Google presenta la mayor transformación de su buscador en más de 25 años: un nuevo cuadro inteligente con IA, agentes que trabajan en segundo plano, respuestas personalizadas y herramientas capaces de crear interfaces y miniaplicaciones en tiempo real.
El buscador de Google ya no quiere limitarse a mostrar enlaces.
La compañía está convirtiendo su producto estrella en un sistema de inteligencia artificial capaz de razonar, vigilar información, reservar servicios, comprar, programar herramientas y anticiparse a las necesidades del usuario.
La búsqueda de Google entra en una nueva era
Google ha anunciado una profunda actualización de su buscador con nuevas funciones impulsadas por Gemini 3.5 Flash, que pasa a ser el modelo predeterminado del Modo IA a nivel mundial.
La compañía asegura que el Modo IA ya supera los 1000 millones de usuarios mensuales, apenas un año después de su lanzamiento, y que las consultas se han duplicado cada trimestre.

El mayor cambio del cuadro de búsqueda en 25 años
Una de las novedades más importantes es el nuevo cuadro de búsqueda inteligente con IA.
Ya no se trata solo de escribir palabras clave. El usuario podrá formular consultas largas, complejas y multimodales usando:
texto, imágenes, archivos, vídeos o pestañas de Chrome.
Además, el sistema ofrecerá sugerencias generadas por IA para ayudar a formular mejor las preguntas, muy por encima del clásico autocompletado.
Agentes de búsqueda trabajando 24/7
Google también introduce los llamados agentes de información, sistemas que funcionarán en segundo plano para buscar novedades de forma continua.
Por ejemplo, un usuario podrá pedir a Google que le avise cuando aparezca un piso con determinadas características, cuando haya una oferta concreta o cuando un deportista anuncie una colaboración comercial.
Estos agentes llegarán primero a los suscriptores de Google AI Pro y Ultra.
Reservas, compras y llamadas automáticas
La búsqueda también podrá actuar directamente por el usuario.
Google ampliará sus funciones de reserva para encontrar servicios locales, experiencias o negocios con disponibilidad y precios en tiempo real.
En Estados Unidos, incluso permitirá que Google llame a negocios en nombre del usuario para gestionar tareas como reparaciones del hogar, belleza o cuidado de mascotas.
Miniaplicaciones creadas desde la búsqueda
Otra novedad llamativa es la integración de Google Antigravity y capacidades de codificación agencial.
La búsqueda podrá generar interfaces personalizadas, gráficos, simulaciones, tablas o herramientas interactivas en tiempo real.
Esto significa que Google podrá crear pequeñas aplicaciones para tareas concretas, como planificar una mudanza, organizar una boda o diseñar un monitor de salud personalizado.
Inteligencia personal conectada a Gmail y Fotos
Google también amplía su función de Inteligencia Personal a casi 200 países y territorios y 98 idiomas, sin necesidad de suscripción.
Los usuarios podrán conectar aplicaciones como Gmail y Google Fotos, y próximamente Google Calendar, para obtener respuestas basadas en su propio contexto.
La compañía insiste en que el usuario decidirá qué aplicaciones conectar y cuándo hacerlo.
Opinión: Google quiere que internet pase por su IA
Este anuncio cambia por completo el papel del buscador.
Antes Google organizaba la web. Ahora quiere intermediar, decidir, resumir y ejecutar acciones.
Para el usuario puede ser cómodo. Para empresas, medios y comercios, el cambio puede ser mucho más inquietante: si Google responde, reserva, compara y compra dentro de su propio ecosistema, muchos sitios web recibirán menos visitas directas.
La gran pregunta es evidente: ¿seguirá existiendo una web abierta si el usuario ya no necesita salir del buscador?

