Cuatro años después de la final de la séptima edición de MasterChef Celebrity, el programa sigue siendo objeto de controversia debido a las declaraciones de Patricia Conde. En diciembre de 2022, la presentadora expuso graves acusaciones en redes sociales, mencionando que la dirección del programa había manipulado las pruebas, afirmando que intervenía apagando hornos y cambiando alimentos para desestabilizar a los concursantes. Según Conde, esto era parte de una estrategia para hacer parecer que los concursantes estaban perdiendo la confianza durante la competición.
En respuesta, el chef y jurado de MasterChef, Jordi Cruz, ha abordado el tema en el programa A la Cara de la cadena SER. Cruz afirmó que conoce los detalles de lo que ocurrió con la actriz, aunque optó por no revelarlos, explicando que sus comentarios se basan en su experiencia durante la grabación. Según él, el comportamiento de Conde fue inesperado y disfuncional, recordando que intentó ayudarla en ese momento, pero su actitud cambió drásticamente sin una razón aparente.
Además, Cruz defendió la integridad del programa, asegurando que MasterChef es un «programa blanco, limpio y transparente». Resalta que la finalidad del reality es que los participantes disfruten de la experiencia. El chef también ha desmentido las acusaciones de manipulación psicológica y ha justificado el uso del audífono en el programa, señalando que es una herramienta técnica necesaria para la producción, y que no influye en su opinión como jurado.
Cruz concluyó su intervención expresando su descontento con la actitud de ciertos participantes, que según él, muestran una doble cara tras su paso por el programa. Su testimonio sugiere que algunas críticas pueden deberse a la falta de autocrítica de los concursantes. En el futuro, Cruz ha insinuado que no le gustaría ver a Patricia Conde en la próxima edición especial de MasterChef Celebrity Legends.

