España remonta a Croacia en Split con un doblete de Mikel Merino y mantiene su pleno de victorias en la Nations League.
La selección española volvió a demostrar que sabe ganar incluso cuando el partido se complica. Croacia golpeó primero, España sufrió durante buena parte del encuentro y Mikel Merino terminó cambiando el guion con dos goles decisivos.
España vuelve a remontar cuando más aprieta Croacia
La España de Luis de la Fuente no tuvo una noche sencilla en el Stadion Poljud de Split. Croacia salió con intensidad y encontró el premio en el minuto 17, cuando Ivan Perišić aprovechó un rechace de Unai Simón para adelantar a los locales.
El tanto dejó al conjunto español obligado a reaccionar. Croacia, además, llegaba al encuentro necesitada de una victoria después de haber sufrido un contundente 0-7 ante Inglaterra en la jornada anterior.
España no consiguió imponer desde el principio el dominio al que acostumbra. La presión croata dificultó la salida de balón y obligó a la selección a asumir más riesgos de los habituales.
La primera parte dejó, por tanto, una conclusión incómoda: España estaba lejos de su mejor versión y Croacia había encontrado la manera de hacer daño.
Perišić adelanta a Croacia y pone contra las cuerdas a España
El 1-0 llegó después de una acción en la que Croacia consiguió acelerar la transición ofensiva. Unai Simón rechazó inicialmente el balón y Perišić apareció para aprovechar la segunda jugada.
El veterano internacional croata volvió a demostrar su capacidad para aparecer en los momentos importantes.
España intentó responder, pero encontró dificultades para generar ocasiones claras. La selección tenía la posesión, aunque durante determinados tramos le costó convertir ese dominio territorial en peligro real.
El problema no era únicamente ofensivo. Algunas imprecisiones en la salida de balón concedieron a Croacia oportunidades para ampliar su ventaja.
La Roja necesitaba un cambio de ritmo.
De la Fuente mueve el banquillo y aparece Mikel Merino
Luis de la Fuente decidió intervenir en el descanso. Mikel Merino entró al terreno de juego y su presencia terminó siendo determinante.
España mejoró en la segunda mitad. El equipo ganó presencia en campo contrario y comenzó a encontrar espacios ante una Croacia cada vez más replegada.
El empate llegó en el minuto 61.
Merino encontró espacio dentro del área y resolvió con un disparo de zurda que superó a Dominik Livaković. El 1-1 devolvió a España al partido y cambió completamente el escenario.
El centrocampista del Arsenal volvió a convertirse en uno de los grandes recursos de la selección cuando el encuentro exigía soluciones.
La expulsión de Perišić cambia definitivamente el partido
Croacia todavía tuvo opciones para volver a ponerse por delante. De hecho, España sufrió algunos problemas en la construcción desde atrás y necesitó intervenciones importantes de Unai Simón.
Pero el partido dio otro giro en el minuto 79.
Perišić fue expulsado por doble tarjeta amarilla, dejando a Croacia con diez jugadores en el tramo decisivo.
La inferioridad numérica obligó al conjunto balcánico a resistir cada vez más cerca de su propia área.
España entendió que tenía una oportunidad para culminar la remontada.
Y volvió a aparecer Merino.
Merino sentencia en el minuto 89
Cuando el empate parecía encaminado a convertirse en el resultado definitivo, el centrocampista español volvió a aparecer.
En el minuto 89, Merino recibió dentro del área y culminó la acción con un remate que significó el 1-2.
La remontada estaba completada.
Dos goles de Mikel Merino dieron a España los tres puntos y evitaron que una noche complicada terminara con el primer tropiezo de la selección en esta fase de la Nations League.
La RFEF recoge oficialmente el resultado de Croacia 1-2 España, correspondiente a la cuarta jornada del Grupo A3.
España mantiene el pleno y ya está en cuartos
El triunfo permite a España alcanzar los 12 puntos de 12 posibles en las cuatro primeras jornadas de la competición.
La selección había comenzado esta fase con una victoria espectacular ante Inglaterra en Wembley, por 2-3, y posteriormente derrotó a Croacia por 4-1 en Sevilla y a la República Checa por 3-1 en Oviedo.
El pleno queda ahora completado con el 1-2 de Split.
La UEFA confirmó además que España lidera el Grupo A3 con 12 puntos y que el triunfo ante Croacia certificó matemáticamente su clasificación para los cuartos de final.
Una remontada que vuelve a poner el foco en Merino
El gran nombre propio del encuentro fue, sin discusión, Mikel Merino.
El jugador del Arsenal volvió a demostrar que su capacidad para llegar al área puede convertirse en un recurso diferencial para la selección.
Su actuación tiene además un componente especialmente significativo: entró desde el banquillo y terminó resolviendo el partido con un doblete.
No fue una victoria brillante durante los 90 minutos. España tuvo problemas, sufrió fases de dominio croata y cometió errores que podrían haber tenido un coste mayor.
Pero precisamente ahí aparece uno de los principales argumentos positivos de la selección: sabe competir cuando el partido se aleja del guion previsto.
Unai Simón también fue decisivo
El resultado no puede explicarse únicamente por los goles de Merino.
Unai Simón tuvo intervenciones importantes, especialmente cuando Croacia pudo recuperar la ventaja.
La selección española concedió situaciones peligrosas y tuvo momentos de cierta inseguridad en la salida de balón. El guardameta respondió cuando fue necesario y evitó que el encuentro se pusiera todavía más complicado.
La remontada, por tanto, fue consecuencia de varias piezas: reacción del equipo, cambios de De la Fuente, eficacia de Merino y capacidad de resistencia en los minutos más delicados.
Croacia compitió, pero volvió a quedarse sin premio
El conjunto croata ofreció una imagen muy diferente a la del desastre sufrido ante Inglaterra.
Después del 0-7, Croacia necesitaba reaccionar ante su público y durante buena parte del encuentro consiguió poner a España contra las cuerdas.
El gol de Perišić premió esa intensidad inicial.
Sin embargo, la expulsión del propio delantero en el tramo final terminó condicionando las posibilidades locales.
Croacia queda con 3 puntos en el Grupo A3, mientras que Inglaterra marcha segunda con 9 puntos después de derrotar a la República Checa por 3-0. España, con 12, encabeza la clasificación.
España sigue invicta y afronta con margen la recta final
La victoria en Split también amplía una extraordinaria racha de partidos sin perder de la selección española.
La UEFA sitúa la secuencia en 43 encuentros sin derrota, un registro histórico para el combinado nacional.
El dato refleja la dimensión competitiva alcanzada por España en los últimos años, aunque el partido de Split también deja una advertencia: el margen de error en los grandes partidos continúa siendo reducido.
Frente a rivales capaces de castigar cada pérdida y cada error defensivo, la selección no siempre podrá confiar en una remontada en los últimos minutos.
Esta vez funcionó.
Y volvió a funcionar porque España encontró en Merino al jugador capaz de convertir una noche complicada en otra victoria.
Los goles del Croacia-España
- 1-0, minuto 17 — Ivan Perišić. El delantero croata aprovecha un rechace de Unai Simón y adelanta a los locales.
- 1-1, minuto 61 — Mikel Merino. El centrocampista español aparece dentro del área y supera a Livaković con un disparo de zurda.
- 1-2, minuto 89 — Mikel Merino. El jugador del Arsenal completa su doblete y culmina la remontada española.
RTVE ofrece el resumen y los vídeos de los tres tantos, mientras que la RFEF recoge oficialmente el acta y el resultado del encuentro.
El próximo reto: confirmar el dominio
España ya tiene asegurada su presencia en los cuartos de final de la UEFA Nations League, pero todavía quedan jornadas de la fase de grupos.
El objetivo inmediato será mantener el liderato y llegar a las eliminatorias con la máxima confianza.
El triunfo en Croacia deja dos caras de la selección: por un lado, la capacidad competitiva para remontar incluso lejos de casa; por otro, algunos problemas defensivos y de circulación que conviene corregir antes de afrontar partidos todavía más exigentes.
La conclusión de Split es clara: España no necesitó jugar su mejor fútbol para ganar, pero sí necesitó carácter, eficacia y a un Mikel Merino extraordinario.
La pregunta que queda abierta es si esta capacidad para sobrevivir a los malos momentos será suficiente cuando llegue la fase decisiva de la competición.


