El sondeo de Prensa Ibérica sitúa a los socialistas en el 24,4 % y a los populares en el 24 %, pero la suma de PP y Vox alcanza el 34,2 %, tres puntos por encima del bloque de izquierdas.
La carrera hacia las elecciones generales del 29 de noviembre arranca en la Comunidad Valenciana con un escenario de máxima competencia. El PSOE aparece como primera fuerza en intención de voto, pero su ventaja sobre el PP es prácticamente insignificante: apenas cuatro décimas separan a Pedro Sánchez de Alberto Núñez Feijóo.
El dato más relevante del sondeo, sin embargo, se encuentra en la distribución por bloques. Según la encuesta elaborada por Lápiz Estratégico Consulting para Levante-EMV, Información y Mediterráneo, las formaciones de derecha suman más apoyos que las principales fuerzas de izquierda. PP y Vox alcanzan conjuntamente el 34,2 % de la intención de voto, frente al 31,2 % del bloque integrado por PSOE, Compromís, Unidas Podemos y Sumar.
La fotografía demoscópica deja así una conclusión clara: aunque el PSOE mantiene una ligera ventaja individual, la derecha parte con una posición más favorable en la suma de los dos principales partidos de ese espacio político. No obstante, el elevado porcentaje de ciudadanos que todavía no manifiesta sus preferencias impide convertir estos datos en una previsión definitiva del resultado electoral.
El PSOE gana por la mínima y el PP mantiene el pulso
La encuesta sitúa al PSOE en el 24,4 % de la intención directa de voto entre los electores valencianos. El PP obtiene un 24 %, una diferencia tan reducida que cualquier variación en las preferencias de los votantes podría alterar el orden entre ambas formaciones.
Vox aparece como tercera fuerza política, con un 10,2 %, mientras que Compromís alcanza el 3,8 %. Unidas Podemos se queda en el 2,5 % y Sumar registra un 0,5 %.
Estos son los porcentajes publicados por el estudio:
- PSOE: 24,4 %.
- PP: 24 %.
- Vox: 10,2 %.
- Compromís: 3,8 %.
- Unidas Podemos: 2,5 %.
- Sumar: 0,5 %.
La distancia entre socialistas y populares es mínima, mientras que Vox se mantiene a considerable distancia de los dos primeros partidos. El sondeo dibuja, por tanto, un escenario en el que la competición entre PSOE y PP sigue abierta, pero en el que la suma de las formaciones de derecha supera a la de las fuerzas que respaldaron la investidura de Sánchez en 2023.
Conviene subrayar que estos porcentajes corresponden a intención directa de voto, no a una estimación final de escaños o resultados. La encuesta recoge las respuestas expresadas por los participantes sin reasignar automáticamente el voto de quienes no contestan mediante modelos estadísticos basados en el recuerdo de voto u otras variables.
PP y Vox superan en tres puntos a la izquierda
El principal dato político del estudio aparece al agrupar las preferencias por bloques. PP y Vox suman el 34,2 %, frente al 31,2 % de PSOE, Compromís, Unidas Podemos y Sumar.
La diferencia es de tres puntos porcentuales a favor de las formaciones de derecha incluidas en la comparación.
Este resultado introduce un matiz importante en la lectura de la encuesta. El PSOE encabeza la clasificación de partidos individuales, pero eso no significa que el conjunto de las fuerzas de izquierda tenga más apoyos que sus adversarios políticos.
La suma de PP y Vox ofrece una ventaja en intención directa de voto, aunque no permite concluir por sí sola cuál sería la distribución de diputados en el Congreso. Para realizar esa estimación sería necesario disponer de un modelo electoral completo, con información sobre circunscripciones, participación, distribución provincial del voto y posibles candidaturas conjuntas.
También debe tenerse en cuenta que la comparación de bloques utilizada por el estudio agrupa a formaciones distintas, con programas, electorados y prioridades que no siempre coinciden. La suma aritmética de sus porcentajes no equivale automáticamente a una mayoría parlamentaria ni garantiza un acuerdo político posterior a las elecciones.
Aun así, el dato muestra que la ventaja socialista en la Comunidad Valenciana es mucho más limitada de lo que su primera posición podría sugerir.
Casi un tercio de los encuestados no declara su voto
Uno de los elementos más relevantes del sondeo es la elevada indefinición electoral. El 30,8 % de los entrevistados no manifiesta sus preferencias de voto, mientras que otro 1,8 % declara su intención de abstenerse.
En conjunto, estos porcentajes reflejan un amplio grupo de ciudadanos cuyo comportamiento puede resultar determinante en la configuración del resultado final.
La abstención declarada y la falta de respuesta no deben confundirse. Quien no expresa su preferencia puede seguir indeciso, no querer revelar su voto o no tener decidido si apoyará a una candidatura concreta. En cambio, quien manifiesta que se abstendrá declara una opción diferente a la de votar por un partido.
La dimensión de este grupo introduce un margen de incertidumbre considerable. Si parte de los indecisos se decanta por una formación determinada durante la campaña, la clasificación actual podría experimentar cambios relevantes.
Por eso, la ventaja de cuatro décimas del PSOE sobre el PP debe interpretarse con prudencia. El dato describe las respuestas recogidas durante el trabajo de campo, pero no constituye una predicción cerrada de lo que sucederá en las urnas.
El PSOE lidera en Valencia y Alicante, pero el PP gana en Castellón
El comportamiento electoral tampoco es uniforme en las tres provincias valencianas. El sondeo refleja diferencias territoriales que podrían tener importancia en unas elecciones generales, en las que la distribución provincial del voto influye en el reparto de escaños.
Según los resultados publicados, el PSOE es la primera fuerza en Valencia y Alicante, mientras que el PP obtiene una ventaja en Castellón.
En esta última provincia, los populares se sitúan aproximadamente siete puntos por delante de los socialistas. El PSOE registra una intención directa de voto del 15,9 %, uno de sus resultados más bajos dentro del territorio analizado.
Castellón destaca, además, por el elevado porcentaje de indefinición: el 40,5 % de los entrevistados no expresa una preferencia electoral. Esta cifra dificulta extraer conclusiones definitivas sobre la fortaleza relativa de cada partido en la provincia.
Alicante presenta una situación distinta. Allí, PSOE, PP y Compromís obtienen porcentajes de intención de voto más elevados, en un contexto en el que la indecisión es menor: afecta al 25,1 % de los encuestados.
Las diferencias provinciales indican que el resultado autonómico agregado puede ocultar realidades electorales muy distintas. Una candidatura puede mantener una posición competitiva en el conjunto de la comunidad y, al mismo tiempo, registrar debilidades importantes en una provincia concreta.
En unas elecciones generales, estas variaciones resultan especialmente relevantes porque los votos no se traducen en escaños mediante un único reparto autonómico, sino a través de las circunscripciones provinciales.
Vox concentra más apoyos entre los hombres y los jóvenes
El estudio también señala diferencias significativas en el perfil de los votantes de las distintas formaciones. Uno de los datos más llamativos afecta a Vox, que presenta una brecha especialmente pronunciada entre hombres y mujeres.
El 15,4 % de los hombres encuestados declara su intención de votar a Vox, frente al 5,2 % de las mujeres. La diferencia es de 10,2 puntos porcentuales.
El resto de las formaciones presenta, según la información publicada, un comportamiento más equilibrado por sexo. La distancia registrada en el caso de Vox constituye, por tanto, uno de los rasgos más destacados del perfil electoral que dibuja la encuesta.
Por edades, Vox aparece como la opción con más apoyos entre los ciudadanos de 18 a 30 años. El PSOE obtiene sus mejores resultados entre los votantes de 31 a 45 años y, especialmente, entre los mayores de 65. El PP encuentra su principal bolsa de apoyo en la población de 46 a 65 años.
Estos datos apuntan a electorados con perfiles generacionales diferentes. Sin embargo, el sondeo no permite determinar por sí solo las causas de esas diferencias ni establecer que todos los jóvenes o todos los hombres compartan una misma orientación política.
Para comprender los motivos de cada comportamiento electoral harían falta datos adicionales sobre factores como la situación económica, el empleo, el acceso a la vivienda, la valoración de los gobiernos y las principales preocupaciones de cada grupo de edad.
Qué diferencia esta encuesta del barómetro del CIS
Los resultados de Prensa Ibérica también presentan diferencias respecto al barómetro de septiembre del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), según las cifras recogidas en la información original.
En ese barómetro, el PSOE obtenía una intención de voto del 23,3 %, frente al 24,4 % registrado por el estudio valenciano. La distancia entre ambas cifras es de 1,1 puntos.
La diferencia es más pronunciada en el caso del PP. Mientras que la encuesta de la Comunidad Valenciana le atribuye un 24 %, el CIS lo sitúa en el 18,3 %. Vox, por su parte, obtiene un 10,2 % en el sondeo valenciano y un 12 % en el barómetro estatal citado.
No obstante, estas cifras deben compararse con cautela. Se trata de estudios diferentes, con ámbitos geográficos, muestras y metodologías que pueden no coincidir. Una encuesta realizada en la Comunidad Valenciana no es directamente equiparable a un barómetro de ámbito nacional, ni una diferencia entre dos estudios demuestra por sí sola que uno de ellos sea incorrecto.
Para evaluar las discrepancias sería necesario examinar las fichas técnicas completas, el tamaño y la composición de las muestras, las fechas del trabajo de campo, las preguntas formuladas y los procedimientos utilizados para calcular los resultados.
Una encuesta realizada antes del anuncio electoral
El trabajo de campo del sondeo se desarrolló entre el 24 y el 30 de septiembre, mediante 900 entrevistas realizadas en las tres provincias de la Comunidad Valenciana.
El estudio se llevó a cabo después del desahucio de Maricarmen Abascal en Madrid, ejecutado el 23 de septiembre, y de las movilizaciones relacionadas con la vivienda que se produjeron a continuación, según el contexto descrito por la publicación original.
Durante esos días también continuaba la atención mediática sobre la crisis migratoria de Ceuta, después de las entradas de migrantes registradas el 30 de julio.
Sin embargo, el trabajo de campo concluyó antes del anuncio del adelanto electoral que, según la información publicada, realizó Pedro Sánchez el lunes siguiente. Por tanto, la encuesta no recoge una posible reacción de los votantes a ese anuncio ni a los acontecimientos posteriores al 30 de septiembre.
Este aspecto es relevante para interpretar los resultados. Las preferencias electorales pueden cambiar durante una campaña y reaccionar ante debates, propuestas económicas, controversias políticas o acontecimientos inesperados.
La encuesta ofrece una fotografía de un momento concreto, no una evaluación de todos los efectos que puedan producirse hasta la jornada electoral.
El dato de los indecisos puede cambiar el equilibrio político
La principal incertidumbre del escenario valenciano no está únicamente en la distancia entre PSOE y PP, sino en el volumen de ciudadanos que todavía no declara su preferencia.
Con un 30,8 % de indecisos, las formaciones políticas tienen ante sí un margen considerable para intentar atraer nuevos apoyos. La evolución de ese grupo puede alterar tanto la clasificación de los partidos como el equilibrio entre bloques.
Para el PSOE, el reto consiste en convertir su ligera ventaja individual en un respaldo más sólido y evitar que la suma de sus posibles socios electorales quede por detrás de PP y Vox. Para el PP, el desafío es transformar su posición competitiva en un crecimiento suficiente para superar a los socialistas y consolidar la ventaja que el estudio atribuye al bloque de derecha.
Vox, por su parte, aparece como una fuerza relevante en la suma de ese espacio político y registra un perfil de apoyo especialmente marcado entre los hombres y los jóvenes, según los datos publicados.
Pero el resultado final dependerá también de la participación, de la distribución territorial de los votos y de la capacidad de cada candidatura para movilizar a sus simpatizantes.
Ficha técnica y límites del sondeo
Los principales datos metodológicos publicados son los siguientes:
- Empresa demoscópica: Lápiz Estratégico Consulting.
- Medios promotores: Levante-EMV, Información y Mediterráneo, de Prensa Ibérica.
- Trabajo de campo: del 24 al 30 de septiembre de 2026.
- Muestra: 900 entrevistas.
- Ámbito geográfico: las tres provincias de la Comunidad Valenciana.
- Indicador publicado: intención directa de voto.
- Limitación principal: un 30,8 % de los entrevistados no declara sus preferencias electorales.
La información facilitada no incluye todos los detalles de la ficha técnica, como el procedimiento de selección de la muestra, los márgenes de error por provincia o los posibles ajustes estadísticos. Por ello, no es posible valorar con precisión la incertidumbre estadística de cada porcentaje a partir de los datos publicados en el texto original.
Conclusión: ventaja socialista mínima y mayoría demoscópica de la derecha
La encuesta dibuja una carrera electoral abierta en la Comunidad Valenciana. El PSOE ocupa la primera posición con el 24,4 %, pero el PP se encuentra a solo cuatro décimas, mientras que Vox alcanza el 10,2 %.
La suma de PP y Vox, con un 34,2 %, supera en tres puntos al bloque de izquierdas, que obtiene el 31,2 %. Al mismo tiempo, la elevada proporción de indecisos impide dar por cerrado el escenario.
La división provincial, las diferencias por edad y sexo y la distancia entre este sondeo y los datos del CIS muestran que la fotografía electoral es compleja y todavía puede cambiar.
La clave del 29N será comprobar si la ventaja conjunta de PP y Vox se mantiene cuando los indecisos definan su voto y los partidos movilicen a sus electores. La encuesta ofrece una señal de competitividad para la derecha valenciana, pero no permite anticipar por sí sola el reparto definitivo de escaños ni el resultado nacional.


