El piloto de Gresini defiende crear una asociación para proteger los intereses de los corredores y mejorar su capacidad de negociación. «Todos se están dando cuenta de que necesitamos estar unidos», afirma antes del GP de Malasia.
Álex Márquez ha aprovechado la previa del Gran Premio de Malasia de MotoGP para pronunciarse sobre uno de los debates que gana peso en el paddock: la necesidad de que los pilotos se organicen y defiendan sus intereses de forma colectiva.
El corredor de Gresini Racing considera que existe ahora una mayor conciencia sobre la importancia de actuar unidos y ve con buenos ojos la posible creación de una asociación de pilotos. Aunque reconoce que quizá no llegue a beneficiarse demasiado de una iniciativa que todavía debe concretarse, sostiene que puede resultar decisiva para las próximas generaciones.
«Todos se están dando cuenta de que necesitamos eso», explicó en una entrevista con Manuel Pecino. Sus declaraciones reflejan un cambio de actitud entre los pilotos, que ya intentaron impulsar una organización similar años atrás sin conseguir que el proyecto prosperase.
Álex Márquez afronta Sepang con confianza, pero sin exceso de expectativas
En el plano deportivo, Márquez llega al circuito de Sepang con buenas sensaciones y la intención de aprovechar sus características de pilotaje. Sin embargo, el español evita dar por hecho que será uno de los protagonistas del fin de semana.
El piloto recordó que en la edición anterior llegó a Malasia con expectativas elevadas después de completar unos test muy positivos. La situación cambió cuando comenzó el Gran Premio, debido a las diferencias en el agarre del asfalto y en las sensaciones sobre la moto.
«El año pasado llegué aquí con unas expectativas muy altas, porque en los test fui muy rápido. Después, de los test al Gran Premio, todo cambió bastante», recordó.
Pese a aquellas dificultades, consiguió ganar la carrera sprint del sábado, un resultado que demostró su capacidad para adaptarse a las condiciones del circuito.
Esta vez prefiere afrontar la cita con menos presión y centrarse en ejecutar correctamente su trabajo. «Si hago el trabajo muy bien y estoy concentrado, puedo ser muy rápido. Eso me da un impulso extra, pero depende de mí», señaló.
El agarre de Sepang puede favorecer su estilo de pilotaje
El trazado malasio presenta condiciones particulares, especialmente por el nivel de agarre del asfalto. Márquez considera que su forma de pilotar, basada en mantener la fluidez y la velocidad, puede ayudarle a encontrar un buen rendimiento.
«Aquí es una carrera con poco grip. Siempre tienes que mantener la velocidad y pilotar de una manera muy fluida. Creo que mi estilo de pilotaje suave me ayuda», explicó.
El español intentará sacar partido de esas características durante los entrenamientos y las sesiones de clasificación. La clave estará en encontrar una puesta a punto que le permita mantener el ritmo sin perder confianza en la moto.
No obstante, el propio piloto evita convertir sus buenas sensaciones en una promesa de resultados. Su objetivo es aprovechar el potencial de la moto y completar un fin de semana sólido, sin dejarse condicionar por lo ocurrido en temporadas anteriores.
«Estamos más unidos que nunca»: el debate sobre una asociación de pilotos
Más allá de la competición, la cuestión que centró buena parte de la entrevista fue la posible creación de una asociación que represente a los pilotos de MotoGP.
Márquez considera que la relación entre los corredores ha evolucionado y que existe una mayor disposición a defender posiciones comunes. «Quizá no estemos como en 2022, pero vamos por el mismo camino. Estamos más unidos que nunca y eso es muy bueno», afirmó.
La iniciativa pretende que los pilotos dispongan de una estructura desde la que puedan expresar sus preocupaciones y defender sus intereses ante los responsables del campeonato.
Una asociación podría servir para coordinar reivindicaciones relacionadas con la seguridad, las condiciones de competición y la participación de los corredores en las decisiones que afectan a su actividad profesional. Sin embargo, todavía no se han concretado públicamente los detalles de su organización, sus representantes ni sus posibles competencias.
Por ahora, las palabras de Márquez reflejan respaldo a la idea, pero no permiten afirmar que exista ya una asociación constituida o un acuerdo definitivo entre todos los pilotos.
Un intento anterior no consiguió salir adelante
El español recordó que los corredores ya trataron de impulsar una iniciativa similar hace unos años. Según explicó, aquellos intentos se produjeron durante una etapa en la que no existía el ambiente necesario para consolidar el proyecto.
«Lo intentamos hace unos años, cuando estábamos en India. Lo volvimos a intentar un par de meses después, pero había una sensación extraña entre los pilotos», relató.
Ahora percibe una situación diferente. A su juicio, los acontecimientos recientes han hecho que más corredores comprendan la importancia de contar con una voz común.
«Creo que ahora, con todo lo que está pasando, todos se están dando cuenta de que necesitamos eso. Veremos cómo evoluciona el futuro», añadió.
El cambio de actitud puede favorecer que las conversaciones avancen, aunque la unidad expresada públicamente tendrá que traducirse en acuerdos concretos para que el proyecto pueda funcionar.
Márquez admite que no tiene poder para cambiar las decisiones
Preguntado por su capacidad para influir en las decisiones que afectan al campeonato, el piloto fue directo: «En este momento no tengo poder».
La respuesta muestra la distancia que puede existir entre la relevancia deportiva de un corredor y su capacidad para intervenir en la organización de MotoGP.
Los pilotos son los protagonistas de las carreras y asumen los riesgos físicos de competir, pero las decisiones sobre el funcionamiento del campeonato dependen de una estructura en la que también participan promotores, equipos, fabricantes y organismos deportivos.
Una asociación podría ofrecerles un canal colectivo para plantear sus demandas. Su influencia real dependería, sin embargo, de cómo se constituya, de la representatividad que alcance y de los mecanismos de diálogo que consiga establecer.
Una iniciativa pensada para los pilotos más jóvenes
Márquez también quiso subrayar que el principal beneficio de una futura asociación podría recaer en quienes todavía tienen muchos años de carrera por delante.
El piloto tiene 30 años y calcula que quizá le queden alrededor de cuatro temporadas en MotoGP. Por eso, considera que su margen para aprovechar personalmente una iniciativa de este tipo podría ser limitado.
«Quizá yo no saque demasiado beneficio de ello, pero estoy muy contento por los jóvenes que vienen a MotoGP. Si creamos una asociación de pilotos, podrán beneficiarse mucho», explicó.
Su planteamiento sitúa el proyecto en una perspectiva de largo plazo. Más que una herramienta para resolver una disputa concreta, la asociación podría convertirse en un mecanismo estable para que las siguientes generaciones tengan mayor capacidad de representación.
La cuestión será determinar qué asuntos podrá abordar y cómo se garantizará que las distintas posiciones de los pilotos queden representadas.
Álex Márquez mantiene el foco en el Gran Premio de Malasia
Mientras el debate sobre la organización de los pilotos continúa abierto, Márquez concentra su atención en la competición. Sepang es un circuito exigente, con condiciones de agarre que pueden complicar la puesta a punto y obligar a los equipos a trabajar con precisión durante todo el fin de semana.
El español llega con confianza, pero sin repetir las expectativas que tenía en la edición anterior. Su prioridad será encontrar buenas sensaciones, mantener la fluidez sobre la moto y aprovechar las oportunidades que se presenten.
Sus declaraciones, en cualquier caso, dejan un mensaje que trasciende el resultado de la carrera: los pilotos quieren tener una voz más coordinada en el futuro de MotoGP.
La posible asociación todavía necesita concretarse, pero Márquez considera que el ambiente actual es más favorable que en anteriores intentos. La pregunta ahora es si esa unidad que describe podrá transformarse en una organización capaz de representar de forma efectiva a los corredores.


