El Consejo de Ministros ha aprobado el proyecto de la nueva Ley Antitabaco que amplía los espacios libres de humo, prohíbe fumar y vapear a los menores y endurece las restricciones en terrazas, playas, piscinas y otros espacios públicos. La reforma deberá ser aprobada por el Congreso antes de su entrada en vigor.
El Gobierno de Pedro Sánchez ha dado un nuevo paso en su política sanitaria con la aprobación del proyecto de la nueva Ley Antitabaco, una reforma que endurece notablemente las restricciones al consumo de tabaco y cigarrillos electrónicos en España.
La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Sanidad, amplía de forma significativa los espacios donde estará prohibido fumar o vapear y establece, por primera vez, la prohibición expresa del consumo de tabaco por parte de los menores de edad, no solo de su venta.
Si el texto recibe el respaldo del Congreso de los Diputados, España contará con una de las legislaciones más restrictivas de Europa en materia de consumo de tabaco.
Adiós al tabaco en terrazas, playas y piscinas
La principal novedad de la reforma es la ampliación de los llamados espacios sin humo.
Si la ley entra en vigor, estará prohibido fumar o utilizar vapeadores en:
- Terrazas de bares y restaurantes.
- Playas marítimas y fluviales.
- Piscinas de uso colectivo.
- Campus universitarios.
- Instalaciones deportivas.
- Marquesinas y andenes.
- Parques infantiles.
- Espectáculos al aire libre.
- Parques nacionales.
- Centros de trabajo exteriores.
- Vehículos de transporte como taxis y VTC.
Además, la prohibición se extenderá a un radio de 15 metros alrededor de hospitales, centros educativos, edificios públicos, bibliotecas, museos, centros culturales y otras instalaciones públicas.

Los vapeadores recibirán el mismo tratamiento que el tabaco
Otra de las grandes novedades es la equiparación legal entre el tabaco tradicional y los cigarrillos electrónicos.
La reforma establece que los dispositivos de vapeo, tanto con nicotina como sin ella, estarán sometidos prácticamente a las mismas limitaciones de consumo que los cigarrillos convencionales.
También se incluyen dentro de esta regulación:
- Cachimbas o shishas.
- Productos de hierbas para fumar.
- Dispositivos que imitan el acto de fumar.
El objetivo, según el Ejecutivo, es evitar que estos productos sigan siendo una puerta de entrada al consumo de nicotina entre los más jóvenes.
Prohibido fumar a los menores
Por primera vez, la legislación prohibirá de forma expresa que los menores de edad consuman tabaco o productos relacionados.
Hasta ahora la normativa impedía venderles estos productos, pero no contemplaba expresamente la prohibición de su consumo.
Con la nueva ley, un menor que sea sorprendido fumando o vapeando podrá ser sancionado económicamente, respondiendo de forma subsidiaria sus padres o tutores legales.
Multas de hasta 600 000 euros
La reforma también endurece el régimen sancionador.
Entre las sanciones previstas destacan:
- Hasta 100 euros por fumar en lugares prohibidos cuando se trate de un hecho aislado.
- Entre 100 y 600 euros para determinadas infracciones leves, como el consumo por parte de menores.
- De 601 a 10 000 euros para infracciones graves, como permitir fumar donde está prohibido o vender tabaco sin autorización.
- Hasta 600 000 euros para las infracciones muy graves, especialmente relacionadas con la publicidad y promoción ilegal de estos productos.
También se endurece la publicidad
El proyecto incorpora nuevas restricciones sobre la promoción de productos relacionados con el tabaco.
Entre otras medidas, quedará prohibida la publicidad directa o indirecta en:
- Redes sociales.
- Plataformas digitales.
- Campañas realizadas por influencers.
- Acciones promocionales destinadas a captar nuevos consumidores.
Asimismo, el Gobierno pretende limitar los puntos autorizados para la venta de estos productos.
Sanidad defiende que la reforma salvará vidas
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha defendido la reforma asegurando que el tabaquismo provoca alrededor de 50 000 muertes al año en España.
Según las estimaciones del Ministerio, el endurecimiento de la normativa permitirá reducir enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco y generará un ahorro sanitario anual de entre 100 y 200 millones de euros.
La hostelería rechaza la prohibición en las terrazas
La reforma no ha sido bien recibida por el sector hostelero.
Hostelería de España considera que prohibir fumar en las terrazas tendrá una eficacia limitada y podría generar efectos contraproducentes.
La organización sostiene que muchos fumadores optarán por reunirse en domicilios particulares, donde la exposición al humo podría ser incluso mayor.
Además, alerta de un posible impacto negativo sobre el turismo y sobre la actividad económica de miles de establecimientos.
Un nuevo debate entre salud pública y libertad individual
La futura Ley Antitabaco vuelve a abrir uno de los debates más recurrentes en España: hasta dónde debe llegar la intervención del Estado en los hábitos privados cuando afectan a la salud pública.
Mientras el Gobierno defiende que la prioridad es proteger a los menores y reducir el tabaquismo, numerosos sectores económicos y parte de la ciudadanía consideran que algunas medidas, como la prohibición de fumar en terrazas o playas abiertas, pueden resultar desproporcionadas.
Será ahora el Congreso de los Diputados quien tenga la última palabra sobre una reforma que, de aprobarse en los términos actuales, cambiará de nuevo la forma en la que los españoles conviven con el tabaco en los espacios públicos.

