Juanma Moreno reclama al Gobierno que reactive la unidad de élite de la Guardia Civil y refuerce los medios policiales ante la escalada de violencia vinculada al narcotráfico.
La presión del narcotráfico en Andalucía vuelve al centro del debate político. El presidente de la Junta, Juanma Moreno, ha enviado una carta a Pedro Sánchez para exigir la recuperación de OCON-Sur, la unidad especializada de la Guardia Civil contra las redes del narcotráfico que fue desmantelada hace cuatro años.
La petición llega después de una sucesión de episodios violentos y mientras el Gobierno andaluz alerta de que el problema ya no se concentra en puntos concretos del Campo de Gibraltar, sino que alcanza al litoral y a zonas del interior.
Moreno reclama recuperar OCON-Sur
El presidente andaluz sostiene que OCON-Sur fue una herramienta eficaz para contener a las organizaciones criminales y considera que su desaparición constituyó un error.
En su carta a Sánchez, Moreno asegura que Andalucía se ha convertido en «base de operaciones» de diferentes clanes y organizaciones dedicadas al tráfico de drogas.
«Ya no hablamos de una determinada comarca, sino que todo el litoral y parte del interior son objetivo de los narcotraficantes».
Moreno reclama, además de la reactivación de OCON-Sur, más agentes, medios materiales y recursos operativos para que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado puedan responder a organizaciones que disponen de importantes capacidades económicas y logísticas.
La violencia del narcotráfico eleva la alarma
La reclamación se produce después de varios acontecimientos graves registrados en Andalucía.
Según la información difundida por el Gobierno autonómico, Moreno menciona el asesinato a tiros de dos mujeres y un menor en Isla Cristina (Huelva) el pasado 16 de agosto, así como un ataque protagonizado por una narcolancha contra una patrullera de la Guardia Civil en aguas onubenses.
También recuerda el reciente tiroteo mortal registrado en Utrera (Sevilla).
Para el presidente de la Junta, estos acontecimientos demuestran que existe un repunte de la violencia asociado al crimen organizado que requiere una actuación reforzada del Estado.
Cuatro guardias civiles muertos en acto de servicio
Moreno recuerda asimismo a David, Miguel Ángel, Germán y Jerónimo, cuatro agentes de la Guardia Civil fallecidos durante los últimos dos años en Barbate y Huelva mientras participaban en actuaciones relacionadas con la lucha contra el narcotráfico.
«Nos enfrentamos a una escalada de inseguridad que necesita una respuesta contundente por parte del Estado», sostiene el presidente andaluz.
El mensaje político es claro: la Junta considera insuficientes los recursos actuales y reclama al Ejecutivo central una revisión de su estrategia contra el narcotráfico.
El desmantelamiento de OCON-Sur vuelve al centro de la polémica
El Órgano de Coordinación contra el Narcotráfico de Andalucía, OCON-Sur, fue creado para reforzar y coordinar la actuación de la Guardia Civil frente a las grandes organizaciones criminales que operaban principalmente en el sur de España.
Ahora, Moreno sostiene que los acontecimientos posteriores han demostrado que su desaparición fue una «equivocación».
«La mayoría de los expertos coinciden en señalar que la desaparición de este cuerpo supuso un punto de inflexión en el incremento de la actividad de mafias y clanes», afirma el presidente andaluz en su carta.
Su reclamación vuelve a situar al Ministerio del Interior ante una cuestión incómoda: si la amenaza ha aumentado, ¿dispone actualmente la Guardia Civil de una estructura operativa suficientemente potente para combatirla?
Narcolanchas operando a plena luz del día
Otro de los aspectos denunciados por Moreno es la utilización de narcolanchas en diferentes puntos de Andalucía.
El presidente autonómico alerta de que estas embarcaciones pueden observarse incluso a plena luz del día y señala expresamente el río Guadalquivir como uno de los escenarios donde se ha constatado su actividad.
«Nos hemos familiarizado con la imagen de cómo, a plena luz del día, las narcolanchas operan y se refugian, por ejemplo, en el cauce del río Guadalquivir», lamenta.
Para Moreno, la repetición de estas imágenes transmite una peligrosa sensación de impunidad y deteriora la percepción de seguridad entre los ciudadanos.
La Junta exige más recursos al Gobierno
La recuperación de OCON-Sur no es la única exigencia.
Moreno denuncia una falta de recursos policiales para combatir organizaciones capaces de mover grandes cantidades de droga, dinero y medios logísticos.
«Se ha extendido una queja latente ante la falta de recursos con que cuentan los agentes para luchar de igual a igual frente a este desafío», afirma.
La cuestión de los medios disponibles resulta especialmente sensible porque las redes del narcotráfico han desarrollado estructuras cada vez más sofisticadas, con vehículos, embarcaciones de gran potencia, sistemas de comunicación y amplias redes de colaboradores.
Para el Gobierno andaluz, combatir este fenómeno exige capacidad de inteligencia, investigación criminal, vigilancia marítima y respuesta operativa permanente.
El narcotráfico también explota la vulnerabilidad social
Moreno introduce además una dimensión que va más allá de la seguridad.
Las organizaciones criminales, advierte, aprovechan las dificultades económicas de determinados barrios y municipios para captar personas destinadas a tareas de vigilancia, apoyo logístico, transporte o distribución de droga.
«Los narcotraficantes se aprovechan de las capas sociales más desfavorecidas para que formen parte de sus redes de apoyo, suministro y distribución», señala.
El problema adquiere así una doble dimensión: policial y social. Allí donde el crimen organizado consigue convertirse en una fuente de ingresos para familias vulnerables, desmantelar sus estructuras resulta considerablemente más complejo.
Sánchez recibe una petición directa desde Andalucía
La carta de Juanma Moreno eleva ahora la presión sobre el Ejecutivo de Pedro Sánchez y convierte la recuperación de OCON-Sur en una cuestión política nacional.
El Gobierno tendrá que decidir si mantiene el actual modelo de lucha contra el narcotráfico o acepta recuperar una estructura especializada similar a la reclamada por la Junta.
Mientras tanto, la sucesión de tiroteos, operaciones policiales y actuaciones de narcolanchas mantiene abierta una cuestión difícil de ignorar: si el narcotráfico ha aumentado su capacidad y su violencia, la respuesta del Estado también tendrá que evolucionar para estar a la altura de la amenaza.


