El Gobierno de Giorgia Meloni incorpora la medida a los Presupuestos de 2027 para obtener nuevos ingresos y compensar rebajas fiscales. La reforma aún debe superar varios trámites antes de entrar en vigor.
Italia prepara un cambio en su sistema de matriculación que permitirá a los propietarios elegir combinaciones personalizadas de letras y números para sus vehículos. La iniciativa tendrá un precio elevado: 600 euros para los coches y 360 euros para las motocicletas.
La medida, anunciada por la primera ministra, Giorgia Meloni, forma parte de los Presupuestos Generales para 2027 y busca aumentar los ingresos públicos. El Ejecutivo pretende utilizar esta nueva fuente de recaudación para compensar otras medidas fiscales, entre ellas determinadas exenciones del impuesto de circulación y rebajas en el impuesto sobre la renta.
Sin embargo, la personalización no estará disponible de inmediato. La reforma del Código de Circulación todavía se encuentra pendiente de revisión por el Consejo de Estado y deberá completar su tramitación parlamentaria. La previsión recogida en la información de partida sitúa su posible entrada en vigor en la primavera de 2027.
600 euros por elegir una matrícula personalizada
Los conductores italianos podrán solicitar una combinación propia de letras y números en lugar de aceptar la matrícula asignada por la Administración. El privilegio tendrá un coste muy superior al de una placa ordinaria.
La tarifa prevista se divide de la siguiente manera:
- Coches: 600 euros, de los que 500 corresponden a tasas del Instituto Poligráfico y Casa de Moneda del Estado y 100 al Ministerio de Transportes.
- Motocicletas: 360 euros, una cantidad inferior porque estos vehículos utilizan una sola placa trasera.
La diferencia con el sistema actual es considerable. Según los importes publicados, una matrícula convencional para un coche cuesta entre 41,78 y 45,31 euros, dependiendo del formato.
Por tanto, la opción personalizada multiplicaría aproximadamente por catorce el coste de una matriculación ordinaria. El Gobierno italiano convierte así una posibilidad estética en una nueva fuente de ingresos para las arcas públicas.
Meloni apela a la creatividad de los conductores italianos
La primera ministra ha defendido la iniciativa como una oportunidad para que los propietarios puedan elegir una combinación que refleje sus gustos o preferencias.
«Podrás darte el gusto que quieras, obviamente a un precio. Y algo me dice que la creatividad de los italianos podría brillar de verdad aquí», afirmó Meloni al presentar la propuesta.
La libertad de elección, sin embargo, tendrá límites. Las combinaciones deberán ser únicas y no podrán incluir expresiones ofensivas, ambiguas o engañosas.
Esto significa que los interesados tendrán que comprobar si la matrícula que desean está disponible y si cumple las condiciones que establezca la normativa. No bastará con pagar la tasa: la Administración conservará la capacidad de rechazar determinadas combinaciones.
Una medida para compensar otras rebajas fiscales
La iniciativa tiene también una finalidad presupuestaria. El Ejecutivo italiano pretende obtener ingresos adicionales mediante el pago de las matrículas personalizadas y utilizar esos recursos para compensar el coste de otras decisiones fiscales.
Entre las medidas mencionadas figuran la exención del impuesto de circulación para determinados turismos de menor potencia y las rebajas del gravamen sobre la renta para contribuyentes con ingresos inferiores a 55 000 euros.
El planteamiento combina, por tanto, dos objetivos: ofrecer un servicio opcional a quienes estén dispuestos a pagar por una matrícula exclusiva y generar recursos para financiar parte de las medidas tributarias del Gobierno.
No obstante, la información publicada no detalla cuántos conductores podrían solicitar estas placas ni cuánto dinero espera recaudar el Estado. Sin una previsión oficial de demanda, todavía no es posible calcular el impacto presupuestario real de la iniciativa.
La reforma aún debe superar el trámite legal
Aunque el anuncio ya se ha producido, las matrículas personalizadas todavía no pueden solicitarse. La reforma del Código de Circulación se encuentra en revisión por el Consejo de Estado y debe completar el procedimiento parlamentario.
La entrada en vigor se espera para la primavera de 2027, siempre que el texto supere los trámites pendientes y se mantenga el calendario previsto.
Hasta entonces, los conductores tendrán que seguir utilizando las matrículas asignadas conforme al sistema vigente. Las condiciones definitivas, el procedimiento de solicitud y los criterios para aprobar o rechazar combinaciones deberán concretarse en la normativa correspondiente.
Reino Unido, Bélgica y Andorra ya permiten personalizar matrículas
Italia no sería el primer país europeo en introducir esta posibilidad. El Reino Unido comenzó a desarrollar el mercado de matrículas personalizadas a finales de los años ochenta, y el sistema también se ha extendido a otros países, entre ellos Bélgica y Andorra.
En estos modelos, los conductores pueden pagar por combinaciones específicas, siempre dentro de las restricciones legales de cada territorio. La matrícula deja de ser únicamente un elemento identificativo asignado por la Administración y pasa a ofrecer una opción de personalización con un coste adicional.
En España, por el contrario, la legislación no contempla actualmente un sistema general de matrículas personalizadas como el que prepara Italia. Los vehículos deben utilizar las combinaciones establecidas por el sistema oficial de matriculación.
¿Llegará la matrícula personalizada a España?
La iniciativa italiana vuelve a abrir el debate sobre si las matrículas pueden convertirse en un servicio opcional capaz de generar ingresos públicos. El modelo permitiría a los conductores pagar por una combinación exclusiva, pero también obligaría a establecer controles para evitar duplicidades, expresiones ofensivas y posibles confusiones.
Por ahora, no hay en la información de partida indicios de que España vaya a adoptar una reforma similar. La normativa española mantiene el sistema ordinario de asignación de matrículas y no contempla la elección libre de letras y números por parte de los propietarios.
En Italia, la propuesta todavía debe completar su recorrido legislativo. Si finalmente entra en vigor en la primavera de 2027, los conductores podrán pagar hasta 600 euros por una matrícula personalizada para su coche y 360 euros para una moto.
La cuestión es si esta nueva fuente de ingresos tendrá suficiente demanda para cumplir las expectativas recaudatorias del Gobierno o si acabará siendo un servicio de carácter minoritario reservado a quienes estén dispuestos a pagar por distinguir su vehículo.


