La crisis en el mercado inmobiliario en España ha dificultado el acceso a una vivienda adecuada para algunas personas, como es el caso de Begoña, una mujer de 63 años que lleva once años en tratamiento con quimioterapia por cáncer y actualmente alquila una habitación en un piso compartido con otras 14 personas.
Según relató en el programa de Antena 3 «Y Ahora Sonsoles», Begoña paga 600 euros al mes por una habitación de 16 metros cuadrados que incluye una mini cocina y donde cocina y come. Esta habitación no cuenta con baño privado, y el piso está dividido en múltiples habitaciones, sin espacios comunes como salón.
La mujer recibe una pensión mensual de 860 euros, por lo que tras descontar el alquiler, le quedan 260 euros para cubrir otros gastos. Anteriormente, hace siete años, pagaba un alquiler de aproximadamente 670 euros por un piso con dos dormitorios y dos baños en el distrito madrileño de Barajas.
Además, Begoña ha señalado que los contratos de alquiler que le ofrecen son de corta duración, siendo el último por sólo tres meses. También mencionó condiciones adicionales como el cobro de 40 euros por noche en caso de visitas y multas de hasta 400 euros si se detecta la presencia de personas no autorizadas en la habitación.
Estos testimonios reflejan las dificultades que enfrentan algunas personas para acceder a una vivienda en el contexto actual del mercado inmobiliario español, caracterizado por un aumento del hacinamiento en viviendas y la escalada de precios en alquileres y ventas.


