Un nuevo robo de cable en la provincia de Córdoba vuelve a afectar a la alta velocidad entre Madrid y Andalucía. Los retrasos se acumulan mientras crece la preocupación por una ola de sabotajes que está castigando una de las principales conexiones ferroviarias del país.
Nuevo robo de cable golpea la alta velocidad: la línea Madrid-Málaga sufre ya seis sabotajes en diez días
Los problemas en la red ferroviaria española continúan agravándose. Un nuevo robo de cable registrado este miércoles en Conquista (Córdoba) ha vuelto a provocar retrasos en los trenes de alta velocidad que conectan Madrid con Andalucía, afectando especialmente a los viajeros con destino u origen en Málaga.
Con esta nueva incidencia, ya son seis los robos de cable registrados en apenas diez días, una situación que mantiene en alerta tanto a Adif como a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
El robo en Córdoba vuelve a afectar a cientos de viajeros
Según ha informado Adif, la sustracción se produjo en el municipio cordobés de Conquista, donde equipos técnicos trabajaron durante la tarde para reparar la infraestructura dañada y restablecer la normalidad lo antes posible.
Aunque en esta ocasión las demoras rondaron inicialmente los 10 minutos, la sucesión de incidentes registrados durante las últimas semanas ha provocado retrasos que, en algunos casos, han superado ampliamente la hora de espera.
Los pasajeros vuelven a ser los principales perjudicados por una situación que comienza a convertirse en habitual en una de las líneas ferroviarias más importantes del país.

Seis robos en apenas diez días
El nuevo sabotaje se suma a una preocupante cadena de robos que viene afectando a la red de alta velocidad desde comienzos de julio.
Según los datos facilitados por Adif, desde el pasado 4 de julio ya se han contabilizado seis sustracciones de cable que han comprometido el funcionamiento de la línea.
La mayoría de estos robos se habían concentrado hasta ahora entre las provincias de Toledo y Ciudad Real, lo que llevó al administrador ferroviario a reforzar la vigilancia en esos puntos especialmente sensibles.
Sin embargo, el incidente registrado ahora en Córdoba demuestra que el problema se está extendiendo a otros tramos de la red.
Adif refuerza la vigilancia ante la oleada de sabotajes
Ante el incremento de estos delitos, Adif ha decidido reforzar los dispositivos de seguridad.
Actualmente, la empresa pública dispone de tres patrullas de vigilancia en las zonas más afectadas, a las que se incorporarán dos nuevas unidades para incrementar la presencia sobre el terreno.
Además, el administrador ferroviario mantiene una coordinación permanente con la Guardia Civil y el resto de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para intentar identificar a los responsables de estas sustracciones.
Desde la entidad recuerdan que el robo de cable no solo genera importantes pérdidas económicas, sino que compromete la seguridad ferroviaria y obliga a realizar reparaciones técnicas especialmente complejas.
Los robos afectan a miles de pasajeros
Las consecuencias de estos sabotajes van mucho más allá de simples retrasos.
Cada incidencia obliga a reducir la velocidad de circulación de los trenes o incluso a interrumpir temporalmente el servicio hasta garantizar que los sistemas de seguridad vuelvan a funcionar con total normalidad.
Los viajeros que utilizan diariamente la alta velocidad para desplazamientos laborales, turísticos o familiares son quienes sufren directamente las consecuencias de estos ataques a la infraestructura pública.
El precedente del puente de mayo
La situación recuerda al grave episodio ocurrido durante el puente de mayo del pasado año, cuando el entonces ministro de Transportes, Óscar Puente, denunció un «grave sabotaje» tras detectarse cuatro robos de cable en apenas diez kilómetros entre Urda, La Sagra y Mora (Toledo).
Aquella actuación provocó importantes alteraciones en la circulación ferroviaria y afectó a más de 6 300 pasajeros repartidos en 21 trenes, muchos de ellos con destino a Andalucía.
Desde entonces, los robos de cable se han convertido en una de las principales amenazas para la estabilidad del servicio ferroviario español, especialmente durante los periodos vacacionales, cuando aumenta considerablemente el número de desplazamientos.
Crece la preocupación por la seguridad ferroviaria
La repetición de estos incidentes está generando una creciente inquietud tanto entre los usuarios como entre los responsables de la infraestructura ferroviaria.
Mientras continúan las investigaciones para localizar a los autores de los robos, miles de viajeros siguen afrontando retrasos e incertidumbre cada vez que utilizan una de las líneas de alta velocidad más transitadas de España.
La presión aumenta sobre las administraciones para reforzar la protección de una infraestructura estratégica cuyo funcionamiento resulta esencial para la movilidad y la economía del país.

