El juez José Luis Calama mantiene abiertas varias líneas de investigación mientras la defensa del expresidente intenta cuestionar las pesquisas sobre Plus Ultra y el origen de unas joyas valoradas inicialmente en 1,3 millones de euros.
La estrategia de defensa de José Luis Rodríguez Zapatero se ha encontrado con varios obstáculos durante los primeros cuatro meses desde que la Audiencia Nacional le comunicó su condición de investigado en el denominado caso Plus Ultra.
El expresidente ha intentado limitar diferentes diligencias, cuestionar informes incorporados a la causa y frenar la nueva tasación de las joyas intervenidas en su despacho. Sin embargo, el juez José Luis Calama y la Fiscalía Anticorrupción han mantenido buena parte de las actuaciones acordadas.
Uno de los últimos episodios se produjo esta semana, cuando Calama rechazó el recurso de Zapatero contra la designación de la joyería Yanes para realizar una segunda valoración de las piezas.
La decisión mantiene abierta una de las líneas de investigación más delicadas para el antiguo presidente: determinar el origen, valor y eventual tratamiento fiscal de las joyas halladas en su despacho.
La nueva tasación de las joyas sigue adelante
El juez Calama ha confirmado que Yanes realizará la segunda tasación de las joyas intervenidas durante el registro policial del despacho de Zapatero.
La defensa había cuestionado la elección de esta firma. Entre sus argumentos figuraba que el director general de Yanes había realizado declaraciones públicas sobre el elevado valor de las piezas y que la empresa no figuraba en el listado de peritos judiciales de la Comunidad de Madrid.
El magistrado considera, sin embargo, que no existen circunstancias objetivas suficientes para poner en duda la capacidad profesional o la imparcialidad de la firma.
Según el auto, la elección del profesional o entidad encargada de una nueva pericia forma parte de las facultades técnicas y procesales del órgano instructor cuando existe una finalidad legítima de ampliar y contrastar el material incorporado a la investigación.
La defensa tampoco ha conseguido que un perito elegido por Zapatero esté presente durante la nueva valoración. El juez recuerda, no obstante, que la representación del expresidente puede presentar posteriormente una contrapericial o un informe alternativo.
Zapatero atribuye las joyas al rey de Arabia Saudí
La procedencia de las piezas constituye uno de los elementos centrales de esta investigación.
En septiembre, la defensa de Zapatero comunicó al juez que las joyas de mayor valor fueron, según su versión, un regalo personal del fallecido rey saudí Abdalá bin Abdulaziz Al Saud en 2007, cuando Zapatero era presidente del Gobierno.
El expresidente sostiene que se trató de una atención personal y que las piezas permanecieron guardadas durante años junto a otros objetos familiares y regalos.
Su defensa pidió además que la Audiencia Nacional solicitara cooperación a Arabia Saudí para tratar de acreditar esta versión.
La petición llegó después de que Calama reclamara a Zapatero documentación sobre el origen de las joyas. Según la información publicada entonces, el expresidente había evitado responder sobre este asunto durante su declaración de junio y posteriormente se comprometió a aportar documentación.
La existencia de esta explicación no significa que el origen de las joyas haya quedado judicialmente acreditado. Precisamente la investigación pretende determinar de dónde proceden las piezas y cuál fue su tratamiento jurídico y fiscal.
Una valoración inicial de más de 1,3 millones
Las joyas fueron intervenidas durante el registro efectuado en mayo en el despacho de Zapatero.
Una primera valoración realizada por Ansorena situó provisionalmente su valor en aproximadamente 1 323 915 euros. Ese análisis llevó al juez a abrir una pieza separada para investigar posibles delitos fiscales y de contrabando relacionados con las piezas.
La Fiscalía Anticorrupción también ha intervenido en esta parte de la investigación.
En julio, la fiscal Elena Lorente solicitó ampliar el análisis gemológico para conocer el valor actual de mercado y determinar, entre otras cuestiones, cuándo fueron engarzadas determinadas piezas de alta joyería.
La segunda tasación de Yanes permitirá, por tanto, contrastar la primera valoración y aportar nuevos elementos técnicos a la causa.
Zapatero también está investigado por el caso Plus Ultra
La investigación sobre las joyas es solamente una pieza de una causa más amplia.
En mayo, el juez Calama comunicó a Zapatero su condición de investigado por organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental dentro de la investigación sobre el rescate de la aerolínea Plus Ultra.
La compañía recibió en 2021 una ayuda pública de 53 millones de euros procedente del fondo creado durante la pandemia para apoyar empresas estratégicas.
La instrucción trata de determinar si existieron actuaciones ilícitas relacionadas con ese rescate y si Zapatero desempeñó algún papel relevante en ellas.
Durante su declaración de junio, el expresidente negó haber influido en el rescate y rechazó haber contactado con autoridades para favorecer la operación. Explicó que su actividad relacionada con la empresa consistía en trabajos de consultoría política e internacional.
Estas son posiciones de la defensa y no equivalen a una conclusión judicial sobre los hechos investigados.
La Fiscalía mantiene activa la investigación
La Fiscalía Anticorrupción no se ha limitado a la cuestión de las joyas.
Durante el verano solicitó ampliar las comprobaciones relacionadas con las piezas y, posteriormente, trascendió que había pedido información fiscal y tributaria sobre Zapatero y sus dos hijas correspondiente al periodo 2020-2025.
La investigación fiscal pretende incorporar información sobre declaraciones, ingresos, pagos, patrimonio y otros elementos económicos.
La existencia de estas diligencias tampoco supone que se haya acreditado la comisión de un delito. Se trata de actuaciones de investigación destinadas precisamente a comprobar si existen indicios suficientes.
La defensa ha intentado limitar el alcance de la causa
La estrategia jurídica de Zapatero no se ha limitado a las joyas.
En julio, el expresidente recurrió nuevamente ante Calama para intentar excluir de la investigación determinados elementos que, a juicio de su defensa, eran ajenos al objeto inicial del caso Plus Ultra.
Su representación llegó a denunciar que la investigación podía estar adquiriendo un carácter excesivamente amplio y calificó algunas actuaciones como una investigación «prospectiva».
La cuestión resulta relevante porque la defensa intenta delimitar qué hechos y documentos pueden formar parte legítimamente de la causa.
Mientras tanto, el juez instructor continúa ampliando determinadas diligencias relacionadas con el patrimonio, las joyas y las actividades económicas investigadas.
El juez no ha impuesto medidas cautelares más severas
Hay, sin embargo, un elemento que matiza el escenario.
Tras la declaración de Zapatero en junio, Calama no acordó medidas cautelares personales especialmente gravosas, aunque mantuvo la existencia de lo que describió como «indicios racionales de criminalidad».
Por tanto, la sucesión de recursos rechazados no debe interpretarse como una condena ni como una resolución definitiva sobre la responsabilidad penal del expresidente.
La causa se encuentra en fase de instrucción y las diligencias todavía deben determinar si los indicios existentes permiten avanzar hacia una eventual acusación.
La batalla por las joyas está lejos de terminar
La decisión sobre Yanes supone un nuevo revés procesal para la defensa, pero no cierra la discusión sobre las joyas.
Ahora deberá realizarse la segunda tasación, mientras Zapatero mantiene su versión de que las piezas de mayor valor proceden de un regalo realizado por el entonces monarca saudí en 2007.
La investigación deberá determinar si esa explicación puede acreditarse documentalmente y qué consecuencias jurídicas y fiscales tendría, en su caso.
Al mismo tiempo, la pieza principal del caso Plus Ultra continúa investigando las relaciones de Zapatero con personas vinculadas a la compañía y su eventual intervención en el rescate público.
Cuatro meses con varios frentes abiertos
El balance de estos primeros meses muestra una causa con diferentes líneas de investigación y una defensa que ha utilizado los recursos procesales disponibles para intentar limitar su alcance.
Hasta ahora, varios de esos intentos no han prosperado.
El juez mantiene la investigación, la Fiscalía Anticorrupción continúa solicitando diligencias y la nueva valoración de las joyas seguirá adelante.
Pero conviene mantener una distinción esencial: estar investigado no equivale a ser culpable. Será el desarrollo de la instrucción y, en su caso, de un eventual procedimiento judicial el que determine si las sospechas actuales se transforman en acusaciones formalizadas y posteriormente en una resolución judicial.
Por ahora, el expediente sigue abierto y Zapatero mantiene intacto su derecho de defensa y la presunción de inocencia.


