El Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz ha comenzado a aplicar un sistema inteligente de monitorización en tiempo real para la radioterapia, que elimina la necesidad de tatuajes permanentes en los pacientes. Este avance, presentado el jueves, considera que cada milímetro es crucial en el tratamiento oncológico, buscando administrar radiación directamente al tumor mientras se preservan los tejidos sanos circundantes.
Tradicionalmente, se utilizaban pequeños tatuajes en la piel para alinear correctamente a los pacientes durante las sesiones de radioterapia. Sin embargo, esta práctica ha dejado una huella física y emocional que muchos pacientes asocian con su experiencia de enfermedad.
Con la introducción de tecnologías avanzadas, el hospital ha adoptado un sistema de Radioterapia Guiada por Superficie (SGRT), convirtiéndose en uno de los primeros centros en España en hacerlo. Este sistema utiliza cámaras 3D en la sala de tratamiento que crean un modelo tridimensional de la superficie del paciente. Esta información se compara continuamente con la posición deseada, eliminando la dependencia de referencias físicas en la piel.
El doctor Javier Luna, jefe del Servicio de Oncología Radioterápica, comparó el sistema con un ‘GPS corporal’, que asegura que el tratamiento se administre en la ubicación correcta. Este sistema detecta movimientos del paciente, como desplazamientos o cambios provocados por la respiración, y puede detener automáticamente el tratamiento si es necesario, mejorando así la precisión y la seguridad del procedimiento.
Bajo este nuevo modelo de radioterapia, se han logrado beneficios significativos en la experiencia del paciente, promoviendo un tratamiento sin marcas permanentes. En febrero de 2023, se trató a la primera paciente con cáncer de mama utilizando esta tecnología sin necesidad de tatuajes.
La Fundación Jiménez Díaz ha recibido reconocimiento internacional de Vision RT, un líder en tecnología SGRT, que acredita al hospital como parte de un selecto grupo a nivel global que brinda tratamientos radioterápicos sin tatuajes. Este avance no solo implica un desarrollo tecnológico, sino también una mejora en la calidad de vida y el bienestar emocional de los pacientes.

