La provincia registra 27 casos en 2024, lejos de niveles históricos, pero expertos alertan que la globalización y viajes internacionales podrían provocar repuntes. La prevención y el diagnóstico precoz siguen siendo claves.
La tuberculosis no desaparece y Ourense debe seguir alerta
Aunque Ourense, Verín y Valdeorras mantienen cifras bajas, la tuberculosis sigue presente. En 2024 se notificaron 27 casos en la provincia —una incidencia de 8,9 por cada 100.000 habitantes— frente a los 22 de 2022, récord histórico mínimo. El ligero aumento de 34 casos en 2023 se considera puntual, pero las autoridades sanitarias advierten: el riesgo de repunte persiste debido a la alta movilidad de la población y la globalización.
Raquel Dacal, neumóloga responsable de la unidad de tuberculosis, recuerda que la enfermedad no está erradicada y que la vigilancia debe ser continua. Además, denuncia que el estigma social sigue siendo un obstáculo para el control sanitario, al asociar la tuberculosis equivocadamente con entornos marginales. “Afecta a millones de personas en todo el mundo, sin distinción de raza o clase social, y puede ser mortal si no se diagnostica a tiempo”, subraya Dacal.
Perfil del paciente y factores de riesgo
En Ourense, el paciente típico es un hombre adulto. El tabaquismo es el principal factor de riesgo, seguido de la inmunosupresión. La forma más común sigue siendo la pulmonar, representando dos de cada tres casos. Por eso, la especialista insiste: acudir al médico si la tos persiste más de tres semanas, especialmente si se acompaña de fiebre o sangre en el esputo, y si la persona es fumadora o ha viajado recientemente a zonas de alta incidencia.
Diagnóstico y tratamiento: vigilancia continua
El diagnóstico se realiza mediante radiografía de tórax y, en algunos casos, cultivo de esputo. La neumóloga advierte sobre el período ventana tras la exposición al bacilo: las pruebas iniciales pueden ser negativas, lo que hace esencial el seguimiento clínico.
La enfermedad se transmite principalmente por tos y estornudos, y no por contacto físico o compartir objetos. El tratamiento consiste en antibióticos durante 4 a 6 meses, siendo curable si se completa correctamente. La interrupción del tratamiento puede generar cepas resistentes, complicando la recuperación, y requiere aislamiento en casos pulmonares.
Unidad de tuberculosis de Ourense: coordinación y prevención
La unidad provincial de tuberculosis, ubicada en el centro de especialidades de la calle Concejo, cuenta con un equipo multidisciplinar: la enfermera Cristina López, la trabajadora social María Suárez y la neumóloga Raquel Dacal. Ellas se encargan del diagnóstico, seguimiento, estudio de contactos y tratamiento, coordinándose con atención primaria, Neumología, Medicina Preventiva del CHUO y Salud Pública.
La advertencia de los especialistas es clara: aunque la incidencia es baja, la prevención y el diagnóstico precoz son esenciales para evitar un rebrote que podría golpear a la provincia ante la globalización y la movilidad internacional.

