acuerdos previos. Jorge Jesus, por su parte, mantiene una versión diferente sobre esos acuerdos.
Y Ronaldo ha cerrado su mensaje dejando una puerta abierta a su regreso: si vuelve a estar disponible, quiere seguir compitiendo y ganando con Portugal.


